Recién enviado a imprenta.
martes, 21 de febrero de 2017
lunes, 20 de febrero de 2017
Viaje a Madrid
El viernes pasado me fui a Madrid, a recoger un premio emocionante que me obliga a haberlo merecido, el Premio MEP, de la Asociación Mejora tu Escuela Pública.
Fue un acto emotivo e inolvidable, de esos que te permiten constatar -siempre con sorpresa- que el autor de tu biografía a veces tiene sus momentos creativos. A partir de este momento todo se tornó un poco surrealista. Por ejemplo, en la Plaza de Santa Ana un joven americano nos preguntó si le podríamos decir exactamente en qué ciudad europea se encontraba y en el restaurante al que fuimos a comer, la carta estaba adornada con gestos líricos: Fíjense en la traducción de la lubina al horno, del gallo frito y sobre todo del emperador a la plancha y el bonito a la riojana.
Conocí a un matemático puntero que trabaja para la armada norteamericana y descubrí -por el correo electrónico- que alguien guarda en México la correspondencia de Victor Serge y la quiere vender. Me compré el Defensio Fidei de Suárez y el De Regnorum Iustitia de Juan Roa Dávila y leí que durante años a la doctrina que defendía la soberanía popular frente al absolutismo monárquico, se la conoció en Europa como "doctrina española". Le rendí una visita a Goya, enterrado en San Antonio de la Florida, y a Sorolla, en su casa, que me tocaba cerca del hotel.
Y así llegamos a esta mañana:
A la salida, me he encontrado con un mail de Tania Díaz Castro, que me dice desde Cuba: "Querido Gregorio, leí en tu blog que hay personas que te envían comentarios contra lo que te mando. Por favor, si eso no te conviene, dímelo y no te mando más nada. Lo hice simplemente para colaborar contigo, pero en realidad, estoy pensando que eso no seria bueno para ti. Un saludo grande". Por supuesto le he contestado, inmediatamente, lo que le tenía que contestar.
En casa me esperaba un sobre, con este libro y la dedicatoria que muestro.
Mañana dedicaré el día, íntegramente, a hacer lo menos posible.
Madrid, esta mañana
Me lo dijo una vez una bruja: "Verás cosas en tu biografía que te costará creer". ¿Se referiría a estar al lado de Jorge Bustos?
sábado, 18 de febrero de 2017
viernes, 17 de febrero de 2017
El rostro de Nelson pudo haber sido así. Cuba en el corazón. 3
Sigo trayendo a este Café de Ocata los textos que me envía desde Cuba mi amiga Tania Díaz Castro. A esas personas que parece que se sienten molestas por que los publique, les aseguro que no tengo ningún inconveniente en publicar también sus réplicas.
EL ROSTRO DE NELSON PUDO HABER SIDO ASI
Por Tania Díaz Castro
A Nelson Rodríguez Leiva, de 26 años, lo fusilaron en La Fortaleza de la Cabaña, en 1971, junto a su amigo del alma, Angelito de Jesús Rabí, de17.
También en el mismo sitio, pero un siglo atrás, fusilaron al poeta Juan Clemente Zenea.
De nada sirvió que Nelson, en 1960, hubiera sido maestro alfabetizador en las montañas de Oriente, que en 1964 ya tuviera un excelente libro de cuentos publicado por el escritor Virgilio Piñera, en Ediciones R, que su madre, Ada Leiva, pidiera clemencia para su hijo en una carta a Fidel Castro, que otro libro de poemas de Nelson estuviera pendiente de publicación.
Hace apenas unos días, el 9 de febrero, El Nuevo Herald de Miami, publicó un extenso reportaje sobre una exposición del escritor Juan Abreu, con un centenar de retratos de fusilados por el régimen castrista, pintados por él, presentada en la sede del Parlamento Europeo, en Bruselas, Bélgica.
Quizás allí estaba el rostro de Nelson.
Abreu recibió el respeto y la admiración de ex presos políticos plantados como Pedro Corso, director del Instituto de la Memoria Histórica Cubana contra el Totalitarismo y del poeta Angel Cuadra, quien aseguró que la Exposición de Abreu ¨… es como poner a hablar la historia a través de los rostros, de rescatarlos y darles una nueva vida¨. También hubiera recibido el apoyo del escritor Reinaldo Arenas, su gran hermano de corazón, lamentablemente fallecido en Nueva York y quien siempre recordó a su amigo Nelson.
Se trata, dijo Abreu, ¨…no de retratos convencionales, sino de un acercamiento a los rostros, muchas veces borrosos, conservados en viejas fotos¨.
Debe considerarse una victoria ese proyecto de Abreu de llevar al Parlamento Europeo una historia que el régimen cubano, hoy en manos de Raúl Castro, quiere borrar, sobre todo por estos días en que se utiliza precisamente el mismo lugar donde se fusiló a través de juicios sumarísimos, para dar escarmientos o simplemente por venganza, o por miedo, a que surgiera una fuerte oposición entre todos los opositores políticos condenados a muerte.
La cifra de cinco mil fusilados pende como una espada de Damocles sobre Cuba. El espíritu de todos ellos continúa en la Fortaleza de la Cabaña, por muchas fiestas que organicen, por mucha algarabía, bullicio, alboroto o jaleo que haya, por mucha venta de libros que realice el gobierno verdugo cada año, para un pueblo que de tanto inventar, no tiene tiempo de leer.
En esa Fortaleza, con una historia tan tenebrosa, como la dictadura misma, se celebra la Feria del Libro, estratégico proyecto de Fidel Castro para limpiar de sangre sus fosos, celdas, rejas y paredes, como si así pudiera desaparecer la Historia.
Allí quedaron para siempre los dos jóvenes escritores Nelson y Angelito, amarrados, con los ojos tapados para no ver los fusiles de la noche, muy juntos, como pidieron morir.
No hace mucho, alguien que los conoció, me dijo que Nelson era muy romántico, que lloraba con las melodías de Los Beatles, que hasta se parecía un poco al rostro de James Dean, el actor norteamericano de los años cincuenta y que Angelito, convertido en su noble paje, hasta tenía cara de niño.
Por las tristes callejuelas de la Fortaleza de la Cabaña, por donde caminaron hacia la muerte Nelson y su amigo, hoy caminan los ¨agradecidos¨ que ignoran esta historia. Andan en busca de un libro para leer. No precisamente El Regalo, el libro de relatos de Nelson o aquellas cuartillas embadurnadas de lágrimas que alguien recogió de un calabozo vacío.
Santa Fe, febrero 2017
jueves, 16 de febrero de 2017
Otro problema pedagógico
Imagen de una escuela finlandesa, en Tampere: ¿Qué hay aquí que no encontrarás en un aula española?
Aclaro algo importante: Se trata de la Escuela Normal de la Universidad de Tampere, que se presenta a sí misma de esta manera: "The University of Tampere (UTA) is a culturally-committed higher education institution with the social mission of educating visionaries who understand the world and change it. With its nine schools and some 15,000 degree students, UTA is one of the largest and most popular universities in Finland".
Aclaro algo importante: Se trata de la Escuela Normal de la Universidad de Tampere, que se presenta a sí misma de esta manera: "The University of Tampere (UTA) is a culturally-committed higher education institution with the social mission of educating visionaries who understand the world and change it. With its nine schools and some 15,000 degree students, UTA is one of the largest and most popular universities in Finland".
miércoles, 15 de febrero de 2017
La función de la cultura
Con la cabeza llena de fantasmas.
Resulta que no hay nada más difícil que fundamentar tus convicciones. Por eso, si un día la religión desaparece, le sobrevivirá la fe, dado que sin convicciones no podemos levantarnos de la cama.
La función de la cultura es alejarnos de la naturaleza y entregarnos al relato. En este sentido, la religión cristiana es la manifestación cultural más clara, puesto que nos deja en manos de la Providencia. De ahí que Nietzsche tenga razón al insistir en que renaturalizar al hombre significa verlo fuera de los focos de la Providencia. Pienso que su "eterno retorno de lo mismo" es sólo la posición polémica que se ve obligado a tomar para pensar lo otro del relato.
Pero lo que queda entonces es un animal asustado por la proximidad de la naturaleza y necesitado de algún sustituto laico de la Providencia que le entretenga la espera. Eso es lo que creía que podría conseguir con el arte. Si el arte le falla -como le falla-, le queda sólo una alternativa: correr por la historia como una gallina sin cabeza. No importa la dirección. Lo que importa es que mientras corre, huye y va enhebrando oraciones subordinadas. La sintaxis es correr.
Al final ya sabemos que es la Naturaleza la que se reserva la última palabra y convierte las palabras en aire y la escritura en agua, y el aire y el agua en fuego, y el fuego en nada.
En la Sede de la Conferencia Episcopal Española hablé de San Nihilismo. O sea, del Viernes Santo, y más de uno me miró perplejo. Pero si alguien puede ser capaz de rezarle un Padre Nuestro a San Nihilismo, ese es el cristiano.
- Espero no estar diciendo ninguna barbaridad -les dije.
- No, no -me respondieron- sigue, sigue.
La respuesta es seguir.
¿Se entiende lo que quiero decir?
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La normalidad
El viento sacude las ramas de los árboles. Es decir, hay viento. He abierto la ventana sin tener la sensación de estar abriendo un horno. Pe...










