sábado, 6 de septiembre de 2014

Los graciosos y los infartos

1 comentario:

  1. Es cierto, no veo la gracia a esta broma tan pesada -o terrorífica.
    Espero que una serpiente aguardaba detrás de quien filmaba y le haya lamido la oreja.

    ResponderEliminar

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Tontoleando con Hispanoamérica

Cuando oí a un indio de Bolivia el verbo «tristear», pensé que teníamos que importarlo a España. ¿Y qué me dicen del verbo «tontolear» con e...