A veces Aceves se nos encumbra... Pero la canta igual de bien. De piedra ha de ser la cama, de piedra la cabecera...
Acepto, créame, con agradecimiento su tirón de orejas.
Ya se lo advertí.
Lo reconozco.
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Hay algo de profundamente benéfico en las pequeñas rutinas cotidianas: permiten que el mundo parezca tu mundo. La realidad (lo primero en sí...
A veces Aceves se nos encumbra... Pero la canta igual de bien. De piedra ha de ser la cama, de piedra la cabecera...
ResponderEliminarAcepto, créame, con agradecimiento su tirón de orejas.
EliminarYa se lo advertí.
ResponderEliminarLo reconozco.
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