Dios no está ni se le espera, afortunadamente.
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Ya en casa, en pijama, entre todas esas pequeñas grandes cosas que hacen de una casa tu hogar. Escribo esto en mi sofá, que se está cayendo ...
Dios no está ni se le espera, afortunadamente.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar