sábado, 18 de octubre de 2014

The Vatican cancels its earthquake. This is not Pope Francis’s finest hour


‘Thanks be to God’, as we Catholic children used to say with heartfelt enthusiasm as Mass was over for another week. The most divisive meeting of Catholic bishops since Vatican II has ended – and no real damage has been done. Except, I’m sorry to say, to the reputation of Pope Francis. No real progress has been made, either.

En The Spectator

14 comentarios:

  1. http://www.catholicherald.co.uk/commentandblogs/2014/10/17/if-francis-doesnt-soon-make-it-clear-that-the-synod-cant-abandon-catholic-teaching-his-pontificate-could-spin-out-of-control/ "The Holy Father clearly doesn’t like being “dogmatic”". Así estaban las cosas ayer.

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    1. Efectivamente, parece que el papa quiere renunciar al dogma con la consideración de que en el evangelio hay menos dogmas que en la iglesia. Pero si se quiere volver atrás convendría saber cuál es el punto que se tiene como referencia. Y, sobre todo, convendría que se dijesen las cosas claras.

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    2. Yo la verdad no entiendo nada (lo cual no es sorprendente) y por lo que parece también están confundidos muchos de los que saben de estas cosas. Ahora el Papa parece haber aceptado la posición de los cardenales que se opusieron a los párrafos controversiales de la relatio, pero al mismo tiempo degrada a Burke uno de los opositores mas encarnizados de los cambios propuestos en la relatio, mientras que a Kasper lo deja quieto luego de sus comentarios tan ofensivos hacia sus similares africanos y de mentir descaradamente poniendo en riesgo la carrera y el buen nombre de un periodista. Ahora me entero (no se que tan cierto o tan sospechoso sea) que los párrafos eliminados de la relatio van a ser enviados a las diócesis de todo el mundo (http://rorate-caeli.blogspot.com/2014/10/relatio-synodi-paragraphs-on-communion.html). Como católico siento que debo ser muy prudente y respetuoso al referirme al Papa, especialmente cuando ignoro tantas cosas respecto al funcionamiento de la Iglesia, pero no creo que todo este embrollo sea de mucha utilidad para el catolicismo en el mundo, particularmente ahora que se necesita verdadero liderazgo para defender los principios que creemos indispensables para la subsistencia de la sociedad, ante la ofensiva de un secularismo desquiciado que llega incluso a defender el "derecho al incesto" http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/europe/germany/11119062/Incest-a-fundamental-right-German-committee-says.html Como usted dice, si rechazamos nuestros dogmas de fe, si la Iglesia ya no se considera depositaria de la Verdad ¿cuál será el punto de referencia? ¿la opinión pública con la que no se quiere quedar mal? ¿qué tendremos que decir ante cosas como esas?

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    3. El espectáculo que están dando parece propio de otras épocas. Pero en esas otras épocas no había ni prensa ni televisión, con lo cual se muestra más descarnado ante la opinión pública. Parece obvio que al papa le sobran dogmas. Eso puede deberse a un cierto complejo de autoritarismo en tiempos de relativismo, a una voluntad de volver al Evangelio o a ambas cosas.En cualquier caso estaría muy equivocado si creyera que fuera de la Iglesia se vive con menos dogmas. Se vive con los dogmas seculares, que no son menos dogmáticos que los teologales. Pero los teologales tienen una virtud: sirven para evaluar la historia; mientras que los copulares sólo son válidos porque son modernos.

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  2. http://www.diariodecadiz.es/article/opinion/1880523/sinodo/importa.html#.VENhZ-NU8cw.twitter

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    1. Claudio: magnífico, Enrique García Máiquez:

      Cuanto ha ocurrido en el Sínodo extraordinario de la familia es de una importancia capital, y no sólo para los católicos. El primer documento emanado (la Relatio post disceptationem) resultó bastante relativizante de la doctrina católica. La reacción de la mayoría de los cardenales no se hizo esperar ni la del inquieto pueblo fiel y, al final, el Mensaje del Sínodo ha reflejado con claridad y caridad la doctrina de siempre.

      Por un momento, el debate pareció estar entre quienes propugnaban una novísima misericordia con los divorciados vueltos a casar, con las practicas homosexuales y con las uniones del mismo sexo y quienes sostenían la integridad del mensaje de Cristo. Sin embargo, la verdad nunca se opone a la comprensión. Ni teológicamente (Jesús, tan misericordioso, se definió como la verdad) ni ontológicamente (las virtudes no pueden contraponerse entre sí) ni pastoralmente (rebajar las exigencias de la fe a unos u otros enmascara un paternalismo extremo -un abuelismo- insultante como el del médico que reparte diagnósticos consolatorios o el del profesor que no corrige exámenes).

      Incluso admitiendo como hipótesis de trabajo la existencia de una dicotomía entre misericordia y verdad, no serían tiempos de misericordia externa, sino de fortaleza interior. Me explico. Ahora el poder político y el peso de la Iglesia en las costumbres sociales son nulos, como salta a la vista. Antes, quizá; pero los que hablan hoy de "comprensión", dicen, quieran o no, por pura sociología y correlación de fuerzas, "acomodo" o "adaptación" o "ponerse a correr delante de la gente, vaya donde vaya", que es método infalible, según Quevedo, para ser muy seguido por las masas. La circunstancias actuales demandan fortaleza para sostener la verdad en solitario, con el íntimo alivio de que nadie se sentirá cohibido ni, mucho menos, marginado por una posición tan minoritaria.

      La verdadera misericordia de la Iglesia es seguir ofreciendo al mundo un mensaje que no es del mundo. Para que le cuenten lo suyo, nadie necesita ninguna religión. Gómez Dávila lo advierte: "Los católicos no sospechan que el mundo se siente estafado con cada concesión que el catolicismo le hace". Por eso lo ocurrido en el Sínodo interesa también mucho a los no católicos, que están de enhorabuena. No se les ha escamoteado un mensaje puede que ajeno, pero sugerente, sin duda, y atrevido, alegre, fundamentado y posible.

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    2. Por si un día se decide...

      https://twitter.com/EGMaiquez

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    3. Supongo que el Papa Francisco se preguntó ,como tantos católicos,porqué se vacían las iglesias ,porqué la gente se hace budista,evengelista ,musulmana .El Jesus de Nazareth de los evangelios canónicos habla para todos,trata con cobradores de impuestos y con prostitutas y su mensaje está enunciado de un modo muy sencillo :ama a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a tí mismo.No dió más normas concretas. .Habló de sí mismo como el Camino,la Verdad y la Vida ,pero creo que la Verdad de la que habla es de la del místico que ha tenido la experiencia de la comunicación con Dios ,no la del teólogo o la del filósofo .
      Al lado de esto , la Iglesia es un cuerpo extraño ,con una historia siniestra a sus espaldas .Hace bien el Papa en preguntarse si se está transmitiendo el mensaje original . A lo mejor es que los católicos no son cristianos.Y si la Verdad es lo que ellos proclaman y que les pertenece en exclusiva y una siente un deseo irrefrenable de renegar de la verdad.
      María Alonso

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    4. Si, supongo que gracias al papa Francisco últimamente las iglesias católicas estaban a rebosar.

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    5. Eso ya es irreversible .Quizá la Iglesia debería aceptar que ahora es ya es una opción más.Pero si se vuelve una Iglesia que acoja a los que buscan a Dios y al prójimo sin pensar si son homosexuales o divorciados por lo menos estará mas cerca de lo que no debió dejar de ser .A lo mejor así se le empieza a acercar más gente que no busque en la religión una simple rutina con la que asegurarse un lugar en el cielo .Y si acepta que es una institución hecha por seres humanos y,por lo tanto,falible ,ni le cuento .

      María Alonso

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  3. Los medios que habían inventado el terremoto ahora anuncian, sorprendidos, su cancelación. Magnífico.

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  4. Esther Vilar escribió en 1982 una obra de teatro titulada "El Discurso Inaugural de la Papisa Americana". En esta obra la autora (que, por cierto, es médico psiquiatra) imagina lo que pasaría en el entonces no tan cercano año 2014 si la Iglesia Católica hubiera cedido a todas las demandas progresistas: "La ordenación de mujeres, el divorcio, el aborto, el fin de los pecados, todas las libertades que pedimos en este momento son concedidas por una autoridad eclesiástica elegida por el voto de los fieles por un período de cuatro años." La Iglesia Católica pierde así toda su razón de ser, y los fieles se pasan en masa a otras religiones o instituciones que les ofrecen quitarles las libertades. Finalmente, y dado que cada papa tiene que ser más humilde, más llano, más moderno que el anterior, accede al papado una persona que combina en sí misma dos novedades: es mujer y es americana. Pero ésta se percata, precisamente, de que lo que la gente demanda es que se vuelva a la Iglesia tradicional que le marca restricciones a sus fieles, porque realmente la gente no sabe ser libre.

    (athini_glaucopis@hotmail.com)

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    1. He dudado entre poner su comentario aquí o abrir con él una nueva entrada.
      Si nuestro narcisismo no nos nublara la vista sabríamos que lo natural en el hombre es la represión. Crecemos reprimiéndonos para controlar nuestros esfínteres, reprimiendo el gateo para alcanzar la posición erguida, el balbuceo para dominar el lenguaje... El deseo para garantizarnos la fidelidad... El soneto es un ejemplo perfecto de lo que da de sí la represión de la espontaneidad. Pero podríamos hablar de una sinfonía, del arte gótico o del bacalao al pil pil. La mayor parte de estas represiones son arbitrarias y, sin embargo, nuestro sometimiento a la represión arbitraria es el gran motor de la cultura. Sin arbitrariedad no habría ni escritura. Tanto es así que podemos establecer esta ley elemental de la humanidad: el principio represor no puede ser reprimido. Basta pensar en un mundo en el que el súper-yo se hiciera nihilista.

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    2. Si ,hay represión en el proceso de civilizarse ,pero también hay libertad y necesidad de crear .Sin esto tampoco habría cultura. El niño aprende a controlar los esfínteres,pero también disfruta de dar los primeros pasos y de poder usar él sólo la cuchara.
      Es triste la idea de una iglesia pensada sólo para gente que no quiere ser libre.
      María Alonso

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