Dos joyas no sólo musicales, sino también y sobre todo antropológicas. La infancia siempre exuberante y el calzado la prenda más cara. Y Sweet Emma tan dulce como sus cascabeles.
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.
Cuando oí a un indio de Bolivia el verbo «tristear», pensé que teníamos que importarlo a España. ¿Y qué me dicen del verbo «tontolear» con e...
Dos joyas no sólo musicales, sino también y sobre todo antropológicas. La infancia siempre exuberante y el calzado la prenda más cara. Y Sweet Emma tan dulce como sus cascabeles.
ResponderEliminar