lunes, 3 de diciembre de 2012

Serenidad

Ese lugar en el que la serenidad se encuentra con la jovialidad recibe en alemán el nombre de Heiterkeit. Es una de las palabras esenciales de Nietzsche. Es la alegría serena que los fuertes de espíritu saben mantener incluso en las circunstancias más adversas de la vida. Para expresar exactamente lo que quiere decir, Nietzsche apunta en sus primeras obras a la música de Mozart: ¨El espíritu sereno, claro, tierno y ligero de Mozart, cuya gravedad respira la tranquilidad y no el terror¨ (El viajero y su sombra §165 y §154). Hacia el 17 de diciembre de 1888 le escribe a Jean Bourdeau: ¨Cuento la serenidad entre las pruebas de mi filosofía¨. En uno de sus últimos textos publicados resume así su pensamiento sobre este término: ¨Conservar la serenidad cuando se está comprometido en un asunto tenebroso y extremadamente exigente, no es un asunto ligero: y sin embargo, ¿qué hay de más indispensable que la serenidad? (Crepúsculo de los ídolos, prefacio).

Me voy a Jaén