domingo, 29 de junio de 2014

Céline contra Sartre


Dans mon cul où il se trouve, on ne peut pas demander à J.-B. S. d'y voir bien clair, ni de s'exprimer nettement, J.-B. S. a semble-t-il cependant prévu le cas de la solitude et de l'obscurité dans mon anus... J.-B. S. parle évidemment de lui-même lorsqu'il écrit page 451: "Cet homme redoute toute espèce de solitude, celle du génie comme celle de l'assassin." Comprenons ce que parler veut dire... Sur la foi des hebdomadaires J.-B. S. ne se voit plus que dans la peau du génie. Pour ma part et sur la foi de ses propres textes, je suis bien forcé de ne plus voir J.-B. S. que dans la peau d'un assassin, et encore mieux, d'un foutu donneur, maudit, hideux, chiant pourvoyeur, bourrique à lunettes.


El texto completo AQUÍ

La naturaleza forjando un niño


De AQUÍ

sábado, 28 de junio de 2014

MI cerebro y yo

Si quien dice "mi cerebro" es mi cerebro, entonces, mi cerebro no sabe bien lo que dice.

Ante el papel en blanco


William Carlos William

Sartre y Camus

Por razones que no vienen ahora a cuento, estoy leyendo bastantes cosas sobre las complejas relaciones entre Sartre y Camus. La mayoría de los autores que tratan de esta cuestión, acaban aceptando que la historia le ha dado la razón a Camus. Me parece que este es un argumento que ayuda muy poco a las tesis de Camus, precisamente porque si algo intentó denodadamente este filósofo fue buscar algún fundamento no histórico que le permitiese enjuiciar la historia; mientras que Sartre sometió de manera muy consciente la moralidad a la historia. Así que decir que la historia le ha dado la razón a Camus supone aceptar que la historia es el juez que da y quita razones, es decir, que es el juez que dictamina de manera inapelable quien tiene razón. Pero si esto es así, ¿este historicismo no le acaba de dar la razón a Sartre? Es decir, si la historia le ha dado la razón a Camus, entonces la razón última la tiene Sartre, y no Camus, puesto que, de los dos, sólo Sartre hubiese aceptado el veredicto de la historia. Veo todo esto bastante claro, pero tengo la sensación de que me encuentro dentro de una especie de paradoja que no sirve ni para dar ni para quitar razones.


viernes, 27 de junio de 2014

La televisión y usted y yo

Algunos parecen sospechar que hay una especie de conspiración televisiva internacional para mantener al pueblo atontado. ¡Qué ingenuos! Lo que hay es una conspiración del pueblo para mantener atontadas a las televisiones. Si la mediocridad televisiva respondiera a un plan preconcebido de una mentes perversas partidarias de la idiocia universal, estaríamos de enhorabuena, porque tendríamos contra qué sublevarnos o, al menos podríamos soñar con una programación mejor. Pero si los programadores televisivos se limitan a ofrecer a la gente lo que la gente pide, es decir, si en realidad somos usted y yo, los que elaboramos las programaciones, concedemos los minutos de oro y movemos de aquí para allá las audiencias, entonces no tenemos salvación. 

Blindados de nuestros padres


Impresionante selección de imágenes de carros blindados de nuestra guerra civil: En RETRONAUT

Sobre a arte de ler

Estaba paseando por el acogedor jardín botánico de Valencia cuando me ha llegado la prueba de la traducción al portugués de este libro. La v...