sábado, 4 de abril de 2015

viernes, 3 de abril de 2015

Frida Kahlo sobre los intelectuales y artistas europeos

En enero de 1937, Frida Kahlo llega a París con la intención de mostrar su obra en una exposición. Pero se encuentra con que André Breton, que debería haber tenido todo preparado, no ha pensado en una galería. ¡Ni tan siquiera ha sacado sus cuadros de la aduana!

Frida se siente desesperada con los intelectuales y artistas europeos y, como muestra, aquí está un botón: 

“Hablan sin cesar a cerca de la ‘cultura’, el ‘arte’, la ‘revolución’, etc. Se creen los dioses del mundo, sueñan con las tonterías más fantásticas y envenenan el aire con teorías y más teorías que nunca se vuelven realidad. A la mañana siguiente, no tienen nada que comer en sus casas, porque ninguno de ellos trabaja. Viven como parásitos, a costa del montón de perras ricas que admiran la ‘genialidad’ de los ‘artistas’: mierda y sólo mierda, eso es lo que son. Nunca he visto a Diego ni a ti [se refiere a Muray, un amigo estadounidense] perdiendo el tiempo con chismes estúpidos y discusiones ‘intelectuales’: por eso ustedes sí son hombres de verdad y no unos cochinos ‘artistas’… ¡Caramba! Valió la pena venir sólo para ver por qué Europa se está pudriendo y cómo toda esta gente, que no sirve para nada, provoca el surgimiento de los Hitler y los Mussolini. Creo que voy a odiar este lugar y a sus habitantes todo el resto de mi vida. Hay algo falso e irreal en su carácter que me vuelve loca.”

Frente a los artistas europeos, Diego Rivera le parece un prodigio de sensatez. Me temo que nunca se ha hecho una acusación más denigrante contra los intelectuales y artistas europeos.

Todo lo que s puede decir de Viernes Santo...

... lo dijo un ateo

jueves, 2 de abril de 2015

The Shostakovich Century



En The Imaginative Conservative

En las vísperas de Viernes Santo

Me parece magnífico el comienzo del Libre de meravelles de Ramon Llull: "En tristícia e en languiment stava un home en stranya terra. Fortament se meravellava de les gents de aquest món, com tan poch coneixien e amaven Déu ...]. Aquest home havia un fill que molt amava e qui havia nom Fèlix, al qual dix aquestes peraules: '-Amable fill [...] ve per lo món, e meravelle't dels hòmens per què cessen de amar e conèixer Déu' [...]. Obedient lo Fèlix a son pare [...] e anava per los boscatges, per munts e per plants, e per erms e per poblats, e per prínceps e per cavallers, per castells, per ciutats; e meravellave's de les meravelles qui són en lo món".

Jueves Santo es un día para maravillarse de las cosas que hay en el mundo antes de que mañana conmemoremos San Nihilismo, que es la maravilla más grande que imaginarse se pueda.

miércoles, 1 de abril de 2015

¡Ojo al dato!

- Pregunta del director de un centro educativo: ¿A ver, para qué le sirve a un niño saber la fecha exacta de la batalla de Warterloo?
- Respuesta de un servidor de ustedes: Para nada.
- Pregunta (con la cara de satisfacción del que se cree vencedor): ¿Y entonces, por qué das tanto la tabarra con el conocimiento de datos?
- Respuesta: Conocer una fecha no sirve para nada, pero conocer cincuenta, sí. Y conocer cien, es utilísimo, porque te permite orientarte en el tiempo.

Nota 1: ¿Puede alguien transmitir curiosidad por el conocimiento si no tiene interés por los datos?

Nota 2: Sólo los desinteresados por los datos enseñan datos aburridos de manera aburrida.

De los problemas de la felicidad

Llevo toda la tarde intentando resolver un problema que me ha despertado una nota a pie de página de un libro al que he acudido siguiendo una nota de pie de página  de otro libro. Redescubro así que quien acumula ciencia, no hace más que ampliar el perímetro de la conciencia de su ignorancia. Me imagino que habrá cientos de personas felices que habrán pasado esta tarde plácidamente sentados en un sofá viendo la tele. Y no los critico. Hacen muy bien. Pero para mí el infierno es un sofá muy cómodo, un mando a distancia y un televisor con tres millones de canales. Simplemente ocurre que para algunos la felicidad es no tener problemas y para otros es meternos en problemas... que tenemos la intuición de que podemos resolver. Pero mientras vamos dando vueltas a la solución (en este caso el encuentro de un brigadista internacional polaco y Jorge Mercader en un campo de concentración en Alemania) nos van surgiendo nuevos problemas y vamos amontonando notas, citas y referencias. Hasta que un día encuentras una respuesta, a veces donde menos pensabas encontrarla, y te sientes plenamente satisfecho... al menos hasta que la conciencia de los problemas pendientes te devuelve otra vez al tajo.

No estoy seguro que sea la satisfacción de la respuesta lo que busco, más bien me parece que lo que me hace feliz es la satisfacción de ir abriéndome camino mientras la busco.

Decía Tertuliano que había que ir al cielo para poder gozar desde allí del espectáculo de los tormentos del infierno, que sin duda, superarían a los de cualquier espectáculo de gladiadores. Creo que Santo Tomás dice algo también sobre esto, aunque él no habla de gladiadores. Yo espero, que si voy al cielo, me dejen llevarme mis papeles y que no se me ofrezca nunca una respuesta de manera gratuita. Mas aún, que no se me ofrezca nunca una respuesta sin que con ella vengan aparejadas nuevas preguntas.

La felicidad para unos es no tener problemas y para otros, resolver problemas. Y me temo, entonces, que la felicidad de unos es el infierno de otros.

La normalidad

El viento sacude las ramas de los árboles. Es decir, hay viento. He abierto la ventana sin tener la sensación de estar abriendo un horno. Pe...