jueves, 30 de octubre de 2014

Otra de Don Alfredo (pero sólo a medias)

Cánovas era muy amigo del famosísimo Carreño, a quien frecuentemente rogaba que le dijera adivinanzas, para darle el gusto de resolverlas, cosa para lo cual tenía el ilustre político una gran facilidad.
- ¿Cuál es el animal que tiene plumas y labra? -preguntó un día Carreño.
Durante varios días estuvo Cánovas discurriendo para hallar la solución, sin que le fuera posible encontrarla.
- Es muy fácil -contestó Carreño-. El animal que tiene plumas y ladra es..."  

(mañana resolveremos el enigma)


De la importancia de la errorología

Llevo años insistiendo en la importancia de la "errorología", es decir, del estudio de la lógica del error que subyace a la respu...