lunes, 1 de septiembre de 2014

La verdad es...

... la fe del filósofo.

10 apuntes sobre la LOMCE

 Artículo en El periódico de hoy.

Uno. La principal novedad de la LOMCE es que es una ley de la derecha, que no necesariamente de derechas. Pero entre nosotros hay quien piensa que la derecha no tiene derecho a hacer leyes de educación para todos… a menos que se parezcan a las que hace la izquierda.

Dos. Hemos de acostumbrar a los cambios legislativos, dado que valoramos más la afirmación de nuestras diferencias que la consecución de consensos.

Tres. ¿Es la LOMCE una ley mala? Ya se verá. Lo indudable es que el sistema educativo que quiere reformar, es objetivamente malo: sin producir excelencia, condena al fracaso al 30 % de los alumnos. No tenemos ningún paraíso pedagógico al que retornar.

Cuatro. Hasta ahora, las leyes educativas que han entrado en funcionamiento, han contado con el respaldo de los socialistas y el apoyo o la abstención de los nacionalistas. Hemos tenido un consenso educativo persistente. Por lo tanto, alguna responsabilidad tendrá ese consenso sobre nuestros pobres resultados educativos.

Cinco. Este es un buen momento para releer lo que escribe Tony Judt sobre los “progressive educationist”, que, a su juicio, han sido insensibles a la diferencia existente entre la excelencia y la mediocridad y han confundido el igualitarismo cultural con un populismo antielitista.

Seis. Los objetivos de la LOMCE son: reducir la tasa de abandono temprano de la educación, mejorar los resultados educativos, mejorar la empleabilidad y estimular el espíritu emprendedor de los estudiantes. Son objetivos de sentido común. Y lo noble es esperar que se alcancen, con esta o con otra ley mejor.

Siete. Los exámenes externos han venido para quedarse. Los países con mejores resultados educativos tienen exámenes externos al final de la educación secundaria obligatoria. Son exámenes complejos y difíciles, pero que todo el mundo se toma en serio. Dar libertad a los centros sin pedirles cuentas de sus resultados, es una receta segura para el fracaso.

Ocho. En el año 2002, el PP propuso la inclusión de itinerarios en la LOCE. Los paleoprogres calificaron inmediatamente esta propuesta de neoconservadora. En el 2010, el ministro socialista, Angel Gabilondo, declaró en el Parlamento Europeo que estaba dispuesto a crear itinerarios para evitar la exclusión social, favorecer la igualdad de oportunidades y reforzar la dimensión social de la educación. Cuando Wert dice lo mismo, está recibiendo las críticas que se ahorró Gabilondo.

Nueve. Algunos críticos de la LOMCE propugnan como alternativa a esta ley una educación basada “en el trabajo por competencias", que es lo que ahora parece más progre. Sin embargo, el dictamen 11/2014 del Consejo Escolar del Estado, critica al Ministerio de Educación por implantar “el trabajo por competencias” en todas las materias y en todas las etapas y le recuerda que  los países de la UE son mucho más prudentes. Son pocos los que están haciendo lo mismo.

Diez. Tras la LOMCE viene la reforma del Estatuto Docente.

Para hablar de la lengua, esperemos al primer día de clase.

sábado, 30 de agosto de 2014

Impugnando la proyectante sujeción a lo abierto

Heidegger, Sobre el evento, parágrafo 246, titulado “El abrigo de la verdad en lo verdadero”:

Abrigo es en el fondo la guarda del evento a través de la impugnación de la contienda.

Guarda del ocultarse (del vacilante rehusarse) no es un mero conservar de algo, sino impugnar la proyectante sujeción a lo abierto, la contienda, en cuya subsistencia es disputada la pertenencia al evento.

Así la verdad se esencia como lo verdadero respectivamente abrigado. Pero esto verdadero es sólo lo que es como lo no-verdadero, no siendo e infundamentado a la vez.

Hacer accesible el abrigo de la verdad desde sus modos próximos del procurar correspondiendo ser y tiempo.

Yo, pobre de mí, nunca supe si este libro de Heidegger había que leerlo como un ejercicio de escritura automática o como un ejercicio serio de filosofía. En todo caso, es uno de los libros ante los que he naufragado de manera más esplendorosa. Es decir, completamente. No entendí nada del primero al último párrafo y, sin embargo, me lo leí entero. Desde entonces, dormía plácidamente en una estantería de mi biblioteca, como un arpa con las cuerdas rotas, hasta que gracias a Rüdiger Safranski he recuperado mi autoestima.

Cuenta Safranski (Un maestro de Alemania) que en una ocasión Carl Friedrich von Weizsäcker le contó a Heidegger esta historia: Un hombre se pasaba los días en la barra de un bar murmurando una sola frase: "¡Sí, mujer mía!". Los otros clientes habituales, sorprendidos por esta fijación, acabaron preguntándole a qué se debía su comportamiento. El interrogado respondió: "Es que habla y habla y habla y habla...". Insatisfechos con esta respuesta, le volvieron a preguntar: "¿Pero qué habla?". El hombre, resignadamente, les contestó: "Ella no lo dice".

Heidegger, al oír esta historia, contestó: "Así es". Y yo casi salto de alegría al leerlo.



Ironías de la realidad

De aquí

Colgado de la columna de Quintano el Estilita

Aquí

El proceso de investigación sigue, lentamente, pero sigue, y ahora más lentamente que nunca porque la precisión en el trato es decisiva: estoy bordeando un agujero negro. Todo les será contado en su debido momento. 

viernes, 29 de agosto de 2014

Más sobre Benda

I
"Un joven doctor me informaba no hace mucho de que, en cierta ilustre Sociedad de Filosofía, toda discusión se ha vuelto imposible, ya que, según me contaba, todo el mundo se lleva bien con todo el mundo".

II
"Hay una cosa que la mujer no perdona, y es que uno viva su vida al margen de ella, lo cual es perfectamente posible en el matrimonio".

III
"Es pretensión de extasiarse ante las cosas mismas, al margen de cualquier concepción teórica que pueda aplicárseles, me parece la actitud exacta del siglo, esencialmente ávido de sensaciones y proscriptor de ideas"

IV
"Un rey del espíritu [Montesquieu] lo ha dicho: 'Para la pasión, todo el mundo sirve'".

V
"Pienso a menudo en este joven capitán de La debacle que, en su cama de agonizante, murmura a las enfermeras: 'Señoras, me gustaría morir con las manos limpias'".

Vita Brevis

Julien Benda: “No puedo dejar de admirar lo bien hecha que está la vida humana, gracias a su brevedad: un hombre de setenta años puede acordarse de lo que leyó a los quince -¡está yan cerca!- y sacar provecho de ello. ¡La de bienes perdidos si viviéramos tres siglos!”