martes, 29 de mayo de 2018

Siguen las sopresas (y al cielo le doy gracias por ello)

La primera es una sorpresa relativa. Esta es la ficha policial de Ramón Mercader. Se la hicieron a raíz de una detención en 1935. Las fotos ya eran conocidas, pero yo las he visto así, las tres juntas, esta mañana por primera vez.


En cambio este telegrama me ha dejado perplejo y con la cabeza hirviendo de hipótesis. Es un telegrama de la Dirección General de Seguridad enviado al jefe del puesto aduanero de Canfranc ordenándole que deje entrar a Caridad en España. ¡El 23 de julio de 1955!



El tercer documento es muy curioso. Primero, por la referencia a los "ámbitos próximos al PSUC"; segundo porque en 1977 Ramón está en Cuba, no en Moscú. Pero es intrigante porque parece confirmar las informaciones que he ido recogiendo sobre un intento de conseguir el regreso de Ramón Mercader a España.

domingo, 27 de mayo de 2018

Romanones o Maquiavelo en Madrid

Estas palabras del Conde de Romanones (1863-1950), que se declaraba liberal, están extraídas de sus Notas de una vida y bien pudieran servir como inicio de unos apuntes del maquiavelismo hispano:

I
“La elocuencia propia de las campañas electorales no es, indudablemente, la académica. Las muchedumbres se conquistan por un verbo recio y vibrante. Las delicadezas de pensamiento y la frase resbalan sobre ellas sin penetrar; por eso hace falta sacudirlas reciamente. Muchas veces se necesita emplear el grito para dominar el tumulto". 

II
"Los ataques violentos al adversario, cuanto más de brocha gorda, serán más útiles".

III
“Es preciso llevar al animo del elector que sólo son perfectos los hombres cobijados por la bandera defendida". 

IV
"En los pequeños [núcleos de población] debe hablarse poco de principios políticos, pues el auditorio no está preparado para comprenderlos”.

V
“Hablar del arte electoral y callarte la parte principal, el empleo del dinero, es una inocente hipocresía. Mientras la naturaleza del hombre no cambie, y no lleva camino de cambiar, el dinero es, y siempre será, elemento principal para la lucha y para la organización de los partidos, pues la propaganda eficaz sólo con dinero se hace.”

VI
“La política se hace con hombres, no con entes de razón; y los hombres, a través de la historia han sido y serán siempre los mismos." 

VII
"Si la pasión no fuera en la política el principal resorte, si todo se moviera en ella con ritmo acompasado y sereno, conforme a los rígidos dictados de la lógica, pocos serían los que se dedicasen a la política y menos al ejercicio de las funciones de gobierno. Sucede con esto algo muy semejante a lo que acontece con el estímulo que siente el hombre para la reproducción de la especie: si falta éste, si sólo se atendiera a los imperativos de la moral y de la razón, es seguro que la humanidad no existiría. Sin lo sabroso de la manzana, con Adán y Eva habría concluido el género humano.”

VIII
“No extrañe al curioso lector mi satisfacción personal. Dichoso él si no ha sentido nuca la ambición del mando. Beatus ille. Pues aquel que no ha sentido nunca esta ambición, ignora que en ella el mando es lo de menos y la ambición es lo de más. Al cazador de pura sangre le seducen las perdices más cuando las abate volando que cuando se las presentan en el plato. La fuerza está en la ambición, y yo tenía la juvenil ambición de colocarme a la cabeza de un gobierno liberal. Por eso hice mío el programa de Canalejas al sucederle en la Presidencia.”

IX
“No hay tarea más ingrata ni más inexcusable para los directores de fuerzas políticas que la de ponerse en contacto con sus correligionarios. Para acometerla se necesita verdadera vocación y además hallarse dispuesto al sacrificio de respirar el ambiente de vulgaridad ingrata; he conocido quien puso en peligro su autoridad como jefe por no poder soportar a los correligionarios”.

martes, 22 de mayo de 2018

En los pasillos del Newman


Me hicieron esta foto en los pasillos del Colegio Newman de Madrid, en un descanso del congreso BeEducation. Es este un colegio con alma, y ya saben ustedes que la manera adecuada de cuidar del alma, según nos enseñó Platón, es proporcionándole experiencias de conocimientos bien ordenados, porque el alma tiende a mimetizarse con aquello que conoce. 

"El paisaje", decía Amiel, es un estado del alma. Así es. Podemos decir lo mismo de una ecuación matemática, de un cuadro de Velázquez, de un cuarteto de cuerda de Beethoven  o de una ley de la naturaleza. 

El alma es una cosa cuando piensa (inmersa en ese esfuerzo de desbrozar que, si es honesto, es esencialmente no utilitario, no competencial, y por eso mismo, un atributo del hombre libre) y otra cosa cuando conoce (cuando apartando matojos -diría también Platón- encuentra al fin la forma y el sentido, ahora sí, con frecuencia competencial). 

A lo que iba, la periodista Paloma Díaz Sotero se ha servido de esta foto para encabezar la entrevista que me hizo para AD: 


domingo, 20 de mayo de 2018

Cómo garantizarse la fidelidad de un amante

En el año 1557 una vecina de Cebreros llamada Catalina de Doyague fue denunciada a la Inquisición por utilizar todo tipo de conjuros y maleficios. Ella reconoció que conocía una fórmula mágica para mantener bien sujeto a todo amante inconstante. En mi afán por proporcionar a los clientes de este humilde café saberes útiles, la reproduzco a continuación (aunque reconozco que no puedo garantizar el éxito en el caso de una amante):
Estrella señorita
lleva un signo
a mi amigo Fulano
[obviamente aquí debe decirse el nombre que corresponda]
y no le dejes ni beber ni dormir,
ni descansar ni gozar con otra mujer
mas haz que vuelva a buscarme
haya nacido o esté por nacer,
pero que vuelva a verme.
Que Isaac me lo amarre, Abraham me lo traiga, Jacob me lo entregue.
Catalina fue declarada culpable y condenada a vivir fuera del pueblo de Cebreros, porque la Inquisición no sólo desconfiaba bastante de las acusaciones contra las brujas sino que a lo largo de su historia se mostró bastante indulgente con ellas. En España se condenaron a muerte muchísimas menos brujas que en cualquier otro lugar de Europa.

Par-delà la matière grise

Emmanuel Fournier: Insouciances du cerveau

Gracias de nuevo, B.

Por cierto, he pasado la tarde del viernes y la mañana del sábado aquí:


La normalidad

El viento sacude las ramas de los árboles. Es decir, hay viento. He abierto la ventana sin tener la sensación de estar abriendo un horno. Pe...