miércoles, 31 de diciembre de 2014

El peso de la democracia

Francis Galton publicó en Nature el 7 de marzo de 1907 un artículo titulado “Vox Populi” (expresión que se acerca mucho a la definición ciceroniana de la res publica como res populi), que comenzaba con estas palabras: "En estos días democráticos, cualquier investigación sobre la fiabilidad y las peculiaridades de los juicios populares es de interés". En los nuestros, también. A continuación Galton presentaba los resultados de un experimento electoral que tuvo lugar en Plymouth, Inglaterra, en el transcurso de la feria anual de ganado conocida como West of England Fat Stock and Poultry Exhibition. Se invitaba a los visitantes a acertar el peso de un buey, prometiendo un premio para el que más se aproximase a la realidad. Hubo 800 participantes, cuyas estimaciones fueron examinadas posteriormente por Galton. “El competidor medio”, escribió, "está probablemente tan bien capacitado para realizar una estimación ajustada del peso del buey, como lo está un votante promedio para juzgar los méritos de la mayor parte de las cuestiones políticas que vota, y las diferencias entre los votantes para juzgar con justicia será probablemente la misma en ambos casos”.

Descubrió que los participantes en el concurso tenían un ajustadísimo ojo clínico. La estimación media fue de 547 kilos, cuando el peso real del buey era de 543 kilos. O sea que el error no llegaba al 1%. La conclusión de Galton, confirmada por otras investigaciones posteriores, fue que cuando un grupo de personas hacen estimaciones individuales sobre una cantidad, la respuesta media tiende a ser bastante precisa. “Este resultado, en mi opinión, concede más crédito a la fiabilidad de un juicio democrático de lo que podría haberse esperado.”

¡Lástima que en las elecciones democráticas los partidos políticos no nos pidan que calculemos el peso de un buey! Pero leyendo el artículo despacio descubrimos que Galton hace algunas  observaciones que modulan un tanto su optimismo final. El juicio de los participantes no estaba influenciado ni por pasiones ni por la oratoria partidista; la mayoría eran granjeros experimentados en estos cálculos y, por último, señala que 30 estimaciones fueron descartadas por ser consideradas erróneas o ilegibles.

Efectivamente, cualquier valoración sobre la fiabilidad y las peculiaridades de los juicios populares es de interés.

Una orgía para conservadores

O de por qué todo arte aspira a convertirse en música:

The Top Ten Greatest Violin Concertos 

lunes, 29 de diciembre de 2014

Los antiguos

"Todo el mundo ha encontrado en los antiguos cualquier cosa que necesitara o deseara; especialmente a sí mismo"

Friedrich Schlegel.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Una importante confusión

"La mayor parte de los hombres -escribe Montesquieu en Éloge de la sincerité- confunden el canto de las sirenas con el de las musas." Él lo dice con una intención crítica. Me parece que podía haberse ahorrado la indignación moral, porque el hecho más bien merece nuestra piedad. Es eso, exactamente, lo que nos pasa... incluso cuando intentamos escucharnos a nosotros mismos.

jueves, 25 de diciembre de 2014

Oscar Wilde, "La decadencia de la mentira"

I
El arte es nuestra protesta entusiasta, nuestro osado intento de enseñarle a la Naturaleza cuál es su sitio.

II
Si la Naturaleza hubiera sido confortable, la humanidad no hubiera inventado nunca la arquitectura.

III
La indignación moral que Monsieur Zola provoca en nuestra época no nos inspira ninguna simpatía: es simplemente la indignación de Tartufo al verse desenmascarado.

IV
Si no podemos disfrutar leyendo un libro una y otra vez, hubiera valido más no haberlo leído nunca.

V
Goethe dice en algún lugar que: "Es trabajando dentro de unos límites como el maestro se revela a sí mismo", y la limitación, condición inherente a cualquier tipo de arte, es el estilo.

VI
La Naturaleza, a los ojos del Arte, es caótica e irregular.

VII
La vida imita al arte mucho más que lo que el arte imita a la vida.

VIII
Un gran artista inventa un modelo y la Vida intenta copiarlo, intenta reproducirlo en un formato popular, como un editor emprendedor.

IX
... el instinto de imitación de la vida.

X
El nihilista, este curioso mártir carente de fe que va a la hoguera sin entusiasmo y que muere por un principio en el que no cree, es un producto puramente literario. Lo inventó Turgueniev y Dostoievski lo completó.

XI
Robespierre salió de la páginas de Rousseau.

XII
Ningún gran artista ha visto las cosas tal como son en realidad.

XIII
Un hombre puede creer lo que es imposible, pero nunca creerá lo que es improbable.

XIV
En la hora del crepúsculo, la Naturaleza se convierte en un efecto maravilloso, sugerente y lleno de belleza, aunque su utilidad principal sea ilustrar citas de poetas.

Tres cosas

La primera: What's "Left" in Schmitt?

La segunda: Two Critical Spectators: José Ortega y Gasset and Raymond Aron

Y la tercera: Leo Strauss' Political Philosophy

Tómenselas ustedes, si no es molestia, como mi regalo de Navidad.

La navidad siempre vuelve


Seguramente Lenin se retorció en su mausoleo cuando se enteró de que Stalin había restaurado, en 1938 lo que los bolcheviques había suprimido con gran jaleo propagandístico en 1918, la navidad. Pero así son las cosas.

miércoles, 24 de diciembre de 2014

El poder y nosotros

España es un país en el que la gente cree que sólo sabe lo que el poder le permite saber. Pero si esto es verdad, entonces el poder es un poco tonto, puesto que permite que la gente conozca las intenciones del poder. Pero este conocimiento no se debería a la falta de inteligencia del poder, sino a la sobrada inteligencia de la gente. Luego, la gente es más inteligente que el poder. Volvamos a leer desde el principio...

martes, 23 de diciembre de 2014

¿Se podría cambiar el mundo...

... modificando solamente la manera de oír?

Nihilismo manso

"En España el nihilismo manso ha adquirido un empuje avasallador"
Santiago Valentí Camp, Ideólogos, teorizantes y videntes, 1922

¡Qué frase, don Santiago! Aunque sólo fuera por ella, ya estarían justificados los ratos que le voy dedicando a usted cada noche. Difícilmente se puede enhebrar mejor un oxímoron tras otro. Nihilismo - manso; nihilismo manso - empuje avasallador; España - el empuje avasallador del nihilismo manso.

Encuentro la frase al comiendo de un capítulo dedicado a Torras i Bages, pero al topar con ella, decido no seguir con la lectura. La cuelgo en este café y me voy a la cama, dándole vueltas en la boca para ir arrancándole el sabor.




lunes, 22 de diciembre de 2014

domingo, 21 de diciembre de 2014

Podemos... a la fuerza

El hecho de que haya tanta gente que va de cristiano viejo examinando de pureza de sangre ideológica a Pablo Iglesias, creo que le está haciendo un favor inmenso a Podemos, porque le exigen unos mínimos morales que no sé si otros partidos estarían en condiciones de superar. Desde la lejanía ideológica, el espectáculo es sumamente interesante.

La frágil psicologia del cranc



"Hi havia una vegada un cranc de mar que, indignat per ser catalogat com un crustaci, clamava contra la ciència: “Sóc jo, us ho dic, jo i només jo!”

sábado, 20 de diciembre de 2014

La voracidad de nuestro olvido

Tras la comida me he refugiado un rato en las páginas de Santiago Valentí Camp, con la alegría de saber que me estaba esperando en ellas ni más ni menos que Ángel Ganivet. 

Me ha gustado esta anécdota de los años de escuela del granadino. Un día el profesor de retórica les escribió en la pizarra diez palabras que serían las terminaciones de una décima que debían componer los alumnos. ¡Toma deberes! Todos obedecieron disciplinadamente al profesor. Todos... excepto el joven Ganivet, que alegó que "para decir tonterías en verso era mejor escribir en prosa o no escribir ni en prosa ni en verso, que es lo que él hizo".

No conocía tampoco que dos días antes de su suicidio, el 27 de noviembre de 1898, dejó en el domicilio de un amigo un escrito en el que entre otras cosas confesaba; "No recuerdo haber hecho mal a nadie, ni siquiera en pensamiento; si hubiera hecho algún mal, pido perdón".

Creo que Valentí Camp acierta cuando sostiene que Ganivet fue un error del espacio y del tiempo. Estaba destinado a nacer en otro lugar en otro tiempo. "Nació demasiado pronto para vivir con intensidad y expansión sus ideas reformadoras, basadas en la tolerancia, la ética sin obligación ni sanción y un humanismo integral, o demasiado tarde para vivir con la nobleza y la hidalguía propias de los tiempos caballerescos". Pero me pregunto si en nuestra historia no hay demasiados personajes así... ¿Será España una singularidad espacio-temporal? Deberíamos consultar nuestro destino con Hawking.

Cuando más leo a Valentí Camp más me doy cuenta de la voracidad de nuestro olvido. 

El biciclo de Joaquín Costa

En 1867 Joaquín Costa visitó, gracias a una beca de la Diputación de Huesca, la Exposición Universal de París. Los conocimientos que adquirió en la capital francesa se plasmaron en su primer trabajo publicado, Ideas apuntadas en la Esposición de París de 1867, que pretende ser un informe objetivo de lo que ha visto. Pero desde un punto de vista personal, subjetivo y apasionado, lo que a Costa lo dejó de verdad boquiabierto en aquel magno acontecimiento, fue el invento del "biciclo". Tanto es así que envió a sus amigos una carta detallada de semejante hallazgo tecnológico  acompañándola de un dibujo sobre sus intríngulis mecánicos que, según algunos, realizó en un papel de fumar. Los amigos no se quedaron menos impresionados que Costa al recibir semejantes novedades, que fueron ampliamente comentadas en el Casino de Huesca, de manera que el empresario Mariano Catalán, que tenía una herrería, decidió jugársela y fabricar aquel artilugio, haciéndolo casi completamente de madera. Lo consiguió y esta fue la primera bicicleta que circuló en España.

viernes, 19 de diciembre de 2014

Si ustedes fueran tan afortunados como yo...


... entonces serían amigos de Javier Sánchez Menéndez, el inmenso poeta sevillano, editor de Ediciones de la Isla de Siltolá, que se vino desde Sevilla a Madrid para escuchar mi conferencia sobre Sócrates en Caixaforum (hay otros que se dicen amigos míos pero no dan para tanto) y que además me invitó a cenar al Casino de Madrid (bueno... salvo a José Manuel Lacasa que ayer estuvo en la conferencia y hoy hemos desayunado juntos).

Mis errores y yo

A veces mis errores son más inteligentes que yo. Es cierto que cada error me enseña algo de ti mismo, pero algunos me llevan intelectualmente mucho más allá de lo que mi razón hubiera sido capaz de ir por sí misma.

Otros tiempos


Alumnos del Ardingly College, West Sussex, yendo a casa en vacaciones de navidad. 1926.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Háganme caso

José Manual Lacasa es el que más sabe de datos educativos. El que más. A su lado, el segundo que más sabe es sólo un monaguillo.

Yo no sé si llego a aprendiz de monaguillo, pero sí sé que Lacasa es mi amigo.

Nivel socioeconómico, nivel de rendimiento y el sistema educativo como tratamiento

Todos somos escépticos

"Queriéndolo o sin querer, todos somos más o menos escépticos, por supuesto en el buen sentido de la palabra".

El gran Menéndez Pelayo, al que hasta ahora me había permitido el pecado intelectual de ignorar. Estoy purgándolo intensamente.

Resumen de mi conferencia de esta tarde en Caixaforum de Madrid

Cuando los dioses están enojados con un pueblo, le envían un Sócrates. Cuando lo aman, le envían un príncipe.


Free speech is so last century. Today’s students want the ‘right to be comfortable’

Esto es lo que hay:

"I was attacked by a swarm of Stepford students this week. On Tuesday, I was supposed to take part in a debate about abortion at Christ Church, Oxford. I was invited by the Oxford Students for Life to put the pro-choice argument against the journalist Timothy Stanley, who is pro-life. But apparently it is forbidden for men to talk about abortion. A mob of furious feministic Oxford students, all robotically uttering the same stuff about feeling offended, set up a Facebook page littered with expletives and demands for the debate to be called off. They said it was outrageous that two human beings ‘who do not have uteruses’ should get to hold forth on abortion — identity politics at its most basely biological — and claimed the debate would threaten the ‘mental safety’ of Oxford students. Three hundred promised to turn up to the debate with ‘instruments’ — heaven knows what — that would allow them to disrupt proceedings."

... pero es que hay más:  The Spectator

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Clarín, te perdonamos tu mariposeo intelectual

Siguiendo a ratos, pero con gran interés, a Santiago Valentí Camps, he llegado hasta Clarín y aquí me detengo para recoger tres notas antes de continuar con la lectura de Ideólogos, teorizantes y videntes. A Clarín le sigue Renouvier:

I
"A pesar de ser Clarín un hombre superior, un entendimiento afanoso y cultivadísimo, no consiguió sustraerse por completo a la influencia que los krausistas ejercieron en su espíritu, y debido a esto, quizá, cuando teorizaba resultaba un tanto oscuro y alambicado. El tecnicismo krausiano perjudicó a Alas muy sensiblemente, impidiéndole, al igual que a Salmerón, a don Francisco Giner y a González Serrano expresar con claridad su pensamiento y convirtiéndose en corifeo de un sistema un tanto rígido y cerrado."

II
"En estas materias [las del Derecho] fue Alas discípulo de don Francisco Giner de los Ríos a quien admiraba con la misma sinceridad que a Castelar y Menéndez Pelayo. Puede asegurarse que estas tres personalidades, junto con Galdós, fueron sus únicos ídolos en España".

III
"Fue un hombre realmente extraordinario a quien se le puede perdonar el mariposeo intelectual de casi toda su vida y sus intentos de restauración neo-cristiana, en gracia a sus constantes esfuerzos para infiltrar en España el espíritu de tolerancia y el amor al saber, promoviendo una intensa agitación en el orden intelectual"

La inclemencia del medio moral

Leo en una sucinta biografía de Julián Sanz del Río (Santiago Valentí Camps, Ideólogos, teorizantes y videntes, Editorial Minerva, 1922): "El 12 de octubre de 1869, a la edad de 55 años, moría el egregio maestro en Madrid, minada su vida por un intenso trabajo intelectual y por la inclemencia del medio moral, que tantos sinsabores le había ocasionado."

Entre esos sin sabores el autor de la biografía incluye las críticas de Menéndez Pelayo al krausismo, por considerarlo una corriente anecdótica de la cultura europea de la época. A mi parecer, don Marcelino tenía razón. El krausismo español no es, evidentemente, una corriente anecdótica de nuestra cultura, pero la fijación obsesiva de los krausistas hispanos en el postkantismo de Karl Christian Friedrich Krause, me parece que les dificultó la visión clara de lo que estaba pasando filosóficamente en Alemania. Krause no se merecía ni tanto reclinatorio ni tanta fobia como despertó, especialmente entre la prensa carlista de la época.

martes, 16 de diciembre de 2014

Straight white males are the winners in the sexual counter-revolution


En The Spectator

El valor de mi vida

Jean-Marie Guyau Tuillerie (28 de octubre de 1854 - 31 de marzo de 1888), lanza en L’irrèligion de l’Avenir (1887) una pregunta que yo hasta ahora se la había atribuía a Fukuyama: "¿Por qué valor estamos dispuestos a dar la vida?" En El fin de la historia, Fukuyama considera que en el silencio que acompaña hoy a esta pregunta se encuentra la prueba que confirma su tesis.

Guyau plantea la cuestión de esta manera: “On peut se juger soi-même et juger son idéal en se posant cette question : pour quelle idée, pour quelle personne serais-je prêt à risquer ma vie ? — Celui qui ne peut pas répondre à une telle interrogation a le coeur vulgaire et vide ; il est incapable de rien sentir et de rien faire de grand dans la vie, puisqu’il est incapable de dépasser son individualité ; il est impuissant et stérile, traînant son moi égoïste comme la tortue sa carapace. Au contraire, celui qui a présente à l’esprit la pensée de la mort en vue de son idéal, cherche à maintenir cet idéal à la hauteur de ce sacrifice possible ; il puise dans ce risque suprême une tension constante, une infatigable énergie de la volonté”.

domingo, 14 de diciembre de 2014

sábado, 13 de diciembre de 2014

Deberes

Recoge la prensa un estudio sobre la relación entre resultados escolares en PISA y deberes que, como suele pasar en estos casos, se puede interpretar de maneras opuestas. Asegura, por ejemplo, que los estudiantes que más deberes tienen son los de Shanghai y, como los resultados de Shangai son estratosféricos, la  conclusión lógica debería ser que para estar arriba del todo, los deberes son imprescindibles. Lo mismo podríamos deducir si examinamos las horas que dedican a los deberes en los Estados Unidos los alumnos de procedencia oriental, los anglosajones, los hispanos y los negros.

Si de este estudio se puede deducir cualquier cosa, es porque es un estudio sesgado que afirma, por ejemplo, que los alumnos de Corea del Sur no tienen deberes. ¡Claro que no! ¡Se pasan las tardes en academias asistiendo a clases de refuerzo! También asegura que los finlandeses no hacen deberes en casa. Algún día tendremos que hablar de la calidad de las  actividades extraescolares en Finlandia y su incidencia en los resultados del país.

Pero, en fin, los titulares de la prensa nos dicen que hacer deberes no sirve para nada, que es exactamente lo que quieren oír los que aseguran que los deberes incrementan las diferencias sociales, ya que a los niños ricos los padres pueden ayudarles, mientras que los pobres tienen que hacerlos solos. Esta es una de las mayores tonterías pedagógicas que se pueden decir, pero se dicen con la convicción de que se esta defendiendo la equidad. En pedagogía se pueden decir impunemente tonterías desde la atalaya de la superioridad moral. 

Miren ustedes: los niños que pertenecen a familias culturalmente ricas, están SIEMPRE haciendo deberes: se mueven en un medio lingüístico sofisticado, tratan con los amigos de sus padres que son especialistas en diferentes campos, tienen en casa libros (el número de libros que hay en casa es el mayor predictor del éxito escolar de los niños), revistas, periódicos... van a exposiciones, teatros; viajan por el extranjero...  Por eso los niños de Barbiana -¿recuerdan?-, que eran niños pobres que hacían lo posible por dejar de serlo, constataban que los ricos siempre están repitiendo en casa los contenidos de la escuela, mientras que los pobres sólo repiten curso.

Una cosa diferente es valorar qué tipo de deberes mandamos (¡se mandan unas cosas...!) y, sobre todo, cómo los corregimos. 


Jean Jullien


viernes, 12 de diciembre de 2014

Democracia y constitución

I

Si de verdad creyéramos que todos somos iguales, no tendríamos inconveniente en designar por sorteo a los principales cargos públicos. Pero hasta los antiguos atenienses sometían el sorteo de cargos públicos a importantes restricciones. En primer lugar, no todos los ciudadanos eran elegibles. Había un filtro previo que era respetado escrupulosamente. En segundo lugar, a los elegidos por sorteo se los sometía a un riguroso interrogatorio. Por lo que cuenta Aristóteles en La constitución de Atenas, había que despejar cualquier duda sobre dos importantes cuestiones: si trataban bien a sus padres y si pagaban sus impuestos. Una vez superada la "comisión de investigación", juraban públicamente y con gran solemnidad que desempeñarían el cargo que les había tocado en suerte con justicia, de acuerdo con las leyes y sin aceptar ningún regalo.

II
Sólo los ingenuos creen que las leyes viven en los códigos legales. O viven en la conducta de los ciudadanos, o están muertas. Esto viene a cuento de lo que dice Kant en Sobre la paz perpetua (mi ejemplar está publicado por Espasa-Calpe en Madrid en 1933): La constitución convierte a una muchedumbre en un pueblo. Ese es el papel de la Constitución. La Constitución es una causa final, no una causa eficiente. Por lo tanto, allá donde no hay un pueblo, ¿se puede decir que haya una Constitución?

Escuela religiosa y resultados en Inglaterra

Primary school tables: faith schools dominating rankings
School league tables show that two-thirds of the best primaries in 2014 are faith-based institutions, even though they represent just a third of all schools nationally

El mundo se divide en dos clases de países...


Más información AQUÍ

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Emociones

Las emociones no alteran los hechos.

Pedro de Valencia sobre Sócrates

Entre las cosas más interesantes que he leído sobre Sócrates se encuentran las pocas líneas que le dedica el gran Pedro de Valencia (Zafra, 1555 - Madrid, 1620) en La Academia o del criterio de la verdad (1596): 

“No era Sócrates hombre que emprendiese las cosas sin arte y dejase de encaminarlas a la práctica. Así pues, dejando aparte la curiosa especulación e indagación de la naturaleza y de los fenómenos celestes, propúsose aplicar la razón a la práctica de la vida, reformando a la par sus costumbres. Ciertamente consta que fue diestro y peritísimo artífice de ambas disciplinas. Pero juzgando tal vez como los Académicos posteriores, que era el método más acomodado a la enseñanza “la disputa por entrambas partes”, valíase de él casi siempre, y no afirmaba con resolución cosa alguna, sino que andaba en busca de la verdad, y que nada sabía. Con esta convicción o disimulo, hizo que sus discípulos, secuaces y admiradores, o no comprendiesen claramente su sentencia o la entendiesen de diverso modo, según el ingenio de cada cual, resultando de aquí que ninguno de los amigos y familiares de Sócrates conviniese con los demás en la tradición de la filosofía lógica y moral; como quiera que en esto influyó también la ambición de gloria y el anhelo de hacerse conocidos y famosos por diferentes caminos.
"Y no menor discordia surgió entre ellos en cuanto a la filosofía natural que Sócrates había dejado intacta. Y así como, desde muy antiguo, disputóse en la física sobre “los principios de las cosas”, no de otra manera se contendió en la lógica sobre el “juicio, o, más bien, el criterio de la verdad”, y en la ética sobre los “fines de los bienes y de los males”.

La traducción es de Menéndez Pelayo. Hay otras más modernas, pero la de don Marcelino tiene su qué.

martes, 9 de diciembre de 2014

¡Esto es lo que hay!


Lo peor es que ningún nuevo docente del siglo XXI me podrá explicar el #1. Y, por supuesto, tampoco el resto de los puntos. De lo que no hay duda es de que es mucho más cool que el profesor del siglo XX.

lunes, 8 de diciembre de 2014

«Yo, Francisco Sánchez, hispano nacido en la ciudad tudense ...»

Aunque sabía de la existencia de Francisco Sánchez (Tuy, 1551 - Toulouse, 1623), reconozco que nunca me había detenido a leerlo. Debo agradecer a don Marcelino Menéndez Pelayo que me lo haya presentado y, sobre todo, que haya azuzado la intensidad de mi lectura (la filosofía al fin y al cabo es una intensidad) al asegurar que no hay páginas, en todo el siglo XVI, escritas con mayor libertad filosófica que las del Quod nihil scitur de este librepensador gallego. 


Juzguen ustedes mismos:

"Innato es en los hombres el deseo de saber, pero a pocos es concedida la ciencia. Y no ha sido en esta parte mi fortuna diversa de la del mayor número de los hombres. Desde mi primera edad fui inclinado a la contemplación de la naturaleza y a inquirir menudamente sus secretos. Y aunque al principio mi espíritu, ávido de saber, solía contentarse con cualquier solución, no se pasó mucho tiempo sin que la saciedad me obligase a arrojar tan indigesto alimento. Comencé entonces a buscar algo que mi mente pudiese comprender con exactitud, y en cuyo conocimiento pudiese reposar, pero no encontré nada que llenase mis deseos. Revolví los libros de los antiguos, interrogué a los doctores presentes: unos me respondieron una cosa; otros, otra; nadie me daba respuesta que verdaderamente me satisficiese [...]. Entonces me encerré dentro de mí mismo y comencé a poner en duda todas las cosas como si nadie me hubiese enseñado nada, y empecé a examinarlas en sí mismas, que es la única manera de saber algo. Me remonté hasta los primeros principios, y cuanto más pensaba, más dudaba; nunca pude adquirir conocimiento perfecto. [...] Volví a acercarme a los maestros y les pregunté por la verdad. ¿Y qué me contestaron? Cada uno de ellos se había construido una ciencia con sus propias imaginaciones [...]. Los infelices los creen, vuelan a coger los libros de Aristóteles, los leen y releen, los aprenden de memoria, y es tenido por más docto el que mejor sabe recitar el texto aristotélico. Si les niegas algo de lo que allí se contiene, te llaman blasfemo; si arguyes en contra, te apellidan sofista. ¿Y qué les vas a hacer? Si quieren vivir eternamente engañados, que vivan en buena hora. No escribo para tales hombres, ni me importa que lean o no lean mis escritos. No faltará entre ellos alguno que, leyéndolos y no entendiéndolos (porque el asno, ¿qué sabe del son de la lira?) querrá herirme con venenoso diente. [...]. Yo me dirijo tan sólo a aquellos que están acostumbrados a no jurar en las palabras de ningún maestro y a examinar las cosas por sí propios, sin más criterio que los sentidos y la razón. [...]. Mi juicio será libre, pero no será irracional. [...]. En la república de las letras, en el tribunal de la verdad, nadie, nadie juzga, nadie tiene imperio, sino la verdad misma. [...]. Y no por eso te prometo la verdad, porque yo la ignoro lo mismo que todos los demás; pero te prometo inquirirla en cuanto yo pueda, para ver si sacándola de las cavernas en que debe estar encerrada, puedes tu perseguirla en campo raso y abierto. Pero tampoco tengas muchas esperanzas de poder alcanzarla nunca, ni menos detenerla; conténtate, como yo, con perseguirla. Este es mi fin; este es mi objeto. [...] No esperéis tampoco de mi un estilo culto y adornado. ¡Ojalá pudiera yo escribir así! Pero entretanto que me pusiera a escoger las palabras y a buscar giros elegantes, la verdad se me escaparía de entre las manos. Si buscas elocuencia, pídesela a Cicerón, que la tenía por oficio; yo, bastante bien habré escrito si escribo la verdad. Eso de las bellas palabras quédese para los poetas, para los cortesanos, para los amantes, para las meretrices, para los rufianes, aduladores, parásitos y otras personas semejantes a éstas y que precian en mucho el bien hablar. Lo que a la ciencia le basta y lo único que en ciencia se requiere, es la propiedad de lenguaje. Tampoco me pidas mucha autoridad ni gran reverencia con los maestros, porque esto más bien sería indicio de ánimo servil e indocto, que de un espíritu libre y amante de la verdad. Yo sólo tengo por guía a la naturaleza. La autoridad manda creer; la razón demuestra; aquélla es más a propósito para la fe, ésta para la Ciencia".

Estas palabras fueron escritas en 1576. Descartes escribió su Discurso del método en 1637.

Don Marcelino, además de jalear "el verbo de la emancipación filosófica proclamado por Francisco Sánchez" (otra muestra de su acendrada carcundia, claro) llama la atención sobre una característica que comparte con Kant: "el tedio de pensar".

El heroísmo como supervivencia

Cuando a Emmanuel Joseph Sieyès le preguntaron por su protagonismo en la Revolución Francesa, respondió: "La sobreviví".

domingo, 7 de diciembre de 2014

Si algo tengo de filósofo...

"Si algo tengo de filósofo -confiesa don Marcelino-, será en el sentido etimológico de la palabra, esto es, como amante, harto platónico y desdeñado, de las ciencias especulativas. En cuanto a sus aplicaciones, al régimen de la vida y a la gobernación de los pueblos, declaro que ni mis hábitos intelectuales, ni el género de educación que recibí, ni cierta invencible tendencia que siempre me ha arrastrado hacia la pura especulación y hacia el arte puro, en suma, a todo lo más inútil y menos político que puede darse, a todos los sueños y vanidades del espíritu, me han permitido adelantar mucho, ni trabajar apenas por cuenta propia, limitándome a admirar de lejos a los que han acertado a poner la planta en ese firme terreno de las realidades éticas, económicas y jurídicas".

Unas páginas más adelante nos ofrece don Marcelino esta declaración de principios: “La autoridad se queda para otras esferas; en filosofía nadie poesee sino aquello que personalmente ha investigado y en propia conciencia reconocido.” Es que hay reaccionarios muy de vanguardia.


Don Marcelino Menéndez Pelayo, 
De los orígenes del criticismo y del escepticismo

sábado, 6 de diciembre de 2014

El cielo de Ocata

Dicen los entendidos que Bruckner componía desde el lugar al que Mahler quería llegar, el cielo. Yo he salido esta tarde a disfrutar de la puesta del sol llevando a Bruckner en los auriculares, con la esperanza de encontrarme con el regalo del cielo. Llevamos varias tardes de escándalo, en Ocata. Sin embargo somos pocos los que salimos a disfrutarlas... Claro, es que ha refrescado...







El azar

Es tanto lo que depende del azar que los hombres, simplemente, no podemos aceptarlo.

Don Marcelino sobre el voltario Servet

Me da a mi que nuestro Menéndez Pelayo era menos menendezpelayista de lo que comúnmente se piensa. Él tiene claras sus ideas y sabe en cada momento donde pisa, cosa que es de mucho agradecer en estos tiempos en que la penumbra y la confusión se consideran más luminosas que la certeza, pero a veces deja traslucir una clara simpatía por aventureros del espíritu que se encuentran en el lado oscuro de la fuerza. El caso más notable que he encontrado es el de Miguel Servet, sobre quien don Marcelino estuvo tan interesado que llegó a reunir una amplia biblioteca.

Ya me dirán ustedes cómo hay que tomar esta sucinta y apasionada presentación de Servet en sus Ensayos de crítica filosófica:

"Espíritu aventurero, pero inclinado a grandes cosas, pasó como explorador por todos los campos de la ciencia, y en casi todos dejó algún rastro de luz. Inteligencia sintética y unitaria, llevó el error a sus últimas consecuencias, y dio en el panteísmo, como solían dar los herejes españoles e italianos de aquellos tiempos, cuando discurrían con lógica. Teólogo herético, predecesor de la moderna exégesis racionalista, filósofo neoplatónico, médico, geógrafo, editor de Tolomeo, astrólogo perseguido por la Universidad de París, hebraizante y helenista, estudiante vagabundo, controversista incansable a la vez que soñador místico; extremoso en todo, voltario e inquieto, errante siempre,  como el judío de la leyenda, espíritu salamandra, cuyo centro es el fuego (...), la historia de su vida y de sus opciones excede a la más complicad novela."

Confieso que he tenido que confirmar el significado intuido de "voltario": "De carácter inconstante". Viene de "vuelta", claro. Me quedo con la palabra.

Menéndez Pelayo o el arte de criticar con elegancia sañuda

Me gusta la envenenada sutileza con que Menéndez Pelayo trata a sus enemigos.

Para muestra, un botón: "El culto de la verdad exige de nosotros demostraciones y no dicterios. Si algún día, en los hervores de la primera mocedad, traspasé algo los límites de la moderación en las controversias, hoy me pesa de ello, y no quiero contribuir ni en poco ni en mucho a la propagación de los perversos hábitos literarios que van haciendo incompatible el oficio de escritor con el de persona culta y bien criada."

Ahí queda eso.

Menéndez Pelayo, Ensayos de crítica filosófica.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Los mármoles de Elgin viajan a ... Rusia



De faros y fareros

"Hay en Cordoba un Cristo de los faroles. De alli viene la luz mas que de Strauss..."

Rémi Brague



La mosca en el café

Estábamos, el rabino Yosef Geisinski y yo, en la lujosa boutique de Nespresso en Lausanne comentando los asesinatos perpetrados por palestinos en una sinagoga en Jerusalén, cuando de repente apareció una mosca, cosa completamente inesperada en un lugar donde George Clooney no tolera ninguna excentricidad. El rabino Yosef Geisinski siguió su vuelo un rato y me preguntó: "¿Qué pasará si cae en un café?" "Prefiero no pensarlo", le dije. "Te voy a sugerir algunas respuestas -me dijo-, y me dices qué piensas." Yo asentí y comenzó el juego.

- Si la mosca cae en la taza de un italiano, se armará un escándalo.

Estuve de acuerdo.

- Si se trata de un alemán, pedirá otra taza de café, esterilizada, si es posible.

Estuve de acuerdo de nuevo.

- Si se trata de francés, sacará la mosca de la taza y se tomará su café.

- ¡Bien hecho!

- Si se trata de un chino, se comerá la mosca y tirará el café...

Expresé mi acuerdo con mi silencio.

- Si se trata de un ruso -continuó-, se beberá el café con la mosca, creyendo que recibe un trato de favor.

No pude evitar sonreír.

- Si se trata de un israelí, venderá el café al francés, venderá la mosca al chino, venderá una nueva taza al italiano, se tomará un té, y con todo lo que ha ganado, tratará de desarrollar un sistema para evitar que este tipo de incidentes vuelva a suceder...

Asentí con la cabeza.

- Y si se trata de un palestino, acusará a los israelíes de haber dejado caer la mosca en su café, protestará ante la ONU contra esta agresión, pedirá una subvención a la Unión Europea para una nueva taza de café, utilizará el dinero para comprar explosivos y hará volar el restaurante donde los italianos, franceses, alemanes, rusos y los chinos están intentando explicar a los israelíes que deben ofrecer su taza de té a los palestinos.

Me reí. Sin saber por qué. O, tal vez, sabiéndolo demasiado bien. No cayó ninguna mosca en nuestros cafés, pero nos enteramos de que los socialistas franceses están dispuestos a reconocer al Estado palestino.

Roland Jaccard

jueves, 4 de diciembre de 2014

Ben-Sirá le cuenta a Nabucodonosor la historia de Lilit (IV)

Cuando Dios creó al primer hombre en solitario, se dijo: "No es bueno que el hombre esté solo" y le creó una mujer de la tierra como él, a la que llamó Lilit. Enseguida empezaron a pelearse el uno con el otro. Ella decía: "Yo no me acuesto debajo", y él replicaba: "Pues yo tampoco, que a ti te corresponde estar debajo y a mi encima". Ella sostenía que los dos eran iguales, puesto que los dos procedían de la tierra, pero como Adán no estaba dispuesto a escucharla, ella pronunció el Nombre inefable y echó a volar por el aire del mundo.

- Señor del mundo -le dijo Adán a Dios- la mujer que me diste ha huído de mí.

Dios envió a tres ángeles Sen'oy, San'senoy y Seman'guelof para hacerla regresar. Le dieron alcance en medido del mar, en las aguas tumultuosas, pero ella no quiso volver.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Las andanzas y prodigios de Ben-Sirá, III

Me tiene admirado el plan de estudios de Ben-Sirá, lo encuentro peculiar, pero no tanto como los planes de estudios actuales.
  • El primer año aprendió (es decir, memorizó y estudió) el Pentateuco.
  • El segundo año, el Micrá, el Misná, el Talmud y un gran número de leyendas.
  • El tercer año, los detalles mínimos de la aplicación de la ley y de las enseñanzas de los escribas.
  • El cuarto año, lógica, astronomía y aritmética.
  • El quinto año aprendió lenguas, en concreto la de las palmeras, de los ángeles, de los diablos y de los zorros.
  • Sus estudios culminaron el séptimo año, sin dejar nada, por pequeño que fuese, sin estudiar.

Un plan de estudios que garantice el dominio del habla de palmeras, ángeles, diablos y zorros merece todo mi respeto. Se puede dudar de su utilidad práctica, pero échese una mirada a la formación de nuestros alumnos antes de juzgar demasiado severamente a Ben-Sirá.

Ben-Sirá alcanzó tanta sabiduría que era capaz de saber los granos de trigo que había en un celemín simplemente con una mirada, dominaba el arte de depilar las cabezas de las liebres y, sobretodo, supo rechazar el trono de Israel.

¡Ben-Sirá, Ben-Sirá! ¿Dónde te habías metido que yo no te conocía?

Las andanzas y prodigios de Ben-Sirá, II

Así pues, aunque la madre de Ben Sirá no conoció varón, el padre de Ben Sirá fue Jeremías, el profeta, cuya extraordinaria vida comenzó antes del parto, pues en el momento en que su madre estaba en cuclillas para parir, él gritó desde sus entrañas que no pensaba salir hasta que no lo llamaran por su nombre.

- Sal y se te dará el nombre de Abraham- le dijo su padre.
- No, que ese no es mi nombre- contestó la criatura.

Su padre fue diciéndole todos los nombres de todas las tribus y de todas las gentes notables de su generación, pero la criatura seguía negando que aquel fuera su nombre.

Aún estaría sin nacer si no se hubiese presentado allí el profeta Elías y le hubiese dicho: "Se te llamará Jeremías."
- Ese sí que es mi nombre.

Y así Jeremías salió con su nombre de las entrañas de su madre.

Continuará...

Las andanzas y prodigios de Ben-Sirá, I

Como lo explicaron nuestros sabios, su recuerdo sea bendito, hay tres que nacieron  sin que yacieran sus madres con varón, son estos: Ben-Sirá, rab Papa y rabí Zeurá. Todos ellos fueron justos y sabios y nunca mantuvieron ninguna charla vana ni se quedaron dormidos en la sinagoga.

¿Y cómo los parieron sus madres sin marido? Fueron al baño y les entró en el útero semen de Israel quedándose preñadas y parieron sin que los hijos supieran quiénes eran sus padres. Pero Ben-Sirá sí lo supo. Era hijo de Jeremías. 

Una vez fue Jeremías al baño y encontrándose allí a unos malvados de la tribu de Efraín, vio que todos ellos estaban derramando su semen baldíamente, pues en aquella generación toda la tribu de Efraín eran perversos. Cuando los vio, empezó a reprenderlos, pero ellos lo amenazaron diciéndole:

- No te moverás de aquí hasta que no hagas lo mismo que nosotros. Y si no lo haces, te sodomizamos.

Jeremías se vio obligado a hacerlo y allí quedó una gota de su semen hasta que vino su hija a ese baño y la gota se le metió en el útero.

A los siete meses parió un hijo con dientes y con habla que nada más nacer le dijo a su madre que tenían ambos el mismo padre.

Así comienzan Las andanzas y prodigios de Ben-Sirá.
Un libro compuesto en torno al siglo X en algún lugar.
Quizás en un reino hispano.

Continuará...

martes, 2 de diciembre de 2014

lunes, 1 de diciembre de 2014

Reafirmación

Sigo pensando que el limitadísimo artista que se encarga de pintar los cuadros de todos los hoteles del mundo (sólo puede ser uno, dada su asombrosa e insípida uniformidad) debería estar acusado por atentado estético a la humanidad.

Moderato de Cádiz y Javier Sánchez Menéndez de Sevilla

Llovía y no paraba de llover y cuando al cielo le da por ensimismarse, a mi me da por lecturas excéntricas. Así que estaba leyendo lo que cuenta Menéndez Pelayo del gaditano Moderato cuando me llamó Javier. Desde hace tiempo vengo sospechando que aunque nosotros estemos lejos, nuestros respectivos dáimones se relacionan entre sí a su antojo. 

Asegura Porfirio que Moderato escribió, allá por el siglo I de nuestra era, una obra en griego compuesta por once libros que trataba sobre la doctrina pitagórica, pero de Moderato, como de tantos otros antiguos, sólo se nos han conservado las hojas muertas de fragmentos inconexos. 

Era, eso sí, coetáneo de otro hispano, Higinio, de cuya fábula Inquietud cruzando el río tantas veces he hablado en este Café, pues no en vano resume cabalmente en pocas líneas el completo Ser y tiempo de Heidegger. Higinio parece que llegó a Roma formando parte del botín de César, pero pronto se ganó un importante prestigio y llegó a ser el bibliotecario de Augusto y el fundador y primer sacerdote de la basílica neopitagórica de la Puerta Maggiore. Me imagino -quiero imaginarme- que Moderato e Higinio tenían cierta relación, ya que estaban unidos por su origen hispano, su erudición y su mutua devoción al pitagorismo.

Por lo que entiendo de sus fragmentos, Moderato parece más un lector heterodoxo del Timeo de Platón que un intérprete original del pitagorismo... claro que como no sabemos bien qué demonios era el pitagorismo, tampoco estamos muy seguros de qué quiere decir un intérprete del pitagorismo. Además, las malas lenguas contaban ya desde antiguo que Platón había comprado el Timeo a un pitagórico y después de hacerle algunos arreglos, lo hizo pasar por libro propio.

Moderato admitía cuatro principios de todas las cosas: 
  1. La materia, que en sí misma no tiene forma, pero es receptora potencial de forma, figura, distinción, cualidad, etc.
  2. La unidad primera (situada más allá del ser), 
  3. La unidad segunda (que podríamos decir que se parece a las ideas platónicas.... si supiéramos qué son las ideas platónicas), 
  4. La unidad tercera, el alma, que participa de la unidad primera y de la segunda. Moderato decía algo muy hermoso sobre el alma: Al participar de la unidad puede llegar a ser un número, pero sólo llega a serlo de manera efectiva cuando es retenida por razones (logos). En cierto sentido, entonces, sólo el filósofo tiene alma.

Vamos a ver cómo Moderato combina estos elementos entre sí para explicar el origen del mundo.
  1. En el principio era el Uno, la unidad primera o la Razón Universal. El Uno, y nada más. El Uno que no es una cosa (un ser), porque está más allá de toda cosa (de todo ser).
  2. Por las razones que fueran, esta Razón Universal quiso dar de sí al mundo, es decir, a los diferentes seres que, en su pluralidad, conforman la unidad del mundo.
  3. Para llevar adelante su propósito, en primer lugar, el Uno o la Razón Universal separó de su esencia única una parte de sí, la cantidad y se retiró de ella. Se autolimitó. Se automutiló.
  4. Esta cantidad apartada no es exactamente "una cantidad", es decir, algo que puede medirse o pesarse, sino la privación de cualquier cantidad definida. Lo mutilado no parece reducir la riqueza de la Razón Universal, sino que crea algo distinto de ella cuyo ser es un desear dejar de ser lo que es: dejar de ser distinto. 
  5. Lo que la Razón Universal se extrajo fue la posibilidad de una alteridad imperfecta condenada eternamente a echar de menos la totalidad de la que procedía. Este echar de menos es la materia primera de la que surgirá la materia de los seres concretos. 
  6. La privación puede colmar parcialmente su deseo de unidad aferrándose a una forma (a la unidad segunda: la idea) para dar lugar a un ser concreto (los seres del mundo). Ha de ser parcial porque la unión está sujeta a la caducidad del tiempo.
  7. En su provisional unión con la idea, la materia disfruta de la caducidad del límite, la forma y la proporción. Para hacer posible esta unión, Moderato hacía intervenir de alguna manera a los números.
  8. Los números serían la representación matemática de principios difíciles de explicar con palabras. 
  9. Las cosas sensibles serían la unión de la cantidad ilimitada (la añoranza) y el principio segundo (la idea), que sería un principio limitante. Lo que no sabemos es si esta conformación fue realizada por algún divino demiurgo, como ocurre en el Timeo, o por otra causa agente.
  10. No sólo las cosas sensibles individuales podrían explicarse matemáticamente, sino que también el Universo, en su conjunto, obedecería a razones matematizables que explicarían su unidad, sus formas, su movimiento y sus proporciones,

Y, como os decía, me ha llamado Javier, el gran poeta sevillano, y hemos hablado de Moderato de Cadiz y de Higinio, de la razón que se mutila y de la materia con morriña.  ¿La razón mutilada ha de ser, como parece, sólo parcialmente racional? Pero, por otra parte, la razón no parece que pueda automutilarse sin darse a sí misma alguna razón y, bajo este punto de vista, la privación añorante, ha de ser de alguna manera racional... 

En fin, que hemos quedado a cenar en Madrid el día de mi conferencia sobre Sócrates, titulada, precisamente, El filósofo ante el enigma.

Por cierto, ¿tendrá Moderato alguna calle en Cádiz?

viernes, 28 de noviembre de 2014

Requetés

"No peleaban, sino vertían, como en el Apocalipsis, la copa de la ira del Señor"

Federico García Sanchiz, 
Del robledal al olivar. Navarra y el carlismo.

El dardo en la palabra

Karl Kraus en su lecho de muerte, al oír la noticia de que los japoneses habían invadido Manchuria, dijo: "Nada de esto habría sucedido si hubiéramos sido más estrictos en el empleo de la coma". Es decir:


Para compensar las siniestras profecías de los bárbaros, Carlicos Jiménez me escribe desde Alghero:


Tengo una historia de amor con Lleida

Y estoy encantado de que sea así.
El ciclo sobre los lugares de la filosofía está funcionando aquí muy bien. ¿Por qué? ¡Pues vete a saber! ¿Por qué se crea una conexión mayor en unos sitios que en otros? ¿Por qué, incluso, hay un punto de emoción en mis palabras, aquí, en Lleida, que me sorprende a mí mismo? Uno habla lo mejor que puede, pero no puede crear con sus palabras las condiciones con que será recogido lo que dice. Ni tan siquiera las condiciones con que se escuchará a sí mismo.


Delante de Caixaforum de Lleida está el Genet Blau, una librería de viejo. Hoy he entrado. Y si hubiese podido, hubiese salido de allí con un par de carretas repletas de libros. No sé si la gente lletraferida de la ciudad es consciente del valor de lo que se guarda en sus estantes.

Me he gastado una pasta. ¡Y menos mal que me había puesto un tope y he entrado decidido a no superarlo en ningún caso!
Esto es lo que he seleccionado y me he traído a casa:




Don Federico decía de sí mismo que era "charlista", pero la hache es muda.


¡Del 33, ya ven, qué mal profeta era Kant!

Poco a poco sigo adelante, empeñado en ir dando forma, al menos imaginaria, a mi "Enciclopedia de las cosas que no le interesan a nadie".



Me he encontrado entre el público de la conferencia con dos navarros, Pilar Guembe y Carlos Goñi, de Obanos, además. Sus infanzones tenían como lema "Pro libertare patria, gens libera aestate".  ¿Y saben qué? ¡Para nacionalistas, nosotros!

Y la guinda:

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Tarragona

Me despido de Tarragona. He acabado las cinco conferencias sobre los lugares de la filosofía. Creo que dignamente.

Les he dicho un adiós parsimonioso a las murallas de la ciudad, que a medida que la tarde declinaba parecían crecer sobre sus sombras, y a la loba capitolina, nuestra madre común, 

a los gatos que merodean por entre las ruinas. No hay visitantes mas fieles de las antigüedades.

y a mi librería en Tarragona, una joya.

 Y en sus estantes he descubierto uno de los primeros libros de un gran autor, Landsberg, del que ya he hablado por aquí. ¿Cómo no admirar a alguien que, en sus Reflexiones sobre Unamuno, dejó escrito:"No pretendamos arrebatar al español su fecundo descontento de sí". Ha sido un hallazgo emocionante, tanto que por su culpa he llegado con el tiempo justo a mi última conferencia.

Los inquietantes efectos de la educación

Don Gumersindo de Azcárate, comentando el libro Monarchy and Democracy , del Duque de Somerset (1880), escribe estas inquietantes líneas, q...