I
Los que conocen bien al PSOE han hablado siempre de su alma anarquista. No es, por lo visto, su única alma, pero está allí, y en cuanto tiene oportunidad de manifestarse, lo hace. Alzó la voz y dijo "aquí estoy" arropando a ZP contra el aparato del partido que representaba José Bono por el mero hecho de que Bono representaba al aparato del partido. Ha vuelto a hacerlo. La militancia del PSOE ha hablado con la misma voz que llevó a ZP a la Moncloa. Pero mientras tanto a ZP le ha cambiado la voz y tiene problemas sinfónicos. Todo normal. No hay institución que sea capaz de sobrevivir sin aparato y eso parece que es lo que molesta. Quizás se deba añadir, entonces, que no hay posibilidad de renovación organizativa en una institución sin las reticencias y prejuicios de las bases contra los que hacen funcionar las máquinas desde los sótanos.
II
La huelga sindical inevitable está dando su resultado inevitable: ha acercado un poco más al PP al poder.
III
Mañana es San Bruno, el santo de mi nieto. San Bruno fue el fundador de los cartujos. A las nueve de la mañana he quedado con Josep Oriol Pujol para asistir juntos a la misa de la Cartuja de Montalegre de Tiana.



