domingo, 1 de febrero de 2026

Un lento descenso hacia la barbarie

David Brooks sostiene hoy en un muy contundente artículo en el NYT que la herida cultural más grave de nuestros días ha sido la pérdida de un orden moral compartido y de ella nosotros mismos somos culpables porque llevamos décadas diciendo a los jóvenes que sean autónomos, que creen sus propios valores individuales y que elijan su forma de vida de acuerdo con sus deseos. En definitiva, le hemos propuesto la privatización de la moralidad y el resultado ha sido la desarticulación moral de la sociedad. Hemos tirado por la borda los consensos sobre lo bueno, lo bello, lo justo, lo verdadero... y hemos convertido el constructivismo en la religión laica del presente. De esta manera erosionamos la cohesión social y la confianza, que es el principal capital social de una comunidad. No compartimos la admiración por unos héroes comunes, unas referencias culturales comunes, unos ejemplos morales comunes «y cuando eso desaparece, la ansiedad, la atomización y un lento descenso hacia la barbarie son los resultados naturales».

Un lento descenso hacia la barbarie

David Brooks sostiene hoy en un muy contundente artículo en el NYT que la herida cultural más grave de nuestros días ha sido la pérdida de u...