viernes, 20 de enero de 2012

A vueltas con la providencia

He ido esta mañana a llevar a la editorial las galeradas de mi próximo libro, con las correcciones correspondientes. Se titulará, tras muchas dudas, "Per una educació republicana" y saldrá a mediados del mes que viene. Con un título así, los diseñadores lo han tenido fácil: Se han imaginado una portada con una goma de borrar tricolor en primer plano. Les he tenido que decir "no es eso, no es eso", porque como dice Cicerón, "res publica, res populi". Al salir he ido a aprovechar las segundas rebajas con la intención de comprarme alguna cosa. He encontrado un jersey y una americana que me gustaban, pero al ir a pagar he decidido que prefería gastarme ese dinero en libros, y me he acercado a La Central de la Calle Mallorca. Me he comprado los "Propos sur le bonheur" de Alain y una edición bilingüe de varias obras de Gregorio de Nisa, entre ellas el "Sobre el alma y la resurrección". Y aquí estaba, tan rícamente leyendo a mi tocayo, cuando me he encontrado con algo que me ha llamado especialmente la atención. Comentando la física de Epicuro, Gregorio dice que en ella se concibe la naturaleza como si ninguna providencia la rigiese. El término griego que traduce providencia es "pronoia". Sin embargo en el manuscrito de referencia no se encuentra "pronoia", sino "paranoia". Son los comentaristas los que, sin duda con buen criterio, aseguran que donde Gregorio dice digo debe leerse Diego, pero no me negarán ustedes que la idea de una naturaleza paranoica no carece completamente de sentido.

La providencia me persigue.

Ayer, en Valencia

Magnífico día, el de ayer en Valencia. Creo que esta es una ciudad en la que podría vivir. Cordialidad y agotamiento, pero ese agotamie...