jueves, 3 de septiembre de 2015

Mis almuerzos con gente importante


Hoy he comido en La cuina dels capitans, en el puerto del Masnou, con Eduard Puigventós. Hemos hablado, por supuesto, de su libro, Ramón Mercader, el hombre del piolet, pero también de la investigación histórica, de archivos, de personas que hemos conocido, de nuestras lagunas, de chascarrillos... y nos hemos intercambiado documentación varia. Me he venido a casa con el libro del Krivitsky (Yo, jefe del servicio secreto militar soviético), un número de La Révolution Prolétaire de noviembre de 1948 que recoge, además de un artículo sobre la reforma de la enseñanza (ese perpetuum mobile), el relato de  A. Rosmer sobre el asesinato de León Trotsky, y, por último un libro que es para mi una pequeña joya, Heroes I Have Known, de Max Eastman. Nada más llegar a casa he devorado el capítulo dedicado a Dewey. La vida feliz debe parecerse bastante a una vida de investigación, lecturas y tertulias (sin, por supuesto, la necesidad de escribir nada). Pero para llegar a ser feliz, feliz de verdad, al llegar a casa uno debería encontrarse, como yo hoy, con los nietos poniendo todo patas arriba.

martes, 1 de septiembre de 2015

Entre La Batalla y La lechuza de Minerva



He pasado muy buenos ratos -aunque tristes, porque la historia, como el diálogo, siempre acaba mal: con el silencio de sus protagonistas- repasando La Batalla, el órgano del POUM y leyendo la biografía de Gustav Regler, La lechuza de Minerva, héroe de las Brigadas Internacionales en Madrid y traidor en el exilio mexicano. "No te hicimos héroe en Madrid para que ahora te construyas tu propia filosofía", le advirtió un ex-camarada en un café mexicano. Creo que La lechuza de Minerva, que como decía Hegel inevitablemente llega tarde, porque levanta su vuelo al atardecer, nunca se publicó en España. Nietzsche dice en la consideración intempestiva que le dedica a la historia, que no podemos sumergirnos en ésta sin acabar contaminados de escepticismo. Les confieso que estos días tengo un fuerte acceso de este mal existencial.

Pasionaria, un sexo loco vuelto lengua

En agosto de 1937, en un mitin en Valencia, Pasionaria soltó una de las barbaridades más grandes que se oyeron en toda la guerra de España: "Más vale matar a cien inocentes que dejar libre a un culpable". Como estas palabras iban dirigidas al POUM, en La Batalla, el portavoz de este partido, le respondieron con un exabrupto que no pasará a la historia como una de las mejores páginas del feminismo de la izquierda. Se titulaba La Pasionaria un sexo loco vuelto lengua:

"La Pasionaria, este sexo loco vuelto lengua, se lanzó en el mitin de Valencia a las estridencias propias de su condición mental y de su lengua. Muchas anormales sexuales han terminado prostitutas; otras han sido elevadas a la categoría de santas; a la Pasionaria la locura del sexo se le ha subido a la lengua y ha sido proclamada 'vedette' oficial del PCE".

Pasionaria tenía muy buena memoria y muy mala leche.

Quintano, de nuevo

En su delicioso “¿Matar a Sócrates?” recuerda Gregorio Luri la leyenda socrática según la cual un orador demócrata, Lisias, ofreció a Sócrates un eficaz discurso de defensa, pero él lo rechazó porque, según Cicerón, no lo encontró “fortem et virilem”, pues se trataba de una súplica lacrimosa al jurado que Sócrates, por dignidad, no podía aceptar.

    –Prefirió morir siendo Sócrates a continuar viviendo como Lisias.

lunes, 31 de agosto de 2015

Aforismos estivales

La resistencia a la vulgaridad es lo que diferencia el arte de la vida.

¿Puede haber cohesión social sin inversiones masivas en hipocresía?

Hay algo que debiéramos ocultar al tercer mundo (para evitar su contaminación): nuestro complejo de inferioridad moral.

Los comentarios obvios de indignación moral sobre tragedias ajenas proporcionan una inmediata y sospechosa  superioridad moral.

El hombre es el animal que distorsiona la geometría.

Todo mito se siente un poco acomplejado ante la realidad.

Viendo las terribles imágenes de la tele dijo "me da vergüenza ser europeo". Cinco segundos después, siguió de vacaciones.

Ley de la monotonía histórica 1: El bien (o sea, nosotros) siempre es más ingenuo y más noble que el mal ( o sea, el enemigo).

Ley de la monotonía histórica 2: Nosotros no fracasamos, es el enemigo el que nos impide triunfar.

Ley de la monotonía histórica 3: El enemigo es perverso y todo el que lo ponga en cuestión es quintacolumnista.

Ley de la monotonía histórica 4: Lo que nos hace el enemigo es agresión injustificada; lo que le hacemos al enemigo es legítima defensa.

La diferencia entre un malo inteligente y un bueno tonto es que el primero sabe el mal que provoca.

Basta con comenzar a hablar de lo que no sabes, para acabar convencido de tu sabiduría. Me voy a una tertulia a la radio.

Decía d'Ors que nunca es tiempo perdido el que se emplea en escuchar con humildad cosas que no se entienden. Pero quién quiere escuchar esto?

Ley poemática: El número de asistentes a recitales de poesía es inversamente proporcional al número de lectores de poesía.

El cursi exhibe con sinceridad emociones que no ha experimentado, pero que supone propias de la gente de valor.

En la lucha entre uno y el mundo, la salud está siempre de parte del mundo. Pero... la salud es lo más noble?

Ser contradictorio es más noble que ser intelectualmente desganado.

Los buenos tiempos son aquellos en que los malos son perezosos.

La libertad posmoderna:  No tener ningún miedo de los propios deseos.

La gran enseñanza del siglo XX: Es más fácil morir por la libertad que ser libre.

El genio de un escritor también se mide por el desprecio que provoca entre los que no lo han leído.

En cada sueño suele haber un Judas dormido.

Un poeta sin patíbulo es como una beata sin reclinatorio.

Lo primero que nacionalizan las dictaduras es la opinión pública.

La peor equivocación es tener razón antes de tiempo.

El alma es la manera de llevar el cuerpo, o sea, el estilo.

El humor en nuestras teles: la vulgaridad fracasando en su intento de reírse de sí misma.

Al asesino a sueldo la ética profesional le impide tener conciencia.

La raíz de la política: en el mismo momento que alguien dice "lo mejor es esto", se crea un enemigo.

Cuando a un político le da por pasar a la historia, el pueblo debe ponerse a temblar.

"Capitalismo" es el nombre que algunos dan a sus propias decepciones personales. Más que un nombre, es un psicotrópico. No me parece mal.

¿Un manipulador fino sin problemas de conciencia, es emocionalmente inteligente?

En todo crítico social hay un misántropo, como en todo cornudo, un intelectual crítico. Y no puede ser de otra manera.

Enseñarle a un político el arte de la decepción, sale ruinoso.

Hasta que no aprendes a convivir con decepciones, no eres político.

Es soberano quien se puede permitir insultar a su vecino.

Hay filósofos que sólo piensan lo que les reconforta moralmente. Se arrodillan ante sí mismos para pensar como si se rezaran.

Hay mucha gente que piensa que teniendo buenos sentimientos ya no hace falta tener buenos argumentos.

Hay que cuestionar la autoridad... excepto cuando la autoridad somos nosotros.

En la otra vida nos juzgará un tribunal formado por los autores de todos los libros que hemos comprado y no hemos leído.

La política es (también) el arte de apropiarse de la buena suerte.

En realidad el mundo que tenemos está hecho con la inteligencia que teníamos.

En política es bueno tener a tu favor la conciencia, pero es mejor tener a tu favor la opinión pública.

Envejecer es estar más pendiente de tus rodillas que de las rodillas de las vecinas.

Lo que el desdichado llama destino, el dichoso lo llama voluntad.

¿No es poco ambicioso eso de limitarse a ser un inconformista como cualquier otro?

Es más fácil salir de la caverna que saber a dónde ir una vez fuera.

Una condición sine qua non para ser feliz es que la inteligencia no estorbe.

Prefiero ser gobernado por los primeros 2.000 nombres del listín telefónico de Barcelona que por el claustro de la Universidad de Barcelona

La gestión política es el idealismo que cabe en un presupuesto.

Cuanto más baja el nivel de exigencia, menos saben los alumnos, pero más aumentan los aprobados. 

El nihilismo no es el destino de la filosofía. Podemos eludirlo formando mal a los licenciados en filosofía.

Para ser buenos padres deberíamos tiene primero el segundo hijo.

Si quieres entender la política, Aristóteles te ayudará más que las actas reunidas de los últimos congresos de neurólogos.

Nunca hubo una religión en el mundo que no fuera la verdadera.

Para algunos la persistencia, la autosuperación y el esfuerzo, son valores de derechas. ¿Se merece nuestra derecha estos elogios?

Si quieres sentirte culpable, no cometas una fechoría (te dirían que no eres culpable, sino que estás enfermo), sálgate la dieta.

Tanta exhibición de indignación moral por parte de los europeos, no pone de manifiesto un cierto elitismo de la náusea?

Hoy hay que ser un poco cruel para atreverse a tener buen gusto.

A la libertad le suele gustar desfilar uniformada.

Estar vivo es estar tumbado al sol en un rincón de un cementerio viendo pasar las nubes.

Es de buen tono ser cínico sobre la idea de progreso... excepto en la consulta del dentista.

Un libro que ya te has leído no es un verdadero libro si ya no te apetece volverlo a leer.

Los iconoclastas, ¡qué gente más previsible!

No hay que fiarse de ningún europeo doctorado en reiki y analfabeto en Las pasiones del alma de Santo Tomás.

La prueba de que Dios no es progresista es que le dio libertad al diablo.

El hombre es un error de casting.

Votamos a quien nos convence de que va a mejorar... a nuestros vecinos.

Yo lo que veo detrás de algunas propuestas pedagógicas innovadoras es un antiintelectualismo glamuroso.

La escuela tradicional no puede ser tan mala si es capaz de producir tantos pedagogos innovadores.

Hay causas por las que podríamos dar la vida, pero no media hora diaria.

Para disfrutar de la vida, hay que ser pesimista y no esperar nada de ella.

En una sociedad multicultural, quien quiera dirigirse a todos, tiene que ser amoral, para no molestar a nadie.

La inteligencia emocional: estabulación emocional que nos permite ordenar el alma según las características previstas por los psicólogos.

Una de las formas del aprendizaje por descubrimiento es el aprendizaje a guantazos. En esto último la vida es una gran maestra.

Con respecto a la propia educación, es sumamente importante tener un cuidado exquisito en la elección de nuestros padres.

Quien no tiene enemigos, no tiene identidad.

No se puede ser disidente uniformado: hay que pedirle un poco más de creatividad a la disidencia, aunque sólo sea en el vestir.

La educación tiene efectos taumatúrgicos en las personas y en los pueblos, pero, lamentablemente, sólo si es buena.

Las utopías están bien... siempre que no te las impongan.

No hay filosofía sin casta filosófica

La creencia de que todos los males del país se deben a la mala gestión de los políticos, es la peor herencia de nuestros políticos.