viernes, 31 de marzo de 2017

De Péguy a Finkielkraut

Péguy: "El maestro (...) es el único e inestimable representante de los poetas y de los artistas, de los filósofos y de todos los hombres que han hecho a la humanidad y que la mantienen. Debe garantizar la representación de la cultura."

Finkielkraut: "¿Cuántos son los que aún se creen en sus clases enviados de los poetas, de los artistas o los filósofos que han hecho a la humanidad?"

Si hemos de hacer caso a la pedagogía New Age, el maestro no representa a nadie, sólo se pone al lado del alumno para permitir que este construya sus aprendizajes. El problema es que el alumno, sin el amparo efectivo del maestro, lo que construye es significados cuyo valor se reduce a que han sido construidos por él.

2 comentarios:

  1. Pero que no, que no construyen nada, al final, este gran fraude de la pedadogía New Age, sólo contruye un gran parque temàtico de entretenimiento en el mejor de los casos...

    Lo veo día a día, alumnos de primaria que llegan a la ESO en un grado de ignorancia hiperactiva de difícil solución. Llegan saturados de proyectos educativos donde prima lo decorativo, trabajos en equipo de copiar y pegar con sus PowerPoints, y celebraciones solidarias con globos de colores, muchos globos de colores...

    José

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  2. Creo que la paradoja está en el mismo razonamiento que el barón de Münchhausen, que se salva de morir ahogado con su caballo tirándose de la coleta.

    Sólo podemos entender cuando ya sabemos (en realidad, cuando hemos aprendido ya). Si no sabemos, no entenderemos nunca nada.

    Hay un argumento más contra el aprendizaje a la carta (o la neopedagogía). Lo explica un profesor jubilado en este vídeo en YouTube.

    En el fondo, creo que pretender que una persona desarrolle en su vida toda la cultura occidental es literalmente poner el peso del mundo sobre sus hombros.

    Además de que es imposible y el aprendizaje es necesario, la neopedagogía pide que ese desarrollo se alcance en los años de formación. Que, como mucho, deben durar un tercio de la vida humana media.

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No siempre lo peor es cierto

De nuevo, gracias, B.