domingo, 6 de noviembre de 2016

Unos datos para rumiar despacio


Llevo una hora dándole vueltas a este gráfico.

18 comentarios:

  1. ¿Y a què conclusiones ha llegado?

    ResponderEliminar
  2. 1. Que la equidad no está reñida con la excelencia.
    2. Que la pobreza no tiene por qué ser una condena al fracaso
    3. Que el proceso de creación de una élite cognitiva internacional sigue su curso.
    4. Que el futuro es STEM
    ....

    ResponderEliminar
  3. ... y que mientras unos innovan, otros lo hacen bien.

    ResponderEliminar
  4. Hay dos formas de hacer este gráfico: utilizando los deciles del "social background" de cada país (con lo que las poblaciones no son comparables), que es el que utiliza PISA habitualmente, y utilizando el decil mundial (con lo que las poblaciones son comparables, aunque su tamaño varía de país a país), y que es el que permite ver cómo en algunos países los hijos de los barrenderos tienen nivel para acceder a cualquier universidad europea, mientras que en otros países los hijos de los ingenieros no lo tienen. Lo que a mí me sugiere, también, es que tendríamos que revisar nuestro concepto de equidad. Publiqué el gráfico hace un par de años:
    http://blogdelifie.blogspot.com.es/2014/12/nivel-socioeconomico-nivel-de.html

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente, una equidad que renuncia a la excelencia es un espejismo.

      Eliminar
    2. Cuando uno pone pegas a la idea de equidad, tal y como se concibe hoy, es porque se confunde con la de igualdad. Y no es lo mismo. La igualdad equipara. La equidad da a cada uno lo que merece. Por lo tanto, se puede aspirar a la excelencia sin renunciar a la equidad.

      Eliminar
    3. "¿No es éste el método más expeditivo para suprimir el fracaso escolar? Los defensores de la nueva pedagogía niegan, en efecto, que ese fracaso sea escolar. Lo atribuyen a una sola y única causa: las desigualdades sociales. No existen, según ellos, las desigualdades de capacidades o de
      dotes, o de energía, entre los hombres, ni diferencias cualitativas entre sus disposiciones. Las
      diferencias que se observan entre sus resultados escolares proceden de que han sido favorecidos o desfavorecidos social y culturalmente. Conviene, pues, ante todo impedir que esas diferencias se
      produzcan, porque podrían crear la ilusión y difundir la errónea convicción de que ciertos
      alumnos tienen más éxito que otros porque son más inteligentes o más diligentes o tienen un profesor mejor que los demás. Pero no es así. Sólo la clase social, el privilegio económico y la ventaja cultural concedida por el ambiente explican esas diferencias. Todo lo que sucede en la escuela se deriva de factores exteriores a la escuela.153 La escuela no tiene, pues, más que una sola misión: neutralizar la influencia de esos factores restableciendo en su seno la rigurosa igualdad de resultados que, por desgracia, no se encuentra fuera de su recinto. Dejar que se manifiesten esas diferencias entre «buenos» y «malos» alumnos, permitir a los presuntos «buenos» alumnos adquirir más conocimientos y más rápidamente que otros, equivaldría a promocionar la creencia en las desigualdades naturales o en las diferencias cualitativas y conceder
      una prima a los beneficiarios de la injusticia social. El buen alumno debe ser mantenido al nivel del malo, considerado como el equitativo punto medio social. Se redistribuye el éxito escolar como el Estado socialista redistribuye las rentas. Toda tentativa para ver en la enseñanza una máquina para detectar talentos y proporcionarles medios de desarrollo es calificada de elitista y, como tal, condenada como reaccionaria."

      "El conocimiento inutil" - J. F. Revel
      Capítulo 11 - la trayción de los profesores.

      José

      Eliminar
    4. Leí "El conocimiento inútil" hace unos anyos y la considero una lectura esclarecedora. (Ahora estoy en Hungría y no puedo usar la enye, lo siento) Saludos.

      Eliminar
  5. ¿Y el mito finlandés? Como siga descolgándose ¿qué hacemos con los gurús de la lógica del mito? Porque es evidente que no van a mirar el modelo de trabajo duro oriental. Pobres niños. Y su felicidad.

    ResponderEliminar
  6. Don Gregorio, ¿el futuro son las ciencias? Entonces, ¿tienen algún sentido las humanidades?

    No sé si esto daría para una entrada aparte en su bitácora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hace falta redefinir un nuevo humanismo que no arroje a letras a los desahuciados de las ciencias. Hubo algún gran humanista -además de Erasmo- que fuese un ignorante en matemáticas? No deberíamos acostumbrarnos a ver las maremátucas como un lenguaje?

      Eliminar
    2. ¿En qué sentido son las matemáticas un lenguaje? ¿Aquél en que está escrito el libro de la naturaleza?

      Eliminar
    3. No sólo un lenguaje; también la forma más pura de la lógica

      Eliminar
  7. Nuestros y nuestras planificadoras y planificadoros socialos y socialas jamás se tomarán siquiera la molestia de ojear una estadística que no sea la que se han inventado ellas y ellos. En cualquier caso, si por un error la ojeasen, serían absolutamente incapazos e incapazas de comprenderla, por lo que pueden continuar extendiendo el caos y la miseria llenas y llenos de buenas intenciones y conservando toda su superioridad moral (lo cual, naturalmente, no está reñido con disfrutar de excelentes contrapartidas económicas).

    (Athini Glaucopis)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y horarios escandalosamente free en los colegios...

      Eliminar
  8. Sobre l'ús de les noves tecnologies a l'educació i a la vida: http://www.ara.cat/societat/MANFREDSPITZER-Diuen-no-Google-Pero_0_1683431666.html?utm_medium=social&utm_source=twitter&utm_campaign=ara

    ResponderEliminar