domingo, 7 de diciembre de 2014

Si algo tengo de filósofo...

"Si algo tengo de filósofo -confiesa don Marcelino-, será en el sentido etimológico de la palabra, esto es, como amante, harto platónico y desdeñado, de las ciencias especulativas. En cuanto a sus aplicaciones, al régimen de la vida y a la gobernación de los pueblos, declaro que ni mis hábitos intelectuales, ni el género de educación que recibí, ni cierta invencible tendencia que siempre me ha arrastrado hacia la pura especulación y hacia el arte puro, en suma, a todo lo más inútil y menos político que puede darse, a todos los sueños y vanidades del espíritu, me han permitido adelantar mucho, ni trabajar apenas por cuenta propia, limitándome a admirar de lejos a los que han acertado a poner la planta en ese firme terreno de las realidades éticas, económicas y jurídicas".

Unas páginas más adelante nos ofrece don Marcelino esta declaración de principios: “La autoridad se queda para otras esferas; en filosofía nadie poesee sino aquello que personalmente ha investigado y en propia conciencia reconocido.” Es que hay reaccionarios muy de vanguardia.


Don Marcelino Menéndez Pelayo, 
De los orígenes del criticismo y del escepticismo

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Si Kierkegaard hubiese sido Robinson Crusoe...

"Merece notarse que el solitario Robinson, al que le sobra tiempo, no se toma ninguno para meditar en profundidad sobre lo enigmático ...