jueves, 18 de diciembre de 2014

Todos somos escépticos

"Queriéndolo o sin querer, todos somos más o menos escépticos, por supuesto en el buen sentido de la palabra".

El gran Menéndez Pelayo, al que hasta ahora me había permitido el pecado intelectual de ignorar. Estoy purgándolo intensamente.

4 comentarios:

  1. Supongo que ea purga incluirá, por prescripción médica, su monumental Historia de los heterodoxos españoles, que escribio con una juventud insultante para los viejos ignaros, como mi menda. Dámaso Alonso, en una conferencia inolvidable que dio en el Aula Magna de la UB, nos contó dos anécdotas: que se hacía servir anís, en vez de agua, en las conferencias, y que el sereno le buscaba las putas para no tener que perder el tiempo precioso de ir a buscarlas... Allí salio, tenía el día-portera, lo del huevo frito en la silla que halló JRJ en casa de Antonio Machado... Eso sí, de su meadita protestante en los muros de la RAE no dijo nada...

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  2. He de reconocer que de Menéndez Pelayo sabía pocas cosas y las sabía mal. Cuando me he encontrado con un intelectual que filosóficamente se consideraba escocés -¡casi nada: un escocés entre krausistas!- y que era profundamente admirado por personas como Clarín, se me ha comenzado a caer la venda de los ojos. Además tengo que agradecerle el descubrimiento del gran Moderato de Cádiz.

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  3. Ni idea de quién fuera Moderato. La Wikipedia me lo saca del anonimato. Seguidor de Platógoras, al parecer...

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