Dios no está ni se le espera, afortunadamente.
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Me encontré a un hombre joven, semidesnudo, en un parking de un centro comercial de Masnou. Estaba tirado en el suelo, entre dos coches, hec...
Dios no está ni se le espera, afortunadamente.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar