lunes, 10 de septiembre de 2018

Amor Ruibal, III

En el Eutifrón, Platón lanza una bomba en medio de la tertulia de los teólogos. ¿Qué es lo piadoso?, se pregunta. ¿Es piadoso aquello que los dioses instituyen como tal o los dioses sólo pueden considerar piadoso aquello que por sí mismo es necesariamente piadoso? Platón que es discreto, habla de piedad, pero el lector de Platón, que ha de ser indiscreto, allá donde lee "piedad", puede entender "bueno", "bello", "verdadero", "justo"...

Si lo piadoso es lo que mandan los dioses, en un acto libérrimo de su voluntad, lo que es piadoso hoy puede no serlo mañana, porque los dioses pueden cambiar de opinión, mientras que si lo piadoso es aquello que los dioses necesariamente reconocen como piadoso, hay principios superiores a los dioses que hasta los mismos dioses se ven obligados a respetar.

Esta cuestión es recogida por Amor Ruibal aplicándola al principio de contradicción.

Si el principio de contradicción fuera una verdad eterna, independiente de los entes a los que se aplica, sería superior a Dios, puesto que al mismo Dios lo sometemos al principio de contradicción. Es decir, si objetivamos el principio de contradicción esta objetivación sería Dios. 

Así pues, o bien Dios no está sujeto al principio de contradicción (suponiendo que el principio dependa de ÉL) o bien el principio de contradicción es superior al mismo Dios.

La respuesta de Amor Ruibal, que resumo hasta hacerla formularia, es que, de acuerdo con su teoría relacional, el principio de contradicción no es nada en sí fuera del ser y el ser no es nada si no realiza el principio de contradicción.  

Amor Ruibal, II

Ruibal es platónico sin saberlo. 

Voy a intentar ofrecer alguna pista complementaria a la del apunte anterior.


No hay duda de que para el canónigo compostelano la realidad, toda ella, es una mixtura, una mezcla.  Esto es lo que decía también Platón, pero Ruibal intenta marcar distancias con él, debido, sin duda, a una lectura de los diálogos demasiado lastrada por la hermenéutica idealista; pero, como si, de alguna manera, se diera cuenta de su proximidad, intenta resaltar sus diferencias precisamente allí donde más cerca se encuentra de lo que explícitamente dice el discípulo de Sócrates, por ejemplo cuando explica cómo el ser de las cosas finitas lleva en sí mismo un no ser, que es lo sostenido en el Sofista (como muy bien se muestra en el comentario luminoso de este diálogo que llevó a cabo Heidegger en uno de sus seminarios).

"La razón del no ser en los entes contingentes está en su mismo ser relativo y es como el constitutivo íntimo de la relatividad." Esto es lo que dice Ruibal y podía haber dicho perfectamente Platón (y, sin duda, también Heidegger). Para Ruibal, el ser y la nada no se oponen, puesto que es posible un medio entre ellos, que es el ser de lo contingente. ¿No es esto puro platonismo?

Toda la filosofía relacional de Ruibal puede explicarse por la realidad erótica de Platón (y Eros, como daimon, es un metaxy, un entrambos). La filosofía relacional, insiste Ruibal, ha de partir del lugar en el que las relaciones se presentan al entendimiento: el de la realidad individual, que es "base fundamental de toda ciencia ontológica y psicológica, y constituye el punto de partida y el término objetivo donde comienza y acaba toda especulación filosófica". Pues bien, ¿qué es un diálogo de Platón, sino una determinada experiencia de este comenzar y acabar?

domingo, 9 de septiembre de 2018

Amor Ruibal

¿Si se hiciera una encuesta sobre los filósofos más relevantes de nuestro siglo XX, qué nombres aparecerían en ella? Me imagino que en cabeza andarían Ortega, Unamuno, d'Ors... y, detrás de ellos, Santayana, Zambrano, Zubiri, Marías, García Bacca... 

¿En qué lugar aparecería Amor Ruibal?

¿Aparecería?



No creo que, por capacidad analítica, Ángel Amor Ruibal sea inferior a ninguno de los de cabeza y, por ambición teórica, quizás sea superior a cualquiera de ellos. ¿Pero quién se acuerda de él en estos tiempos en los que la filosofía prefiere ser más literaria que rigurosa?

Amor Ruibal ya no se reedita. Para encontrar sus libros hay que escarabajear por las librerías de viejo. Es lo que he hecho aprovechando mi último viaje a Madrid. He regresado a casa con alguna cosa sobre él...


que me ha animado a hincarle el diente en serio, de una vez por todas, a una de las obras mayores de nuestra filosofía:


Y en eso estoy, disfrutando de la elegante sutileza analítica de un hombre que tiene toda la historia de la filosofía en su cabeza. Amor Ruibal parte de donde creo yo que se ha de partir, que no es ni de Aristóteles ni de Tomás de Aquino, sino de Platón, y, más en concreto, del carácter daimónico -él, que yo sepa, no utiliza este término, pero tanto da- de todo cuanto se nos presenta al conocimiento. Recuerden que para Platón lo daimónico es un entrambos, aquello que se halla entre lo alto y lo bajo, la forma y la materia, lo finito y lo infinito, la unidad y la pluralidad... lo daimónico es Eros y, por lo tanto, partir de lo daimónico es partir de la naturaleza erótica del ser o, lo que es lo mismo, de la naturaleza relacional de todo cuanto hay en el mundo. Ser, para Platón y Amor Ruibal, es ser relativo. 

La relación rige el mundo y es el fundamento de toda ley (científica, histórica o moral). La relación es la dinámica trascendente que constituye a todo ser y a todo obrar, porque es la condición de su misma existencia. Si esto es así, una primera conclusión se impone: "O el problema del conocimiento es un problema, no ya inexplicable, sino positivamente absurdo, o la causalidad del espíritu en la materia, y de la materia en el espíritu, es tan natural como la que se ejerce en la naturaleza toda, de la cual, en último término no es sino una de tantas manifestaciones".

Seguiremos...

sábado, 8 de septiembre de 2018

De la ira

“Los filósofos definen la ira como una úlcera de la mente, que a veces se cronifica, generalmente causada por la debilidad del intelecto".

- Amiano Marcelino

miércoles, 5 de septiembre de 2018

En el arqueológico de Madrid, con mi nieto

Si ayer por la tarde tocó "El Rey León", era obligatorio rendirles hoy una visita a los íberos, que nos estaban esperando, como siempre, con la mesa puesta.















domingo, 2 de septiembre de 2018

¿Que deberíamos aprender del sistema educativo de Singapur?

"The island-state has much to teach the world. But other countries are reluctant pupils. One reason is that Singapore favours traditional pedagogy, with teachers leading the class".


En The Economist

Me voy a Vic