Hoy os propongo un experimento (que ciertamente no es muy arriesgado): se trata de combinar las fotografías de Chema Madoz con la prosa de Josep Pla. Me voy a limitar a presentar las imágenes de un poeta visual cuyo renombre no deja de aumentar en todo el mundo y algunas sentencias del este prosista cuya palabra es un rumor imposible de apagar (aunque no acabe de oirse todo lo diáfana que se merece). Son dos artistas cabales en primera línea de la realidad.

I
Es muy probable que me levante tarde toda la vida por delicadeza, para no poner bastones en las ruedas, para no ‘corromper las oraciones’ de los demás.
II
¡Ah, la inteligencia humana! Nuestra inteligencia, bien mirado, conspira siempre a favor de lo que nos gusta y nos domina.
III
Lo que desmoraliza es perder.
IV
El hombre no es un animal racional. Es un animal sensual.
V
Para tener posibilidades de conversación abundante sólo hace falta tener poca salud, volverse una persona un poco desgraciada.
VI
Prefiero olvidar que sentir la carcoma del resentimiento. El cultivo de la capacidad de olvido creo que es una cosa excelente para saber vivir.
VII
Ser un hombre normal debe consistir, precisamente, en tener una conciencia que colabora en la buena marcha de la salud general.
VIII
Cuando considero fríamente que mis padres creen aún en mí, quedo abrumado de pensar en la fuerza que en este mundo debe tener la fe.
IX
El pensamiento es siempre insatisfactorio. La acción satisface más, aunque a menudo no satisfaga completamente. El espacio es triste, indiferente; el tiempo es triste o alegre. La razón está centrada en el espacio; la sensibilidad en el tiempo.
X
He emprendido este camino para vencer la dificultad de emprenderlo.
XI
Procurad conocer el país y os conoceréis.
XII
El conocimiento nunca ha sido el origen del amor en las relaciones humanas. Con frecuencia es el principio del odio. Entre los hombres y las mujeres –hablando en general- el amor dura mientras se mantiene ciego.
XIII
La naturaleza es por sí misma átona, nunca responde, nunca da nada de balde. La naturaleza nos propone simplemente llegar a la tumba pasando casi siempre por puertas muy angostas.
XIV
El mundo avanza, pero no progresa.
XV
Siempre he creído que el hombre tiene derecho, en algunos momentos del año, a ignorar dónde se encuentra su domicilio.
XVI
Toda nuestra existencia no es más que un esfuerzo por escabullirnos de cuanto nos rodea y por evadirnos de nosotros mismos.
XVII
Escuchar es un hábito que consiste en separarnos del bullicio que llevamos dentro.
XVIII
Hay muchos intereses combinados contra el soberano derecho de las gentes a aburrirse. El principal es la misma realidad.
XIX
Frente a la realidad siempre estamos en primera línea.

Y para concluir, una nueva pregunta filosófica.
El escritor romano por cuyo nombre os pregunto, escribió lo siguiente en un pasaje en el que criticaba a Heráclito: "Pues los necios aprecian y admiran con preferencia todo aquello que ven escondido bajo el velo de palabras torcidas, y tienen por verdadero lo que hace al oído un cosquilleo agradable y se adorna con los afeites de una sonoridad placentera". Cuentan que escribió la obra a la que pertenecen estos versos cuando la locura causada por un filtro amoroso daba paso a intervalos de fugitiva lucidez. Última pista: parece que nació en el 94 a.C.