miércoles, 22 de marzo de 2023

El cielo prometedor


Hay libros que no paran de dar alegrías... y éste, El cielo prometido, ha sido muy generoso en dádivas. Me costó escribirlo, pero en el proceso fui conociendo a personas magníficas aquí, en Uruguay, en México, en Francia, en Rusia, en Alemania... a algunas de las cuales tengo la satisfacción de poder llamar amigas y sólo por su conocimiento ya hubiera merecido la pena escribirlo. 


Por supuesto, verlo traducido al ruso fue como la guinda del pastel de mi satisfacción. Lo tradujo Vladimir a quien conocí casualmente en... Alicante. 


Hoy ha llegado a las librerías una reedición revisada, corregida y aumentada. He decidido añadir un capítulo final con los descubrimientos que ido acumulando desde que apareció la primera edición y estoy seguro que no dejarán indiferentes a ningún lector.

En resumen, que hoy es uno de esos días en que andas más ligero por la calle, más satisfecho, más alegre... Uno de esos días en los que todo encaja: intenciones, trabajo y resultado. Uno de esos días para saborear a sorbos lentos, haciendo durar las horas con la secreta esperanza de que Caridad Mercader me siga proporcionando motivos par celebrar haberla conocido.

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