lunes, 20 de octubre de 2025

¿Es posible pensar la cultura en la era de la IA?

El Instituto Cultura y Pensamiento (CIP) de la UIC ha programado para el próximo miércoles un encuentro titulado “¿Es posible pensar la cultura en la era de la IA?

Allí nos veremos las caras Higinio MarínMontserrat Nebrera y un servidor.

Este es el programa

  • 14.30 h · Café
  • 15.00 h · Bienvenida del rector, Dr. Alfonso Méndiz
  • 15.05 h · Presentación del CIP, Dra. Andrea Rodríguez
  • 15.20 h · “El origen de la universidad y el valor del pensamiento en la universidad”, Dr. Higinio Marín
  • 16.00 h · “Cultura y pensamiento crítico ante los retos de la actualidad”, Dr. Gregorio Luri
  • 16.40 h · Diálogo moderado por la Dra. Montserrat Nebrera
  • 17.15 h · Fin del acto

Por si gustan. 

Juan del Val

Conocí a Juan del Val hace, creo, tres años, en la gala del Premio Planeta que ganó Carmen Mola, cuyos componentes estaban en la mesa adyacente a la nuestra. Estas galas son impagables, Son las galas de los cuellilargos. Todo el mundo anda jirafeando a ver si ve a alguien que merezca ser visto y, sobre todo, a ver si ve a alguien de valor que se quiera dignar a reconocerlo. En fin, esa cosa tan pedestre y elemental de la vanidad humana. Me cayó bien. Es un seductor que sabe manejar muy bien el florete florentino. En mi mesa estábamos varios autores a los que no nos hubiese importado nada que los chinos compraran nuestras obras y regalaran un ejemplar a cada familia. Si escribes es con la esperanza de que te lean. Que Juan del Val quiera ganar dinero con Planeta, me parece trivial; que Planeta quiera ganar dinero con Juan del Val, también. Que cada uno se compre el libro que le dé la real gana, me parece plusquamperfecto. Si hay personas que confunden la feria del libro con la feria de la literatura, allá ellas. Pero las editoriales que quieran publicar exquisiteces para lectores de morro fino, deberán sufragar su ambición haciendo dinero con libros quizás poco exquisitos pero que dan dinero precisamente por dar respuesta a la demanda de fast-book. Ver triunfar a del Val desde la condición de proletaria intelectual y dolerse de ello, eso sí que es vanidad.

domingo, 19 de octubre de 2025

El hombre de palo

La buena gente de Educatio Servanda decidió darme un premio. «A toda una vida dedicada a la enseñanza», me dijeron cuando me lo comunicaron. Hay algo conclusivo, definitivo y fatal en eso de darle a alguien que cree tener aún vida por delante el premio a una vida. Es como decirle que ya no merece tener esperanzas. Pero los de Educatio Servanda son buena gente, están haciendo una labor impresionante y, sobre todo, me caen muy bien. Así que lo acepté encantado. El viernes por la noche lo recibí en Toledo. Me encontré allí, entre otros locos, con viejos conocidos con los que comparto la admiración por ese rarísimo libro de Jesús Fueyo que es La vuelta de los Budas. En la cena tuve a mi izquierda a Cayetana I de España. Aproveché el viaje para volver a recorrer con mi mujer esta ciudad inigualable, incluyendo la calle del Hombre de Palo, que recuerda el robot creado por el ingeniero Juanello Turriano, el primer flanêur de la ciudad. Aproveché también para ir a sacar unas fotos de la asombrosa Sinagoga mayor de Toledo y enviárselas a B. Bien entrada la medianoche viajamos en taxi a Madrid, porque el sábado por la mañana tenía un compromiso. No me di cuenta de lo cansado que estaba hasta que al atardecer me senté en mi asiento en el AVE. Me suelo repetir a mí mismo que la vida es como el hierro, que si no se usa se oxida. Sigo creyéndolo, pero mis rodillas se han empeñado en convertirse en un lastre que me cuesta arrastrar por las calles. Para recompensarme, el azar amigo ha querido que tenga cuatro aciertos en la Primitiva del sábado.

jueves, 16 de octubre de 2025

El Efecto de amnesia Gell-Mann

Michael Crichton es el autor de la expresión «efecto de amnesia Gell-Mann». Este efecto consiste en lo siguiente: Cuando lees en un periódico una información absolutamente distorsionada sobre un hecho que conoces bien, hasta el punto de que altera la relación causa-efecto (Chrichton habla de las historias de «las calles mojadas causan lluvia»), concluyes que es pura basura y sigues leyendo el resto del periódico, dando por supuesto que la información falaz no contamina el resto de informaciones. ¿Pero por qué lo damos por supuesto? En la vida real si una persona te miente, la pones en la cuarentena del escepticismo. En los tribunales de justicia se sospecha que quien miente en una parte, miente en el conjunto. Pero cuando se trata de los medios de comunicación, decidimos no extender la duda y suponer que el resto de la información es verídica y fiable. Para Crichton, la única explicación posible de nuestro comportamiento es la amnesia. Pero si nos curásemos de la amnesia, ¿seguiríamos leyendo periódicos? Esto viene a cuenta de estos dos titulares sobre un mismo hecho:

1. «Sánchez saluda por primera vez a Trump, que elogia "el fantástico trabajo" de España en la cuestión de Gaza».

2. «La regañina pública de Trump a Sánchez por el PIB militar».

miércoles, 15 de octubre de 2025

Empáticos y otras bestias

 Conclusiones tras un muy flojo debate sobre la inteligencia emocional.

1. Confía en la inteligencia emocional, pero desconfía seriamente de los inteligentes emocionales.

2. No cambies tus malestares personales e intransferibles por bienestares de serie.

3. Las emociones no pueden educarse a sí mismas. Necesitan de un principio no emocional que les sirva de guía.

4- El fomento de la incontinencia emocional debería estar castigado con trabajos forzados.

5. Desconfía de los empáticos, enseguida te venden un coche de segunda mano. Nada emocional impide que un empático sea un muy eficiente maquiavélico.

6. La empatía no es una virtud cristiana. Lo cristiano es ayudar a cruzar la calle al pelma con el que te resulta imposible empatizar. Y no ir con él más allá.

martes, 14 de octubre de 2025

Catasterismos

¡Qué despiadado es el tiempo moderno, que nos hace asistir a los entierros de nuestros mitos! Los antiguos, los griegos y romanos, tenían mitos inmortales, que ni envejecían ni sucumbían al peso de la edad. Transformados en estrellas, gracias al catasterismo, nunca dejaban de brillar. Nosotros hemos visto a nuestros mitos, boquiabiertos, en las pantallas del cine y de la televisión, en las portadas de la prensa, en nuestros mismos sueños. Pero son mitos frágiles que si bien no envejecen en el celuloide, han sido ya acogidos por sus tumbas y sus pobres estrellas del Paseo de la fama de Holliwood Boulevard. Nuestros mitos son generacionales, es decir, de un brillo precario y con fecha de caducidad, Estoy tan hecho ya a los entierros que más de una vez he enterrado a personas que gozan de buena salud y, tras dar por hecha su desaparición, me topo con ellas en las calles. Algunos me preguntan por mi cara de sorpresa y nunca sé muy bien qué decirles. 

Sobre a arte de ler

Estaba paseando por el acogedor jardín botánico de Valencia cuando me ha llegado la prueba de la traducción al portugués de este libro. La v...