De nuevo nos ha caído el informe PISA encima. Y de nuevo nos hemos pillado los dedos. Y de nuevo aparecen opiniones para todos los gustos. Tanta, tanta opinión sólo pone de manifiesto la desorientación colectiva. Así que los políticos invertirán más, porque no pueden quedarse de brazos cruzados e irán refugiándose progresivamente en lo de que el fracaso es de la sociedad. ¡Evidentemente, ya que es la que lo padece!
Si yo tuviese alguna posibilidad de decisión en este berenjenal y no anduviera –como lo estoy actualmente- tentado de pensar que el deterioro tiene que ser aún mucho mayor para que todo el mundo se convenza de las causas verdaderas, propondría las siguientes medidas utópicas:
1. Escuchar a los profesionales. Y escucharlos sabiendo que mienten, porque nadie está dispuesto a admitir que tiene problemas si sabe que será inmediatamente señalado como provocador de problemas.
2. Dar estabilidad a las leyes. ¿Cuántas reformas y contrarreformas hemos conocido en estos últimos 30 años? ¿Y no parece evidente que cuanto más cambian las leyes más diáfano es el mensaje de que no tenemos confianza en la ley?
3. Mandar a todos los profesionales que están haciendo tareas administrativas a las aulas, eliminando toda la burocracia sin sentido.
4. Centralizar. Sí, ya sé que esto va contra las señales de los tiempos, y que los especialistas creen que la autonomía de los centros es el remedio para buena parte de los males. Centralizar quiere decir darles a todos los profesionales la programación que tienen que desarrollar, y asegurar que la cumplen. La libertad de cátedra no tiene sentido en la enseñanza no universitaria.
5. Reducir la extensión de los conocimientos, especialmente en primaria y secundaria obligatoria, para aumentar su intensidad.
6. Recuperar la seriedad en la escuela, comenzando por la tarima para el profesor y siguiendo por los hábitos imprescindibles en el vestir, comportamiento, etc.
7. Ofrecer alternativas de educación no formal al alumno que, simplemente, detesta la institución.
8. Garantizar que el profesor que se contrata está capacitado, como mínimo, para resistir la mirada de sus alumnos.
9. Eliminar toda asignatura que pueda calificarse de “María”: es un cáncer.
10. La gestión de los centros debe ser responsabilidad exclusiva de la administración (que para eso ha sido elegida democráticamente) y los profesores.
Añadido a las 15:4111. Conviene no minusvalorar lo que dice Claudio en su comentario.
12. Axioma pedagógico elemental: En la enseñanza el único especialista es el profesor en activo con éxito.
13. Axioma pedagógico sub-elemental: Cuando las leyes cambian deberían cambiar también los inspectores de educación. Los que, amparados en la bondad de una ley, defienden hoy una conducta y amenazan a los que no siguen sus orientaciones, no deberían verse en la tesitura de defender mañana lo contrario. A no ser, claro está, que se sustituyan los inspectores por policías de tráfico legal.
Añadido a las 23:01
14. Llevamos, desde los tiempos en que el Solana era ministro de Educación y nos envió a todos a reciclarnos a la fuerza asistiendo a cursos que impartían inútiles desvergonzados, un montón de años preguntándonos si lo hacemos bien. Pues bien. ¡Ya está! Debería prohibirse esta pregunta existencial. Lo hacen bien los que no necesitan estar evaluándose continuamente para saber que lo hacen bien.
