miércoles, 17 de enero de 2018

Gorgonio Esparza, el matón de Aguascalientes

El 1 de mayo de 1943, anota Victor Serge en su diario:
“Díaz de León, en casa de los Pivert cuenta la historia de “mi tío Gorgono” –su tío verdadero-, personaje famoso en Aguascalientes. A los 17 años engañó a una tía. Se puso a frecuentar un cabaret famoso en el que los jóvenes del pueblo medían su valor apagando las luces a tiro limpio para pelear en las tinieblas a navajazos. Una vez en un exceso de valentía uno se abrió el vientre y se puso a masticar sus propios intestinos… Gorgono mató pronto a una mujer golpeándole la cabeza con una piedra y tiró su cuerpo a un arroyo. Condenado a muerte, el abogado no vio otro medio de evitar la ejecución que el de aconsejarle que matara a alguien en la prisión a fin de pasar por segunda vez ante los tribunales y ganar tiempo. En la prisión de Aguascalientes, Gorgono era zapatero y se ganó el respeto general. Mató de un fuerte golpe a un detenido que le había faltado el respeto. Condenado de nuevo, permaneció mucho tiempo en la cárcel. La revolución lo liberó. Volvió a su casa con una barba con forma de río y constató que ya no le quedaba vivo ningún familiar. Se acordó que había matado a todos hacía tiempo. Se puso en la boca un cartucho de dinamita y encendió la mecha. Los hijos de Gorgono aún viven en Aguascalientes rodeados de admiración. Díaz de Leon escribió con esta historia una pieza de guiñol que el público consideraba inmoral.
La prisión de Aguascalientes, por otra parte, no tenía ni grillos ni guardias. El criminal era conducido a ella por la policía. El jefe de la prisión salía a recibirlo y, con un cuchillo, trazaba vivamente en el suelo la línea en la que estaba la entrada y el prisionero daba su palabra de no traspasarla. 
Díaz de León cuenta también una leyenda de México. En la calle Juan Manuel, que hoy es una prolongación de la Venustiano Carranza, vivía un hombre rico que salía por las noches, pedía la hora a un transeúnte y cuando se la daba, exclamaba: “Dichoso tú, que conoces la hora de tu muerte”. Y lo mataba.”

Podemos confirmar que existió un Gorgonio Esparza en Aguascalientes. Nació el 9 de septiembre de 1880. Debió ser una buena pieza, porque de él se decía que lo protegían “los espíritus del mal”. El escritor Antonio Acevedo Escobedo, basándose en su leyenda, compuso una “farsa popular para el teatro guiñol” titulada “Ya viene Gorgonio Esparza! El matón de Aguascalientes.”

Acevedo sitúa el primer acontecimiento sangriento de la vida de Gorgonio en la cantina “El hombre libre”, donde se juntaba con el Bigotes y el Pataseca, a la luz de un aparato de Petróleo. Pataseca solía presumir de las muchas muertes que había causado, entre ellas los quince miembros de una familia. Un día Gorgonio le pidió a un músico que le tocara “esa canción del silencio de la noche”, que le gustaba tanto y él mismo comenzó a cantarla, lo que provocó las bromas de Pataseca que le dijo “con esos gemidos hasta parece marica”. Gorgonio retó a los tres a una pelea con la luz apagada. Acevedo le hace decir a Gorgonio en un verso que dirige a Pataseca: “Ora, recoja sus tripas, porque ya me tropecé”, a lo que responde el interpelado: “Válgame mi mala pata, ya no me levantaré”. Cuando se hizo el silencio, se encendió la luz y se encontraron tres cadáveres junto a Gorgonio. Pero no fue detenido por esto, sino porque las autoridades encontraron a su mujer muerta en un pozo de su huerta. Le había partido la cabeza con una piedra al descubrirla riéndose con un cuñado suyo. En la cárcel aprendió el oficio de zapatero. Mató a otro preso y lo sentenciaron a muerte. Estando frente al juez para conocer su sentencia, estalló la revolución. Gorgonio aprovecho el jaleo para golpear al juez y escaparse.

Por lo que sé, a Francisco Díaz de León lo llevó su padre a la cárcel de visita siendo aún un niño y allí conoció personalmente a Gorgonio. Una vez adulto, rescató su sangrienta vida del olvido escribiendo un resumen de la misma. Antonio Acevedo se basó en él para escribir su obra. En la última escena, muestra a Gorgonio lamentándose de la soledad a la que lo ha condenado su mala vida. Sólo le queda un familiar, Pancho Díaz de León. Decide suicidarse, pero no encuentra más arma que un petardo que le sobró de las fiestas del pueblo. Se lo metió en la boca y lo hizo estallar.

Díaz de León prologó en 1944 la farsa “Ya viene Gorgonio Esparza!” de Acevedo, que se había estrenado el 13 de junio de 1941.

¿Cómo no comprender a Dalí cuando en una visita a México aseguró que no pensaba volver nunca más porque no soportaba que existiese un país más surrealista que sus pinturas?

lunes, 15 de enero de 2018

Poema amoroso

... I like to kiss you with tongue, with gusto
with socks still on. I love you like a vulture loves
the careless deer at the roadside.
...

- Traci Brinhall, "Love Poem Without a Drop of Hyperbole in It"

Personalidad

"Personalidad": así titula Victor Serge la entrada de su diario del 25 de enero de 1943:
Una mujer me dice: "Considero que este tipo de arte no vale nada, etc." Tengo ganas de responderle: "Está muy bien que piense, señora, pero sería mejor que pensara bien. Pues su pensamiento -admitiendo que eso sea pensamiento- no vale a causa de usted, sino usted la que debería valer a causa de su pensamiento". 
En todas las cosas hay una verdad que no es de ninguna manera personal, que expresa necesidades independientes de nosotros y, por eso mismo, hay que esforzarse en comprender antes de hablar. El pensamiento superficial, que sólo es apariencia, simulacro, juego de conversación o una manera de colmar el vacío de uno mismo admirándose en un espejo intelectual de pacotilla, se complace oponiéndose a los conformismos con pequeños esquemas de pensamiento ya hechos.  No inventa su propio pequeño conformismo y sólo alcanza a desarrollar un juego social poco interesante. La verdadera victoria sobre esta inercia (el conformismo) es el fruto del rigor desinteresado, impersonal, en el conocimiento de la realidad, la búsqueda de la verdad. Así se afirma una personalidad real.
Leo el texto un par de veces. La primera pienso que Serge está jugando un juego peligroso, a borde del narcisismo intelectual. La segunda, concluyo que es honesto, y eso me inquieta más, porque todo lo que aparenta honestidad tiende a ganar verosimilitud. ¿Es acaso realizable el programa intelectual y moral que propugna Serge? ¿Y, si no es realizable, por qué encontramos a tantos intelectuales bien intencionados y honestos que siente necesidad de defenderlo?

¿La honestidad también puede ser una forma del conformismo que critica Serge? Recordar a Nietzsche, etc...

Todos nos rendimos más de una vez al día a la impaciencia de la opinión. A veces, nos rendimos criticando la impaciencia de la opinión. 

Efectivamente, nuestro pensamiento no vale porque sea nuestro. El problema es que en la vida cotidiana no podemos pararnos a reflexionar si todo aquello que decimos es estrictamente verdadero... 

¿Qué sería de nosotros sin todos esos pequeños conformismos que el hábito ha ido adhiriendo a nuestro lenguaje?

domingo, 14 de enero de 2018

Nietzsche sobre España


El 4 de agosto de 1949, Joaquín Maurín le escribió una carta a Vlady, el hijo de su buen amigo Víctor Serge. En ella le decía entre otras muchas cosas: "Estoy en discrepancia con la mayor parte de mis antiguos amigos políticos [los militantes del POUM]. (...) Últimamente he publicado en el órgano del partido socialista español, EL SOCIALISTA, un artículo sobre De los Ríos que ha tenido la virtud de indignar a muchos de mis antiguos amigos. Pero, ¿qué puedo hacer? Entiendo que mi deber moral es expresar claramente lo que pienso."

El artículo al que se refiere es sumamente interesante. Con el título de "Don Fernando de los Ríos" apareció el 14 de julio de 1949. Extraigo tres párrafos del mismo. Sin duda el que más indignó a sus antiguos camaradas fue el segundo.

I
"Me preguntó [Fernando de los Ríos] si había leído su libro "El sentido humanista del socialismo".
- Lo leí en la cárcel de Bilbao en la primavera de 1927.
-¿Y qué opina de mi tesis?
- La experiencia de la Revolución rusa va dando cada vez más valor a su libro. En efecto, el socialismo debe partir del hombre. Si ha de anularlo, como ocurre en la Rusia de Stalin, el socialismo encarna un retroceso moral, un retorno a la barbarie, que nada tiene que ver con la interpretación que le dieron sus fundadores.
-Veo con sorpresa y satisfacción -comentó- que estamos aún más cerca de lo que creía.
"El sentido humanista del socialismo" no es un libro muerto. Muy al contrario. Conviene desempolvarlo y hacer que lo lea la nueva generación obrera.
Si se tiene en cuenta que la desgracia de la España contemporánea ha sido la división del movimiento obrero en dos bandos antagónico: los socialistas marxistas y los socialistas libertarios, quizás De los Ríos ha sido quien ha calado más hondo teóricamente, puesto que ha formulado una doctrina en la que pueden converger libertarios y socialistas.

II
Uno se pregunta: ¿Por qué De los Ríos no fue presidente de la República? La elección de Alcalá Zamora, el primer presidente, fue un grave error político, porque dejó a las derechas republicanas sin un gran líder. A la caída de la República contribuyó en gran medida la falta de un fuerte partido republicano de derecha, que contrapesando adecuadamente a la izquierda, ayudara a establecer el equilibrio de las instituciones republicanas. La elección de Azaña, el segundo presidente, fue igualmente otro error político por toda una serie de razones.

III
"Me recordó [de los Ríos] que a comienzos de siglo, siendo estudiante en Alemania, hizo una excursión a Weimar con el exclusivo objeto de visitar a la hermana de Nietzsche. Una curiosidad juvenil le impelía a ver los lugares donde el autor de "Así hablaba Zaratustra", apagada la razón, pasó los últimos años de su vida. La hermana del filósofo le dijo que Nietzsche, en uno de sus momentos de lucidez, como oyera que hablaban de España, exclamó: "España es un pueblo que ha querido demasiado...".
- Sí, hemos querido demasiado... -comentó De los Ríos.

Cosas que te abducen

Claude Monet - Matinée sur la Seine (1897)