viernes, 9 de octubre de 2015

Acúfenos, emociones y otras idiosincracias

Voy al médico. Me han recomendado una técnica para mis acúfenos que puede dar resultado y como estoy hasta la coronilla de vivir entre sonidos que no controlo, me presento en la consulta a ver qué. La doctora que me recibe es argentina. Yo he venido por mis acúfenos. ¿Por qué hablan tanto los argentinos? ¿Por qué dan por supuesto que te vas a encontrar cómodo en la inmersión en una proximidad de colegas? Comenzamos mal. Pero yo he venido por mis acúfenos. La doctora me comienza a hablar de emociones. Seguimos mal. Me dice que cada emoción está relacionada con un órgano del cuerpo. Le digo que yo no tengo tanta versatilidad emocional. Me mira sorprendida. Le preguntó por qué está tan segura de que las emociones tienen efectos somáticos. Me contesta que ya era sabido por la medicina antigua. Seguimos mal. Pero yo he venido por mis acúfenos. Yo creo más bien, le digo, que son los trastornos corporales los que te producen emociones. Bueno, es lo mismo, me contesta ella. Me sorprende que a una médico las causas y los efectos le parezcan intercambiables. Pero yo he venido por mis acúfenos. Me pregunta a qué me dedico. Le digo que soy filósofo. Ah, entonces no voy a discutir con usted, me suelta. Después de una hora de conversación bastante surrealista en la que entre otras cosas la doctora me asegura que todos los hombres vemos en nuestras mujeres a nuestra madre, me dice que me hacen falta 30 sesiones y que el total son 1.800 euros. Después me hará una evaluación y quizás necesite otras 30, porque lo mío es un trastorno idiosincrático, me dice. Pero dispone de una financiera que me puede ayudar. Yo había ido por mis acúfenos.

23 comentarios:

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    1. Una maldición bíblica. Unos sonidos permanentes en los oídos, en mi caso en el derecho. Comenzaron hace años como un pitido desesperadamente agudo que me acompañaba las 24 horas del día. Poco a poco fue pasando a segundo lugar y cuando yo creía que la cosa estaba superada, se ha metamorfoseado y se ha convertido en el ralentí de un camión, que oigo tan perfectamente que a veces tengo que mirar a mi alrededor a ver si efectivamente el camión de las narices está cerca de mí. En fin, una lata que no me llevará a la tumba (espero) pero que no hace muy cómodas todas las horas del día. Para no sonar patético añadiré que hay un remedio que me amortigua los síntomas: la lectura de buenos libros.

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  2. eso de los acúfenos lo sufre Torrente, otro filosofo como usted. Y debería saber usted a estas alturas que no se debe ir al medico si no es en caso mortal de necesidad. Algo leí de curas paliativas, aunque nada concreto ni demasiado de fiar. Ya se que no és la panacea pero en homeopatia ofrecen soluciones.

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  3. ¡Qué bueno!

    Y lo de "trastorno idiosincrático" es la guinda del pastel. La lengua al servido de la mística curativa.

    La emoción de embolsarme 1.800 € con la expectativa de embolsarme otros 1.800 € si mi paciente no cura debe estar vinculada a más de un órgano.

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    1. Sí, eso de ser idiosincrático me gustó mucho y me dio oportunidad de ejercer de pedante. "La idiosincracia", le dije, "es una forma de idiocia". La mujer me dijo que no, que la idiocia era un trastrorno que bla,bla,blá y yo le contesté que idiota era el singular. En realidad me lo pasé bien. Ahora tengo que ir a visitar a otro que cura los acúfenos con corrientes eléctricas. No sé si no estoy convirtiendo mi patología en mi afición.

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    2. ¿Y no se le ocurrió añadir, después de cada observación de la doctora: "y también dos huevos duros"? Quizás habría sido lo más apropiado...

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  4. Bé, don Gregòrio
    Podries provar a fer-te cruixir de prop els bitllets de 1800 € (ara que no els has invertit en el remei de la doctora) per si el so apaivaga l'acufen!
    Algú a qui conec bé li han hagut de posar audifons per sentir bé el que diuen els altres i no troba la manera de deixar-se de sentir ell mateix (també té acúfens) Pel que li han dit...no hi ha solució...de moment!
    Ell s'ho pren "amb filosofia"i diu que està tip de sentir-se sempre tant acompanyat!!!!

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    1. Jo també m'ho prenc amb filosofia... pero hi ha dies i dies.

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  5. Si te da resultado me lo dices. Gracias, también me gustaría ver si es posible quitarlo.

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  6. Yo no soy filósofo, pero si te da resultado, por favor, me lo comunicas. Gracias.

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  7. Jo també tinc acúfens molt aguts i perpetus. Ocasionalment menys aguts, d'un khertz aprox. els pateixo des d'una berbena de Sant Joan, per més precisió. Els metges, otorrinos "normals" diuen que no tenen solució. I els medicaments que podrien ajudar no penetren la membrana cerebral, per tant...

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    1. El hecho de saber que hay gente por ahí que te entiende te permite pensar que o no estás loco o que somos legión los orates.

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  8. Gracias, Gregorio, me ha desatado los acuíferos...
    Por otro conducto, ya puestos, ¿no deberían llamarse cacúfenos...? Entre ellos y las moscas volantes, me tienen contento...

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  9. Ah, y recomiendo vivamente la "Arboleda de los enfermos", de Teresa de Cartagena, sorda ilustre..., a quien le he dedicado unas líneas donde lo mío:
    http://diariodeunartistadesencajado.blogspot.com.es/2015/09/sobre-la-perdida-julian-barnes-y-teresa.html

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  10. Mi admirado, y loco de remate, Girolamo Cardano también tenía este visitante impertinente en la cabeza, pero lo consideraba su daimon.

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  11. Lo de "no voy a discutir con usted" después de saber que es filósofo es buenísimo.
    Existe una relación bastante habitual, y conocida, entre los acúfenos y la hiperinsulinemia
    http://www.tinnitusjournal.com/imagebank/pdf/v10n1a06.pdf

    Si es el caso yo probaría, para empezar, a dejar todo tipo de productos derivados de cereales, sobre todo de harinas, pasta, también cerveza, y productos con azúcares.
    Puede también ponerse un poco más serio y buscar por LCHF, Banting...
    Suerte.

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    1. ¿Antonio lo suyo es un consejo o una maldición? Pero voy a intentar hacerle caso, porque llevo unos cuantos días bastante alterado.

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  12. Amigo Gregorio, hace ya muchos años, y con un espacio temporal de dos (años), hice la misma pregunta a dos exnovias de procedencia geográfica dispar. En un vagón de metro, medianamente ocupado, sin problemas, si viene un tío y se sienta a tu lado sobrando asientos de bancada ¿Qué pensarías?
    Según la procedencia cultural, la respuesta es obvia, y distinta. ¿por qué hablan tanto? ¡Ay!

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    1. A propósito del "umbral de la paciencia": http://www.elmundotoday.com/2012/10/el-cerebro-humano-puede-soportar-a-un-argentino-hablando-durante-mas-de-8-horas/

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  13. Antes de la pedagogía moderna y las biodanzas, nuestros padres nos alineaban los chakras a guantazos y se ponían en fila india, y el aura nos la lavaban a escobazos, y oye: mano de santo.
    Sugerencia: otosedol, o similar, unas gotas sedantes o tranquilizantes para el dolor de oidos, y una caminata en ascenso de dos o tres horas de subida; no garantizo nada, pero una vez con alguien funcionó, para siempre.

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  14. Querido D.Gregorio, mi acúfeno es una catarata, y si malo es tenerlos siendo oyente, imagínese siendo prácticamente sordo. Treinta años me dura ya, y, bueno, se aprende a convivir con ellos por la sencilla razón de que la otra alternativa es pegarse un tiro y, mire, es que me gustan mucho las mujeres, uno es débil... Por lo que sé, hay casos, grados y tipos de acúfenos distintos, de modo que tenemos teorías para dar y tomar (si, como dice D. Antonio 6:50, tiene algo que ver la hiperinsulinemia, la hemos jodido, porque a mis años me veo ya incapaz de toda incapacidad para dejar la cerveza, el pan, la pasta, etc.). A mí me da la sensación de que es un cable que se ha fundido entre el nervio auditivo y el cerebro, porque se sabe de casos en los que se ha llegado a cortar el nervio auditivo y el acúfeno sigue. Me funciona muy bien no hacerle ni puñetero caso, escuchar música clásica, hablar con los amigos, las buenas películas..., usted ya me entiende. Distraerse es poco filosófico, lo reconozco, pero a veces no queda más remedio. Siga con salud.

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    1. Yo también me doy muy buenos consejos, pero de vez en cuando mi acúfeno se solivianta y comienza a tener vida propia y entonces es imposible quitarlo del primer plano. El consuelo es saber que después de dar la lata durante unos días recuperará un poco el sentido de la discreción.

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  15. La hiperinsulinemia es la causa más probable de muchas enfermedades/desórdenes modernos, incluídos vasculares de todo tipo y alzheimer.
    Tener un síntoma tempranos -si es el caso-, como los acúfenos o más habitualmente la simple obesidad, puede ser una señal afortunada. Para quien sepa escuchar (y perdón, no es por hacer el chiste).
    En cualquier caso, libre albedrío siempre. Y responsabilidad, cada uno la suya.
    Suerte.

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