miércoles, 30 de septiembre de 2015

Misterium tremendum

Me advirtieron hace unos días de La Isla de Siltolá que me enviaban por correo dos copias del contrato de Aforismos que nunca contaré a mis hijos. Debía firmarlas y reenviar una a la editorial. El tiempo pasaba y no llegaba nada, pero yo soy un hombre paciente (especialmente cuando no puedo ser otra cosa). Hoy me han traído un paquete con varios ejemplares del libro, pero sin el contrato.


Hoy en Ocata ha llovido. Bastante. Parece éste el primer día del invierno. El otoño, al fin y al cabo, es una estación esquizoide que a veces va de verano rezagado y otras de invierno adelantado. Hoy iba de esto último. Hace poco, a las 21:00 me ha llamado por teléfono el doctor Piferrer para decirme que tenía en las manos un contrato de la Isla de Siltolá. Una paciente se lo había encontrado en la calle y se lo ha llevado a la consulta. En realidad es una copia de las dos que tenían que haberme llegado y está firmada por el editor. La otra copia ha desaparecido. ¿Qué demonios ha podido pasar para que una carta que me llega desde Sevilla por correo se pierda, alguien la abra y una parte de su contenido aparezca por la calle un día de lluvia? No tengo ni idea. Pero así son las cosas.

Por cierto, el doctor Piferrer es el padre de mi nieto Gabriel.

martes, 29 de septiembre de 2015

El miedo sin esperanza

En el día de hoy, 29 de septiembre del año 2015, ha tenido lugar la elevación de Régis Debray a una hornacina del Café de Ocata en la que siempre tendrá fresca, en un jarrón de cristal de Murano, una rama de asfódelo blanco.


- ¿De qué duelo exactamente hablas?
- De la historia como realización de un gran proyecto, como emancipación de la humanidad en marcha hacia su salvación. Esta idea mesiánica la heredamos, por muy librepensador que se sea, del judeo-cristianismo. Durante mucho tiempo ha hecho de nosotros, los progresistas, descendientes de Abraham y de Isaías sin saberlo. Pero la oficina del negociado escatológico ha cerrado. Ya ninguna gran promesa es creíble. ¿Ha notado usted la reducción de los ciclos de esperanza en Occidente? ¿El cristianismo? Veinte siglos. ¿El cientifismo? Dos siglos. ¿El socialismo? Menos de un siglo. ¿El europeismo? Medio siglo. El resultado es una novedad histórica: el miedo sin esperanza.

El olvido coloquial

No tengo una docena de nietos, sino sólo dos, pero a veces llamo a uno con el nombre del otro y a mi hijo con el nombre de su hijo, etc. No es grave, no pretendo dramatizar. Es sobre todo irónico, porque recuerdo cuando mi madre me llamaba a mi con el nombre de mi hermano y como yo me reía de sus errores, ella se acordaba de cuando se reía de los errores de su madre, y terminaba advirtiéndome, "¡Ya te acordarás, ya". De esto sí que me acuerdo, madre, y cada día más. 

lunes, 28 de septiembre de 2015

Y ahora me voy a poner serio

He tenido el inmenso placer de escribir el prólogo de la edición catalana del De Pueris de mi amigo Erasmo, magníficamente traducido por Laura Cabré. A veces a uno le caen regalos así del cielo. No le digáis a los de la editorial Adesiara que hubiese pagado por escribirlo.


http://www.adesiaraeditorial.cat/ficha.aspx?cod=AET000025

Futesas poselectorales


He colgado esto en fb y me he encontrado con esta respuesta:

Mi misión en esta vida:

Que el Quintano me saque en su columna del ABC (tengo envidia de ti, Quintano, porque me tienes a mí):.

En las cosas de mi dilecto Gregorio Luri he dado con pistas que podrían conducirme a la comprensión de la cerocidad madridista. Una: la filosofía del fútbol es una dialéctica. Dos: la tesis se la debemos a Parménides: “Lo que es, es”. Tres: la antítesis, a Vujadin Boscov: “Fútbol es fútbol”. Cuatro: la síntesis es doble: a) el ser es esférico. b) la verdad es redonda

domingo, 27 de septiembre de 2015

Noche electoral

Conclusión: Cataluña no cabe en ninguna de sus partes. Así que:

a) O hacemos las partes más inclusivas.
b) O amputamos alguna parte de Cataluña.
c) O seguimos iniciando procesos indefinidamente.


Sobre a arte de ler

Estaba paseando por el acogedor jardín botánico de Valencia cuando me ha llegado la prueba de la traducción al portugués de este libro. La v...