domingo, 25 de septiembre de 2016

El pregón inevitable

El pregón de las Fiestas de la Merced de Javier Pérez Andújar fue tan catalán que no era otra cosa que la presentación formal de una derrota. Tan es así, que hasta se olvidó de los cómics de Hazañas Bélicas, ¡con lo que nos gustaban! Pérez Andújar estaba conmemorando, más que celebrando, un tiempo personal, biográfico, que se acabó en los años ochenta del siglo pasado y creo que lo hizo con una crónica sentimental literariamente formidable. Cuando alguien viene a entregarte las llaves de la ciudad derrotada, especialmente si no te pide nada, es de buen tono no hacer leña del árbol caído. El vencedor, una vez que le ha quitado al vencido la fuerza, le da una palmada en la espalda para hacerle creer que no ha perdido con su derrota toda su dignidad y pasa a ocupar la ciudad. A esta actitud, en Cataluña, se le daba el nombre de pujolismo.

3 comentarios:

  1. El elogio de la cultura popular (la de los barrios, la de los tebeos, la underground) que hizo Pérez Andújar fue una reivindicación necesaria y pertinente (y, para algunos, entre los que me cuento, también emocionante). Pero no estoy seguro de entender su reflexión del último párrafo: quiénes son esos vencedores? Quiénes los vencidos? En qué se ha transmutado hoy el pujolismo?
    Lluís

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    Respuestas
    1. 1) Yo aprecio y admiro a Javier desde que lo conocí hace ya bastantes años en la casa de un editor de Esquerra Republicana, que le publicó su primera novela.
      2) Javier no hizo un elogio de la cultura popular sino de la cultura de su infancia, adolescencia y juventud, por eso el elogio se acaba en los años 80. A mi parecer -sin duda criticable- hizo un elogio de su educación sentimental. Tenía perfecto derecho de hacerlo. Y lo hizo, efectivamente, de manera literariamente muy digna y, desde luego, muy emotiva.
      3) ¿Los vencedores? Se pueden ver en la evolución de las fiestas "populares". El que vence es siempre el presente y, por supuesto, quien tiene la habilidad de gestionar no tanto el presente como las representaciones que el presente elabora de sí mismo.
      4) Lo vencido es siempre la melancolía.
      5) El pujolismo es hoy una imaginario edípico.

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    2. Muchas gracias, señor Luri.
      1) Yo, aunque no lo conozca personalmente, también admiro a Pérez Andújar (en la línea de este pregón, "Paseos con mi madre" me pareció una crónica barcelonesa muy alejada del "cofoisme" o autocomplacencia que se encuentra habitualmente por estos pagos, del relato de sociedad siempre acogedora que parece de mal tono poner en cuestión).
      2) De acuerdo con usted, sin duda no me he expresado bien.
      3, 4 y 5) Gracias por las aclaraciones.

      Lluís

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