lunes, 18 de febrero de 2013

La gala (¿?) de los Goya

No sé quién dijo que los viejos compensan el lamentable hecho de que no poder dar malos ejemplos con una sobredosis indiscriminada de buenos consejos. En esto pensaba yo cuando el zapping me arrojaba a la gala de los goya. Por supuesto, me escapaba de allí en cuanto recomenzaba la película de mamporrazos del Bruce Willis que echaban en otra cadena. Encontraba más verdad en Bruce Willis que en nuestros actores (bueno, en los de usted, lector, en todo caso). Pero la verdad que ofrecían los mamporrazos del Willis era tan mínima, que me acabé yendo a la cama. Así que ví poco de los goyas, pero lo que vi fue demasiado. Dejemos de lado la mala educación que supone invitar al ministro de cultura a tu casa para después reírte de él cuando lo tienes sentado frente a tí en la mesa... a ese mismo ministro de cultura a cuyas puertas estarán llamando hoy en busca de una subvención; dejemos de lado, incluso (que ya es mucho dejar), los chistes malos sobre un país al que ya nadie parece tomar en serio (el mío). Lo que sorprende es que con una gala tan cutre como la que montaron, esa genta tenga el coraje de llamarse actores. Pero claro, puesto que no nos pueden dar buenas actuaciones, nos intentan dar buenos ejemplos. De ahí la competencia por el Goya de la indignación moral, que ya saben ustedes que (la indignación moral, no Goya) es esa actitud que encuentra más nobleza en la náusea que en el apetito. En realidad, si se piensa bien, fue una españolada, pero venida a menos, porque a esa gente todo le viene grande, hasta las españoladas.

5 comentarios:

  1. Bueno, la catalanada de los Gaudí no le va a la zaga, que digamos. Estos festejos me producen vergüenza ajena, en general.

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  2. Tiene toda la razón, D. Gregorio: espectáculos como este nos hablan de la gran distancia que se abre entre representación e impostura.

    Un abrazo

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  3. Así es Gregorio, fue un homenaje a la mediocridad y el mal gusto. Si organizan un acto para celebrar el cine (algo que me parece magnífico) ¿por qué no se limitan al séptimo arte en lugar de hacer gracias a costa de los demás?

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  4. "Y creo que lo que Platón quiere decir es...que si uno acepta este principio, el principio de la indignación moral y obra según él, llega finalmente a una vida tiránica de auto-indulgencia. No me extrañaría que eso es lo que quiere decir, porque entonces se adoptan los métodos de los malvados"

    (adivine quien)



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  5. La gala de los Goya resultó vergonzosa por momentos, en cuanto a las bromas hechas...en los tiempos que corren no es para menos que se recurra al humor casposo, porque por otro lado solo nos queda el humor para capear lo que hay. No voy a juzgar como cada uno ha de mostrarse ante la España que tanto adoran algunos, pero náusea es lo mínimo que provoca y una impotencia enorme ya que demostrado está que hacen lo que quieren y como quieren desde la casa real y PPSOE.

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No siempre lo peor es cierto

De nuevo, gracias, B.