jueves, 27 de septiembre de 2012

El "Proyecto Gnomo"


Eitingon consiguió, en 1941, que Beria aprobase un plan para sacar a Ramón Mercader de la cárcel mexicana en la que purgaba el asesinato de Trotsky. El plan recibió el nombre en clave de Operación Gnomo. Fue un fracaso. De tan elaborado resultó un fiasco monumental. La fría y automática maquinaria soviética no logró coordinarse ni con la capacidad mexicana para el desorden ni con la pasión hispana por las zancadillas.

Al poco tiempo de ponerse en marcha, el FBI comenzó a captar mensajes cifrados relacionados con la operación. En los laboratorios de la agencia se puso de manifiesto que había un numeroso grupo de personas en los Estados Unidos y en México implicados en el proyecto de liberar al que entonces se conocía como Frank Jacson. 

Tras conseguir introducir en la cárcel como preso a un cómplice y contar con la colaboración del personal médico de la institución, todo está a punto para la liberación de Mercader. Pero entonces llegó a México, echa un basilisco, Caridad Mercader, protestando porque no se estaba haciendo nada eficaz para liberar a su hijo. Fueron sus presiones y la indiscreción generalizada las que hicieron fracasar todo el proyecto.

Entre los implicados en el Proyecto Gnomo se encontraban varios brigadistas de la Lincoln, como Jakob Epstein, además de Lombardo Toledano (líder sindical mexicano), Pavel Panteleevich Klarin (segundo secretario de la embajada soviética en México) y, lo que es más soprendente, algunas de las más relevantes figuras del Partido Comunista de España en ese momento. Véase la lista:

  • Francisco Antón: tiene un papel preeminente y recibe instrucciones directamente de Eitingon, lo cual significa que Pasionaria estaba perfectamente al tanto de cuanto estaba ocurriendo.
  • Francisco Uribe y José Antonio Mije: máximos dirigentes del PCE en el exilio americano.
  • Jesús Hernández: candidato a sustituir a José Díaz en la secretaría general del PCE. En un mensaje de México a Moscú del 6 de abril de 1944 se cataloga a Mije y a Hernández de “políticos de poca monta y ambiciosos trepadores”, en otro mensaje de Moscú a México del 17 de marzo de 1944 se reconoce que hay tensiones entre Uribe y Mije, por una parte, y Hernández por otra. Los dos primeros se han dirigido a Eitingon con sus quejas. Desde Moscú, probablemente el mismísimo Beria prohíbe a Uribe y a Mije inmiscuirse en los asuntos de Hernández y, lo que resulta más curioso, se prohíbe a este último encontrarse con AMOR, nombre en clave tras el cual se oculta Margarita Nelken, hemos de incluir por lo tanto también a esta última entre los agentes implicados en la trama Gnomo).
  • Caridad Mercader,

Y dirigiéndolo todo, Leonid Alexandrevich Eitingon.

7 comentarios:

  1. El gato de Schrödinger4:32 p. m., septiembre 27, 2012

    Señor, líbrame de mis amigos, que de mis enemigos ya me cuido yo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo el desarrollo del plan tiene algo de cantinflada. Tan es así que una de las piezas claves del mismo, Juan Gaytán Godoy, que era el encargado de comprar un barco para trasladar a Mercader a Cuba, se fugó con el dinero que le dieron para la compra.... y con la mujer de un ruso.

      Eliminar
    2. El gato de Schrödinger11:02 p. m., septiembre 27, 2012

      El 5 de septiembre de 1804, escribía Benjamin Constant en sus "Journaux Intimes", expresando sus anhelos: "arreglar mis asuntos, dinero, una amante, un viaje".

      Parece ser que este Gaytán, de una tacada, cumplió los tres últimos anhelos. Espero que, además, arreglara sus asuntos.

      Por cierto, creo que yo también deseo lo mismo.

      Eliminar
    3. No pretendo yo inmiscuirme en su vida... pero así, de pronto, no parece buena manera de arreglar los propios asuntos tener a toda la KGB siguiendo tus pasos, especialmente si hay un agente sufriendo mal de cuernos por culpa nuestra... vamos, digo yo.

      Eliminar
  2. El gato de Schrödinger12:10 a. m., septiembre 28, 2012

    Pues mire, eso le da más emoción al asunto. Lo digo, más que nada, por verlo desde un punto de vista positivo. Cuántos preferirían ser como personajes de una novela de John Le Carré, en lugar de llevar una vida tranquila...

    Convendrá conmigo en que solo ese personaje ya da para un guión cinematográfico. Podría titularse "El factor humano", si no fuera porque es el título de una novela de Graham Greene. Dejémoslo en "El factor pendejo".

    ResponderEliminar
  3. Por fin!! La Nelken ya apareció. De aquí en adelante todo es posible.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Efectivamente.
      De hecho doña Margarita, que aparece con el nombre clave de "Amor", hace su aparición justo cuando el Proyecto Gnomo se está convirtiendo en algo muchísimo más importante: en una red de espionaje que permitirá poner a disposición de Stalin ni más ni menos que el Proyecto Manhattan.

      Eliminar

Una carta de John Dewey