martes, 21 de febrero de 2017

La verdad sobre los marines yanquis. Cuba en el corazón. 3.



Por Tania Díaz Castro 

Hace unos meses, escribí una crónica sobre una anécdota ocurrida durante la visita de Fidel Castro a Caracas, el 23 de enero de 1959. Reunido a puertas cerradas con líderes comunistas venezolanos y con el poeta chileno Pablo Neruda, fue sorprendido por el flash de un reportero. De inmediato y con violencia, Fidel le quitó la cámara, la lanzó contra la pared y a empujones, echó al fotógrafo de la habitación. Era obvio que no podía descubrirse, a través de una foto, que se reunía con comunistas, después de haber jurado que no lo era siete días antes, el 16 de enero, ante la tumba de Eduardo Chibas. 

La anécdota, por supuesto, jamás ha sido publicada en la prensa nacional, siempre controlada por la dictadura castrista.

El comportamiento de Fidel Castro, en sus primeros pasos como aprendiz de política, es bien conocido: En 1944 aparece en escena por primera vez, al ingresar en la Unión Insurreccional Revolucionaria -UIR-, célebre organización por sus enfrentamientos violentos. A lo largo de esos años cuarenta, hasta 1951, que se suicida Eduardo Chibás, se leen en la prensa de la época una sucesión de hechos en los que está involucrado Fidel, además de ser acusado de numerosos asesinatos. 

Según esa trayectoria, no me parece nada desacertado atribuirle a este joven impetuoso, en busca de protagonismo político, aquella acción contra los jóvenes marines de Estados Unidos, utilizados para que subieron a la estatua de José Martí, situada en el Parque Central de La Habana, en la madrugada del 11 de marzo de 1949 y se dejaran fotografiar, ignorantes del gran show anti norteamericano del que fueron víctimas.

Las circunstancias que formaron parte del contexto histórico de aquel acontecimiento, están muy a tono con la personalidad de Fidel: Fue él quien, junto a otros estudiantes universitarios, tuvo la idea de lanzar al viejo presidente Grau San Martín por la ventana presidencial y dar un golpe de estado; fue él quien formó parte de un tiroteo en el Estadio Universitario, junto a grupos gansteriles de La Habana, el 8 de diciembre de 1946; fue él quien escapó a nado de una expedición fracasada contra Trujillo, en octubre de 1947; fue Fidel Castro quien robó la campana  del ingenio ¨La Demajagua¨, el 7 de noviembre de 1947, para un show a su favor. 

La prensa lo acusó de varios asesinatos, pero, por falta de pruebas, se libró de la prisión: la muerte de Manolo Castro, líder estudiantil, el 22 de febrero de 1948; la de Oscar Fernández Caralt, miembro de la policía universitaria, el 6 de junio de 1948; y de un atentado fallido a Rolando Masferrer, junto a Rafael del Pino, el 15 de septiembre de 1949.

Ya en agosto de 1951, fue protagonista de otro hecho realmente insólito: el intrépido campesino de Birán, acompañado de José Pardo Llada y otros jóvenes amigos, propuso secuestrar el féretro de Eduardo Chibas, sentarlo en la silla presidencial de Palacio y dar un golpe de estado a Carlos Prío, siendo éste presidente constitucional.

¿Cómo dudar entonces de que fue Fidel Castro el autor intelectual de aquel episodio llamado ¨la profanación de la estatua de José Martí", la que todavía hoy, en sus medios de prensa, se utiliza contra Estados Unidos? 

Los tres marines del Rodman se prestaron por ignorancia a tomarse fotos por un reportero aficionado, conocido como Fernando Chaviano, de la Sección En Cuba, de Bohemia, quien ¨de casualidad¨ llegó al lugar y en pocos minutos fueron entregadas a Ramón Vasconcelos y a Enrique de la Osa, íntimos de Fidel Castro.

La excelente investigación realizada por el investigador literario y periodista Jorge Domingo Cuadriello y publicada en enero de 2016 en la Revista Laical, del Centro Cultural Padre Félix Varela, logró aclarar este hecho de gran trascendencia histórica, algo que no pudo hacer la prensa oficial y mucho menos la Unión de Historiadores de Cuba. 

Ramón Vasconcelos, harto conocido como el periodista más diabólico de aquellos tiempos, con noticias fuertes que llamaran la atención, quería lograr que Alerta, periódico adquirido por él en enero de 1949, fuera el más vendido de Cuba. Fue en Alerta donde precisamente Fidel contribuyó a ello con graves acusaciones de robo a Carlos Prío, algo que jamás pudo demostrar y a quien -¡vaya historia!- el 5 de agosto de 1956 le pidió dinero para adquirir el yate Granma, en la frontera mexicana con Estados Unidos.     

También Enriquito de la Osa, con su sobrenombre de ¨el más mentiroso¨, el que inventó las 20 mil víctimas de Batista, usó el episodio de los marines para su periodismo sensacionalista y amarillo.   

El final de esta historia nos la ha dado el periodista Luis Báez, de su libro Los que se fueron, cuando señala algo muy curioso: ¨…Vasconcelos tuvo el permiso de Fidel Castro de regresar a Cuba, agradecido este por los valiosos servicios¨. 

Vasconcelos murió en Santa María del Mar en 1964, eternamente agradecido, ya sabemos de quién. 

Santa Fe, febrero 17, 2017

Fuentes utilizadas:
La profanación de la estatua de José Martí, por Jorge Domingo Cuadriello, enero 1916.
Cuba Cronología, de Leopoldo Fornés-Bonavía Dolz 
Revista Bohemia, Sección en Cuba, marzo y abril de 1949

Pie de Foto: 
Fidel Castro y Baudilio Castellanos junto a un marine golpeado por la multitud, el 11 de marzo de 1949. Foto de Internet.

Les presento aquí a Tania Díaz Castro:

Balmes

Recién enviado a imprenta.

lunes, 20 de febrero de 2017

Viaje a Madrid

El viernes pasado me fui a Madrid, a recoger un premio emocionante que me obliga a haberlo merecido, el Premio MEP, de la Asociación Mejora tu Escuela Pública.


Fue un acto emotivo e inolvidable, de esos que te permiten constatar -siempre con sorpresa- que el autor de tu biografía a veces tiene sus momentos creativos. A partir de este momento todo se tornó un poco surrealista. Por ejemplo, en la Plaza de Santa Ana un joven americano nos preguntó si le podríamos decir exactamente en qué ciudad europea se encontraba y en el restaurante al que fuimos a comer, la carta estaba adornada con gestos líricos: Fíjense en la traducción de la lubina al horno,  del gallo frito y sobre todo del emperador a la plancha y el bonito a la riojana.


Conocí a un matemático puntero que trabaja para la armada norteamericana y descubrí -por el correo electrónico- que alguien guarda en México la correspondencia de Victor Serge y la quiere vender. Me compré el Defensio Fidei de Suárez y el De Regnorum Iustitia de Juan Roa Dávila y leí que durante años a la doctrina que defendía la soberanía popular frente al absolutismo monárquico, se la conoció en Europa como "doctrina española". Le rendí una visita a Goya, enterrado en San Antonio de la Florida, y a Sorolla, en su casa, que me tocaba cerca del hotel.

Y así llegamos a esta mañana:


A la salida, me he encontrado con un mail de Tania Díaz Castro, que me dice desde Cuba: "Querido Gregorio, leí en tu blog que hay personas que te envían comentarios contra lo que te mando. Por favor, si eso no te conviene, dímelo y no te mando más nada. Lo hice simplemente para colaborar contigo, pero en realidad, estoy pensando que eso no seria bueno para ti. Un saludo grande". Por supuesto le he contestado, inmediatamente, lo que le tenía que contestar.

En casa me esperaba un sobre, con este libro y la dedicatoria que muestro.




Mañana dedicaré el día, íntegramente, a hacer lo menos posible.

Madrid, esta mañana


Me lo dijo una vez una bruja: "Verás cosas en tu biografía que te costará creer". ¿Se referiría a estar al lado de Jorge Bustos?

viernes, 17 de febrero de 2017

El rostro de Nelson pudo haber sido así. Cuba en el corazón. 3

Sigo trayendo a este Café de Ocata los textos que me envía desde Cuba mi amiga Tania Díaz Castro. A esas personas que parece que se sienten molestas por que los publique, les aseguro que no tengo ningún inconveniente en publicar también sus réplicas.


EL ROSTRO DE NELSON PUDO HABER SIDO ASI
Por Tania Díaz Castro

A Nelson Rodríguez Leiva, de 26 años, lo fusilaron en La Fortaleza de la Cabaña, en 1971, junto a su amigo del alma, Angelito de Jesús Rabí, de17. 

También en el mismo sitio, pero un siglo atrás, fusilaron al poeta Juan Clemente Zenea. 

De nada sirvió que Nelson, en 1960, hubiera sido maestro alfabetizador en las montañas de Oriente, que en 1964 ya tuviera un excelente libro de cuentos publicado por el escritor Virgilio Piñera, en Ediciones R, que su madre, Ada Leiva, pidiera clemencia para su hijo en una carta a Fidel Castro, que otro libro de poemas de Nelson estuviera pendiente de publicación. 

Hace apenas unos días, el 9 de febrero, El Nuevo Herald de Miami, publicó un extenso reportaje sobre una exposición del escritor Juan Abreu, con un centenar de retratos de fusilados por el régimen castrista, pintados por él, presentada en la sede del Parlamento Europeo, en Bruselas, Bélgica.

Quizás allí estaba el rostro de Nelson.

Abreu recibió el respeto y la admiración de ex presos políticos plantados como Pedro Corso, director del Instituto de la Memoria Histórica Cubana contra el Totalitarismo y del poeta Angel Cuadra, quien aseguró que la Exposición de Abreu ¨… es como poner a hablar la historia a través de los rostros, de rescatarlos y darles una nueva vida¨. También hubiera recibido el apoyo del escritor Reinaldo Arenas, su gran hermano de corazón, lamentablemente fallecido en Nueva York y quien siempre recordó a su amigo Nelson.

Se trata, dijo Abreu, ¨…no de retratos convencionales, sino de un acercamiento a los rostros, muchas veces borrosos, conservados en viejas fotos¨. 

Debe considerarse una victoria ese proyecto de Abreu de llevar al Parlamento Europeo una historia que el régimen cubano, hoy en manos de Raúl Castro, quiere borrar, sobre todo por estos días en que se utiliza precisamente el mismo lugar donde se fusiló a través de juicios sumarísimos, para dar escarmientos o simplemente por venganza, o por miedo, a que surgiera una fuerte oposición entre todos los opositores políticos condenados a muerte.  

La cifra de cinco mil fusilados pende como una espada de  Damocles sobre Cuba. El espíritu de todos ellos continúa en la Fortaleza de la Cabaña, por muchas fiestas que organicen, por mucha algarabía, bullicio, alboroto o jaleo que haya, por mucha venta de libros que realice el gobierno verdugo cada año, para un pueblo que de tanto inventar, no tiene tiempo de leer.

En esa Fortaleza, con una historia tan tenebrosa, como la dictadura misma, se celebra la Feria del Libro, estratégico proyecto de Fidel Castro para limpiar de sangre sus fosos, celdas, rejas y paredes, como si así pudiera desaparecer la Historia.  

Allí quedaron para siempre los dos jóvenes escritores Nelson y Angelito, amarrados, con los ojos tapados para no ver los fusiles de la noche, muy juntos, como pidieron morir. 

No hace mucho, alguien que los conoció, me dijo que Nelson era muy romántico, que lloraba con las melodías de Los Beatles, que hasta se parecía un poco al rostro de James Dean, el actor norteamericano de los años cincuenta y que Angelito, convertido en su noble paje, hasta tenía cara de niño. 

Por las tristes callejuelas de la Fortaleza de la Cabaña, por donde caminaron hacia la muerte Nelson y su amigo, hoy caminan los ¨agradecidos¨ que ignoran esta historia. Andan  en busca de un libro para leer. No precisamente El Regalo, el libro de relatos de Nelson o aquellas cuartillas embadurnadas de lágrimas que alguien recogió de un calabozo vacío. 

Santa Fe, febrero 2017

jueves, 16 de febrero de 2017

Otro problema pedagógico


Imagen de una escuela finlandesa, en Tampere: ¿Qué hay aquí que no encontrarás en un aula española?

Aclaro algo importante: Se trata de la Escuela Normal de la Universidad de Tampere, que se presenta a sí misma de esta manera: "The University of Tampere (UTA) is a culturally-committed higher education institution with the social mission of educating visionaries who understand the world and change it. With its nine schools and some 15,000 degree students, UTA is one of the largest and most popular universities in Finland".