lunes, 3 de marzo de 2014

El novísimo Catón


En política toda amenaza que se queda en amenaza, no es más que una indiscreción (la revelación de la propia impotencia), como sabe muy bien el maestro Putin, que nos está enseñando el Catón.

domingo, 2 de marzo de 2014

Crimea

Simferopol, Crimea, 1 de marzo. En primer término, la bandera de Rusia, al fondo, la estatua de Lenin, viendo pasar el tiempo.

Los acontecimientos de Crimea, es decir, la invasión rusa de un país europeo, me parece que son de aquellos acontecimientos que marcan el inmediato futuro de la política internacional. Atentos, pues, a las acciones y a las inacciones: están escribiendo los límites de lo posible en la política internacional de los próximos años. 

Algunos datos para pensar:

1. Toomas Henrik, presidente de Estonia: "Esto envía una señal clara a Estonia y a los otros países bálticos: Debemos invertir más en nuestra defensa nacional". Estonia, Lituania y Letonia son miembros de la OTAN desde el 2004.

2. Putin proclama abiertamente que su acción está amparada por un "derecho": "El derecho a proteger a la población rusohablante" más allá de sus fronteras". 

3. Al presidente checo, Milos Zeman, la intervención rusa le recuerda el aplastamiento de la primavera de Praga en 1968. De repente se han abierto las heridas de la memoria de los antiguos miembros del Pacto de Varsovia. 

4. Iurie Leanca, primer ministro de Moldavia, compara la acción de Rusia en Crimea con su papel en la región separatista de Transnistria, en su propio país. En la región fronteriza entre Moldavia y Ucrania, que es una región fuertemente industrializada, hay cientos de miles de rusohablantes, que aprecian más sus lazos eslavos que los que los podrían unirlos a Bruselas.

5. En los Balcanes -siempre acabamos en los Balcanes- están apareciendo partidos nacionalistas eslavos que encuentran en Moscú un aliado de sangre contra los emergentes partidos musulmanes.

Obama al teléfono, señor Putin

Obama: Tienes que tener claro que si Rusia continua violando la soberanía de Ucrania...
Putin: ¿Qué?
Obama: ... y su integridad territorial...
Putin: ¿Qué?
Obama: ... entonces....
Putin: ¿Entonces, qué?
Obama: ... eso tendría un impacto negativo...
Putin: ¡No me digas! ¿En qué?
Obama: ... en la situación de Rusia en la comunidad internacional.
Putin: ¡Coño, Obama, me habías asustado!


Añado a las 13:26 h otra versión de la conversación telefónica entre Obama y Putin que me he encontrado por ahí:

La guerra de Crimea

O cómo la naturaleza siempre se reserva la última palabra. 


¡Y parecía que se había acabado la historia! (o sea: que habíamos domesticado diplomáticamente a la naturaleza).

Pero sigue siendo cierto que hay países que se pueden permitir organizar su política exterior de acuerdo con sus interese políticos y países que sólo pueden aspirar a que los primeros les protejan sus intereses comerciales. A mi el arrebato de Putin me ha pillado leyendo a Maquiavelo, o sea, curado de espantos.

Y Europa, mientras tanto, esperando a los bárbaros.


sábado, 1 de marzo de 2014

El deber del hombre bueno

Mi admiración por Maquiavelo es cada vez mayor. Me acabo de releer el Príncipe, diciéndome a mí mismo -como me digo después de cada relectura- que ahora sí que he entendido el libro, y estoy con los Discursos sobre la primera década de Tito Livio, repitiéndome. Tengo la sensación de que lo que Maquiavelo proclama a voz en grito en el Príncipe, en los Discursos te lo susurra al oído, como diciendo, "esto que ahora te voy a contar sólo te lo digo a ti con la confianza de que sabrás guardarme el secreto". Y claro, lo escucho como un cómplice, pero, como podéis ver, como un cómplice indiscreto, de poco fiar. Pero nadie que nos cuenta un secreto tiene derecho a pedirnos que le guardemos lo que él no ha sabido guardar. Le agradezco sus confidencias como una muestra de confianza y, al mismo tiempo, de una valentía que difícilmente se permitiría un escritor moderno. La posmodernidad no creerá en Dios, pero sí cree en el pudor y en la corrección política. Como muestra, un botón: "El deber del hombre bueno es enseñar a otros el bien que no ha podido poner en práctica". ¡Toma ya!

Las cosas del querer


Cuando, J.W.C. van Gorkum, coronel del ejército holandés, murió en 1880, fue enterrado, como correspondía a su fe,  en un cementerio protestante. Su viuda, J.C.P.H. van Aefferden, comprendió entonces que, siendo ella católica, estaba destinada a ser enterrada en un cementerio colindante al de su marido. Tras mucho pensarlo, dio con la solución que los mantendría unidos: compró la parcela que estaba justo al lado de la de su difunto esposo y encargó unas lápidas que se dieran la mano por encima del muro de separación.  

El rostro

"El rostro es el alma del cuerpo"
Wittgenstein

20 de agosto (de nuevo)

He dejado que fuera pasando el día para ponerme a escribir. Mi querida amiga B. me ha echado la bronca esta mañana porque se ha encontrado e...