martes, 7 de mayo de 2013

De la culpa de nacer con talento

Sigo devorando literatura búlgara. Tras el sorprendente Miroslav Penkiv (El este de Occidente) y la irregular Léa Cohen (La estratagema: por cierto he visto con claridad que la autora se regodea con una broma cruel que tiene por protagonista a una amiga mía), he comenzado con Nikolai Grozni (Jóvenes talentos).

Grozni se ha apoderado de mi con la primera frase. He mordido gozosamente el anzuelo de su escritura y anda llevándome de aquí para allá, sin parar de jugar con mis sentimientos. ¡Gran cosa! Tengo que preguntar a mis amigos búlgaros si es cierto que un libro de texto de décimo curso de los tiempos comunistas, titulado Conducta moral y derechos del ciudadano, era famoso por su definición marxista del amor, en una sola frase de dos páginas de extensión.

El protagonista de Jóvenes talentos es un genio culpable de serlo. Le dejo a él que diga por qué: "¡Qué injusto, qué poco marxista y poco proletario era nacer con talento!"

Muere un master entero de filosofía política

«Guerras Púnicas aparte, me han acusado de todo lo sucedido en Italia. En el transcurso de los años, me han honrado con numerosos apodos: el Divino Giulio, la Primera Letra del Alfabeto, el Jorobado, el Zorro, Moloch, la Salamandra, el Papa Negro, la Eternidad, el Hombre de las Tinieblas, Belcebú. Pero nunca me he querellado, por un sencillo motivo: poseo sentido del humor. Y poseo otra cosa: un gran archivo, ya que no tengo mucha imaginación. Y cada vez que menciono ese archivo, quien debe callar, calla. Como por arte de magia».

En Jorge Bustos

San Orwell

"Si hubiera una subasta para elegir santos en la que los liberales pudieran pujar, George Orwell sería su hombre, porque satisface las dos condiciones imprescindibles: la nostalgia liberal por la acción y la renuncia a la desesperación (...). Cómo llevar una vida honesta les ha interesado a los liberales mucho más que cómo llevar una vida santa: El problema de Orwell es cómo llevar una vida honesta en un mundo que ya no es liberal (...). Orwell era el más liberal de los liberales, el cristiano que ha perdido su cristianismo (...). Sabía que no es suficiente con vivir para ser humano".
Philip Rieff, 
George Orwell and the Post-Liberal Imagination.

Las preposiciones indecentes:

Todas. Consúltese el Kamasutra para confirmarlo.

domingo, 5 de mayo de 2013

Dice mi Agente Provocador que no existe el lilafucsia...


... y lo dice con tanta vehemencia que hasta pone en cuestión la entidad de la lilafucsiedad en sí. Yo le digo que los daltónicos tenemos acceso directo a la cosa-en-sí, así que si el resto de los mortales sólo ve fenómenos, que no nos vengan a espantar a nuestros noúmenos con su cartesianismo cromático. El caso es que hoy, cuando volvía caminando de Vilassar de Mar, me he encontrado con este cielo que ha durado poco más de cinco minutos, hasta que el sol se ha escondido tras Collserola. Un lilafucsia en todo su apogeo. A veces el cielo de Barcelona se nos pone antojadizo y nos sale por peteneras cromáticas como estas, y el mar inmediatamente se adapta camaleónicamente a sus estridencias. Es un espectáculo grandioso que solamente pasa desapercibido porque es gratis. Hoy hasta el horizonte barcelonés, de Montjuic al Tibidabo, estaba cubierto de una paletada compacta y homogénea de este color. En tiempos más sensibles que los nuestros a los portentos celestes, se hacían en estas ocasiones sacrificios al cielo con, ¡qué sé yo!, media docena de bueyes bien cebados. Nosotros, por ser como somos, nos pasaremos la noche viendo la tele y yendo a dormir tarde cabreados porque mañana es lunes. Ya no sabemos aprovechar los milagros cotidianos disfrutando de buey asado, bailando hasta caer derrengados y bebiendo hasta no saber si las estrellas titilan en el cielo o alrededor de nuestras cabezas. Cuando estas cosas ocurren (no la bacanal, sino el cielo lilafucsia) lo que más me sorprende es que la gente siga caminando como si nada, cuando si por mi fuera, ante lo extraordinario del evento, concedería un dia de fiesta para todos los que sienten la querencia de lo alto... aun a riesgo de ir tropezando a cada paso. ¡Que vida más triste, la de quienes sólo se preocupan de no trastabillar.

En buena parte somos lo que percibimos

Vía Yoni Alter









20 de agosto (de nuevo)

He dejado que fuera pasando el día para ponerme a escribir. Mi querida amiga B. me ha echado la bronca esta mañana porque se ha encontrado e...