miércoles, 29 de julio de 2015

Mi nuevo héroe de cabecera


¡Para que después hablen mal de la competitividad!
¡Claro que hay que competir!
Constantemente.
Contra uno mismo.
¡Bravo Bailey Matthews! 

martes, 28 de julio de 2015

La F.E.C.L.

Buscando información en un dossier sobre unos hechos que afectaban al consulado alemán en Barcelona en 1936, me he encontrado con una asociación estudiantil de cuya existencia no tenía ni idea, pero cuyo nombre me ha emocionado, vean:



La Federació Estudiantil de Conciències Lliures.

Mutato nomine de te / fabula narratur

En mi opinión, cada vez que alguien nos habla de un nuevo fenómeno político, debemos callar, para no molestar, pero preguntándonos en nuestro interior cuántas veces ha ocurrido ya un fenómeno semejante. Esto viene a cuento de los Caballeros de Aristófanes (910-911) donde encontramos este diálogo entre tres aduladores del pueblo:

PAPHLAGON: ¡Suénate los mocos, Demos, y límpiate la mano en mi cabeza!

VENDEDOR DE SALCHICHAS: ¡Mejor en la mía!

PAPHLAGON: ¡Mejor en la mía!


ΠΑΦΛΑΓΩΝ
ἀπομυξάμενος, ὦ Δῆμέ, μου πρὸς τὴν κεφαλὴν ἀποψῶ.

ΑΛΛΑΝΤΟΠΩΛΗΣ
ἐμοῦ μὲν οὖν.

ΠΑΦΛΑΓΩΝ
ἐμοῦ μὲν οὖν.

Respecto al título del post: Horacio, Sátiras 1.1.69-70).

De AQUÍ

lunes, 27 de julio de 2015

La leyenda del Tío Gorgono

El Tío Gorgono fue un personaje muy popular en Aguascalientes, México. A los diecisiete años mató a varios familiares y a un ricachón que le pidió la hora. "Dichoso tú, que sabes la hora de tu muerte", le dijo. Y lo mató. Solía frecuentar un cabaret donde los jóvenes medían su valor apagando las luces a balazo limpio para después pelear con sus navajas en la oscuridad. Gorgono mató después a una mujer a pedradas y tiró su cuerpo a un arroyo. Fue juzgado y condenado a muerte, pero a su abogado se le ocurrió una estratagema para salvarlo: debía matar a alguien en la prisión y así ganaría tiempo con un nuevo proceso. Acabó de un puñetazo con la vida de un presidiario que le había faltado al respeto. Fue juzgado y, de nuevo, condenado. Antes de poner de nuevo en práctica el consejo de su abogado, estalló la revolución y fue liberado. Volvió a su casa, con una barba bien poblada, para constatar que ya no le quedaban parientes. Echó cuentas y recordó que los había matado a todos. Se metió en la boca un cartucho de dinamita y lo encendió.

Los descendientes de Gorgono viven aún en Aguascalientes manteniendo muy alto el nombre de su antepasado.

La cárcel de Aguascalientes era un establecimiento singular. No tenía ni verjas ni guardias. El criminal era conducido allí por dos agentes. El jefe de la prisión salía a recibirlo a la puerta y con su navaja trazaba una línea bien clara en el suelo. El prisionero daba su palabra de honor de no cruzarla y eso era todo.

A partir de una historia de Victor Serge

Cosas que ya no se pueden decir


domingo, 26 de julio de 2015

La muerte de Victor Serge

...

"Hacia las diez de la noche me separé de él en una calle céntrica. Me dio un vigoroso apretón de manos. Fue a ver a su hijo Vlady y no lo encontró (Vlady: excelente dibujante y pintor, cuya admiración por su padre crece con el tiempo). Se sintió desfallecer en medio de la calle; requirió un taxi, tomó asiento en el interior y no pudo ni tan solo dar una dirección: quedó muerto en el acto. El chofer llevó el cadáver del desconocido a un puesto de policía. Allí lo encontramos pasada la medianoche. En una estancia desnuda y miserable, de muros grises, estaba tendido, la espalda sobre una vieja mesa de operaciones mostrando las suelas agujeradas, una de ellas completamente gastada, una camisa de obrero...Una tira de tela cerraba su boca, esa boca a la que todas las tiranías del siglo no habían podido callar. Podría haber parecido un vagabundo recogido por caridad. ¿Acaso no había sido un eterno vagabundo de la vida y de un ideal? Su rostro aún tenía impresa una ironía amarga, una expresión de protesta, la última protesta de Víctor Serge, de un hombre que, durante toda su vida, había protestado contra las injusticias humanas

Guardo un recuerdo particularmente penoso; si lo apunto aquí es como demostración de la inmensa pobreza en medio de la cual murió Víctor Serge. Ante el cadáver, un amigo suyo manifestó el deseo de comunicarme algo importante. ¿Qué revelación quería hacerme? Lo llevé hacia el patio de la comisaría. "¿Quién me devolverá ciento cincuenta pesos que le presté a Víctor hace una semana?". Estuve tentado de abofetearle.

Trasladamos el cadáver al salón principal de una empresa de pompas fúnebres. Le elegimos un ataúd de cierto precio. Lo rodeamos de flores, Víctor Serge se lo merecía. Entre todos sus íntimos juntos no teníamos con qué enterrarlo. Pero Víctor Serge se lo merecía. Pedí prestados mil quinientos pesos: una fortuna. Al llenar la hoja para la inhumación y llegar a la nacionalidad le puse "apátrida". Lo que era. El director de la empresa funeraria empezó a gritar que no se le podía enterrar si no tenía una nacionalidad. ¿Cómo iba a enterrar él a un sin patria? Llamé a Vlady. "¿Qué nacionalidad hubiera elegido tu padre de poder elegir?". "La española", me dijo sin vacilar. El escritor ruso-belga-francés Víctor Serge está enterrado en México en el Panteón Francés con la nacionalidad española".


Julián Gorkin, "La muerte de Victor Serge",  París, marzo de 1957

sábado, 25 de julio de 2015

La cultura burguesa y el marxismo

«5 décembre 1941 : Par opposition aux renégats de la bourgeoisie qui ont donné à la classe ouvrière tous les grands penseurs du socialisme, noter les parvenus sortis du prolétariat (...), le maçon puis instituteur Mussolini, le révolutionnaire professionnel (‘comptable’) Staline, le peintre chômeur Hitler » 

Victor Serge, Carnets (1936-1947)