lunes, 4 de octubre de 2010

Gira il mondo gira

I
Los que conocen bien al PSOE han hablado siempre de su alma anarquista. No es, por lo visto, su única alma, pero está allí, y en cuanto tiene oportunidad de manifestarse, lo hace. Alzó la voz y dijo "aquí estoy" arropando a ZP contra el aparato del partido que representaba José Bono por el mero hecho de que Bono representaba al aparato del partido. Ha vuelto a hacerlo. La militancia del PSOE  ha hablado con la misma voz que llevó a ZP a la Moncloa. Pero mientras tanto a ZP le ha cambiado la voz y tiene problemas sinfónicos. Todo normal. No hay institución que sea capaz de sobrevivir sin aparato y eso parece que es lo que molesta. Quizás se deba  añadir, entonces, que no hay posibilidad de renovación organizativa en una institución sin las reticencias y prejuicios de las bases contra los que hacen funcionar las máquinas desde los sótanos.

II
La huelga sindical inevitable está dando su resultado inevitable: ha acercado un poco más al PP al poder.

III
Mañana es San Bruno, el santo de mi nieto. San Bruno fue el fundador de los cartujos. A las nueve de la mañana he quedado con Josep Oriol Pujol para asistir juntos a la misa de la Cartuja de Montalegre de Tiana.


sábado, 2 de octubre de 2010

Distopía

Los habitantes de aquella isla se negaron a navegar. El hecho constado de que el norte geográfico no coincida con el norte magnético ni ninguno de los dos con el norte de aguja, les hizo aborrecer la imperfección de  la navegación. Estaba demasiado contaminada de realidad. Es cierto que una oscura secta siguió cultivando, en el mayor de los secretos, y de manera exclusivamente  teórica, el arte del pilotaje, pero cuando uno de sus miembros descubrió que a la pluralidad de nortes había que añadir los efectos del viento y las mareas a la hora de trazar un rumbo fiable, aparecieron disensiones internas que dieron lugar a su escisión  entre  pragmáticos y neopragmáticos. En cualquier caso, ningún miembro de ninguno de los dos grupos soñó nunca con embarcarse. Tenían pánico al error humano.

viernes, 1 de octubre de 2010

Hay que echar pestes de los sindicatos...

... es lo que se lleva. 

Todas las buenas gentes que se quedaron sin vecina ideológica a la derecha a la que despellejar, han encontrado en los sindicatos el justo fin de sus filípicas.  Y todas las malas gentes que con tal de conseguir un titular son capaces de despellejar a su propia madre, han encontrado en los sindicatos un filón. Esta mañana me ha parecido oír en la radio a un tipo que felicitaba a un camionero por arrollar a los miembros de un piquete. Creo que en mi vida he  visto y oído más comentarios hipócritas y groseros  que  en estos días. Resulta que, por lo visto, el país está lleno de gente sensata, preparada, competente y trabajadora,  de multitudes laboriosas que no pueden ejercer de salvadores de la patria por culpa de los sindicatos vampirizadores. He oído y leído tanta barbaridad que hasta me han dado ganas de llamar a mi antiguo sindicato a ver si aún conservaban mi carnet.

Los sindicatos distan mucho -muchísimo, si quieren- de ser una causa perfecta. Pero los que se suben al púlpito para destacar esta obviedad o es que tienen alma de savonarolas o, simplemente, es que su aspiración en esta vida se reduce a ejercer de voceros de Vicente. Ya saben ustedes... a dónde va la gente. Y ahora lo cool es poner de vuelta y media a los sindicalistas.

Una sociedad, de hecho, es una articulación imperfecta de causas imperfectas. Y no deja de ser  milagroso que, a pesar de que no hay costura que le venga a media, se las arregle para ir tirando. Entre las instituciones imperfectas, pero absolutamente imprescindibles, en una sociedad que aspire a un mínimo de cohesión social, es decir, en una sociedad  que no lanza su ropa al fuego por el mero hecho de que no lleva la firma glamorosa de un modisto fashion, están las sindicales.  A mi no me gustaría vivir, hoy por hoy, en una sociedad en la que el lugar de los  sindicatos estuviese ocupado por gestorías. Si la derecha no entiende esto, es que está a un paso de pedir que los partidos políticos sean también  sustituidos por un cuerpo técnico de gestores (siempre que tenga ella la llave del acceso a la meritocracia), que es lo que ensayó Franco en los tiempos de los planes de desarrollo... ¿Se acuerdan? Y si el pequeño proletariado intelectual tampoco lo entiende, es que ha perdido todo sentido del ridículo.


(A José Luis López Bulla, con un respeto grande y disidente)

Eros

A sense of ocean and old trees ...


Philippe Halsman, vía À la loupe




El curso natural del pensamiento

Vía

O sea: Pensar filosóficamente: remontar el curso natural : ir a contracorriente (pero no para impugnar el curso natural, sino para comprender su naturalidad: su cauce y su caudal).

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Un niño en el hogar.

El pasado día 8 participé en Vic en la inauguración del curso escolar y aprovechando el viaje, me perdí un rato en Costa Llibreter, la libre...