jueves, 10 de agosto de 2017

Mi nieto y los trenes

A mi nieto Gabriel, que tiene 3 años, le gustan los trenes. Pero el suyo no es un gusto normal para un niño de 3 años. Le apasionan. Ayer estaba viendo con tanta atención un reportaje en la tele sobre el sistema de frenado de los trenes suizos que cuando el reportaje era interrumpido por los anuncios publicitarios, protestaba de manera muy airada. Yo estaba a su lado y era incapaz de entender qué fascinaciones irresistibles encontraba la criatura en aquellas imágenes. Pero allí estaba él, sin poder apartar la mirada de la pantalla. He dicho bien: el sistema de frenado de los trenes suizos.

Le gusta ir a ver pasar los trenes y esta misma mañana ha estado a punto de marcharse solo de la Plaza de Ocata, donde estábamos desayunando, para ir a la vía. Si estamos cerca de la vía se emociona profundamente cuando ve pasar un tren y lo saluda de manera tan efusiva que muchos maquinistas sueltan un pitido rotundo cuando lo ven.

Y yo me pregunto: ¿Por qué demonios nos ha salido en la familia esta criatura tan apasionada por los trenes si a los demás las cosas de los ferrocarriles nos dejan completamente indiferentes?

No tengo ni idea y eso, en parte, me alegra, porque significa que la influencia familiar en el desarrollo de los intereses del niño, siendo, sin duda, importante, nunca es completamente determinante. Los niños, al final, salen como salen. Les puedo asegurar que nadie de mi familia -excepto Gabriel, claro- está ni remotamente interesado en el sistema de frenado de los trenes suizos. Pero por otra parte todo esto me intriga: ¿Cómo demonios aparece el interés? ¿De qué semilla crece? ¿Cómo se nutre? Y, en realidad, ¿de qué hablamos exactamente cuando hablamos de interés?

10 comentarios:

  1. La solución al enigma de Gabriel es muy fácil: en su anterior vida trabajaba en los trenes.

    En todos los libros sobre la reencarnación hay testimonios como ése (por ejemplo en los de Ian Stevenson, célebre psiquiatra canadiense especialista del tema).

    https://es.wikipedia.org/wiki/Ian_Stevenson

    Y si tiene usted un amigo hindú, cuénteselo y verá la respuesta.

    También puede usted releer el "Fedro" de Platón o a los grandes esoteristas.

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  2. Una interpretación más naturalista sería la de suponer que algún gen british corre por la familia.

    https://en.wikipedia.org/wiki/Railfan

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  3. A ver Don Gregorio que Ud. es pedagogo y debería de haberse dado cuenta. Su nieto es un adelantado y mostraba su interés por los trenes y a su vez indignado por lo que pasaba en Cataluña con las cercanías, era una critica velada por lo que tendra que aguantar si algun día tiene que ir a la universidad en tren y siguen con el mismo panorama.

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  4. Perdón Don Gregorio, a mi me pasaba lo mismo de pequeño, me apasionaban los trenes.

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  5. "Uno de nuestros mejores pedagogos, Gregorio Luri..."

    http://www.laopiniondemalaga.es/opinion/2017/08/11/populismo-educativo/949371.html

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  6. Ángel Nieto también salió aficionado a las motos por generación espontánea, pasan cosas así en el mundo real.

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    1. Qué fácil es "solucionar" los enigmas con palabras: azar, generación espontánea, suerte, circunstancias, casualidad...

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    2. Fàcil??????? Por Dios, el azar es la cosa más difícil de explicar!!!!!

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    3. Así es. Von Foester diferenciaba entre el "order from order" -el mecánico-, el "order from disorder" -el estadístico- y el "order from noise" -el azar, el ruido, la estocasticidad.

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    4. @ El Peletero

      Me ha leído usted mal. Lo de "fácil" no se refiere al azar sino al hecho de "explicar" misterios con palabras como "azar".

      Es evidente que nadie sabe, por definición, lo que es el azar.

      "Le hasard, c'est peut-être le pseudonyme de Dieu, quand il ne veut pas signer." (Théophile Gautier)

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Una carta de John Dewey