lunes, 29 de octubre de 2012

Y de repente, el mito

Esta tarde estaba yo en casa, entretenido entre mis cosas, con el libro de Carmen Parga, Antes de que sea tarde sobre la mesa, abierto en la página 37, muy cerca del de su marido, Manuel Tagüeña, Testimonio de dos guerras, cuando ha sonado el teléfono y resulta que era ni más ni menos que la hija de ambos, Carmen Tagüeña Parga, Presidenta del Ateneo Español de México, y de repente mi cuarto se ha llenado de mitología. ¿Y saben qué? Pues que por cosas como estas merece la pena pasarse noches enteras huroneando entre papeles sin encontrar nada.

Gracias, le sean dadas al Altísimo por haberme hecho curioso.

1 comentario:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Rehacerlo todo

Le escribo a un amigo que acaba de enviudar: «Como soy incapaz de imaginarme la vida sin mi mujer, no encuentro manera de ofrecerte una pala...