martes, 30 de noviembre de 2010

Conversación con Jean Pierre Vaudenay

  • Jean Pierre Vaudenay: Meister Luri
  • Yo: Hi!
  • Jean Pierre Vaudenay: ¿Qué tal?
  • Yo: Pasando frío. Llega el invierno, bajando amenazador desde el norte de Europa
  • Jean Pierre Vaudenay: Carambas
  • Yo: Pero prefiero el frío de diciembre que el calor de agosto
  • Jean Pierre Vaudenay: Ah bueno. Aquí esta llegando el verano, pero solo para el que puede disfrutarlo. Además que el clima sigue algo loco
  • Yo: Es lo propio de la naturaleza, resistirse a nuestras previsiones.
  • Jean Pierre Vaudenay: O quizás es lo propio de las previsiones
  • Yo: Bueno... yo creo que la naturaleza se nos muestra con fidelidad en ese resto de lo real que no se deja atrapar en una predicción o en una fórmula
  • Jean Pierre Vaudenay: Exactamente. Ni siquiera se deja atrapar nuestro vocablo naturaleza y nuestras miradas new age. En esto la idea de lo Real de Lacan no es un descubrimiento sino algo fácilmente rastreable en los antiguos
  • Yo: Y cuando más años tienes más claro se ve, porque cuando eres joven la naturaleza es lo que te impulsa... mientras que poco a poco se va convirtiendo en lo que acecha...
  • Jean Pierre Vaudenay: Sí, eso no lo había pensado... esta conexión de lo joven con la naturaleza
  • Yo: Para la juventud la naturaleza es una promesa. Para la vejez también. Y eso es lo malo.
  • Jean Pierre Vaudenay: y sí
  • Yo: Pero no conviene ponerse trágico
  • Jean Pierre Vaudenay: ¿Dónde deja eso al saber?
  • Yo: Al entendimiento de la naturaleza le va mejor la sonrisa de Demócrito que la melancolía de Heráclito
  • Jean Pierre Vaudenay: Quizás ser auténticamente trágico es no ponerse trágico en la tragedia. Y si
  • Yo: ¿Dónde deja eso el saber? Sólo tengo una respuesta: filosofar es aprender a morir... con una sonrisa en los labios.
  • Jean Pierre Vaudenay: Buen punto
  • Yo: Y a ser posible, sin dar guerra
  • Jean Pierre Vaudenay: Creo que tengo el trabajo equivocado, jejejeje
  • Yo: Usted tiene California
  • Jean Pierre Vaudenay; Sí. No lo había pensado así, las metas más grandes como posesiones... significa hacerles un lugar serio... como quien lleva nitroglicerina en el equipaje
  • Yo: Porque somos biografías, no cosas y en ese sentido el relato nos empuja
  • Jean Pierre Vaudenay: Sí
  • Yo: Lo natural, en el hombre, es buscarle el sentido a la naturaleza (que no lo tiene)
  • Jean Pierre Vaudenay: El problema es cuando nos dejamos empujar como cosas
  • Yo: ¿Problema? Sólo es un problema para el filósofo
  • Jean Pierre Vaudenay: Lo que pasa es que no somos cualquier cosa
  • Yo: El filósofo no debe ser arrogante juzgando la vida de los demás
  • Jean Pierre Vaudenay: Somos cosas con obsesiones y estas empujan, mueven los muebles, barajan las cartas
  • Yo: Pero somos también capaces de perdonar
  • Jean Pierre Vaudenay: Sin duda
  • Yo: Y eso significa que somos capaces de liberarnos de la fatalidad del tiempo pasado e incluso somos capaces de mantener la fidelidad a la palabra dada
  • Jean Pierre Vaudenay: Virtudes cristianas muy subestimadas en estos tiempos
  • Yo: ... y eso significa que somos capaces de imponerle un sentido al devenir ¿Virtudesa cristianas?
  • Jean Pierre Vaudenay: Sí. Estaba recordado
  • Yo: Yo las aprendí en Nietzsche
  • Jean Pierre Vaudenay: La idea del perdón, tengo la impresión de que es un logro cristiano
  • Yo Sí, es cierto... el cristianismo le rezuma a Nietzsche por las costuras, sin que él sea consciente
  • Jean Pierre Vaudenay: Así es
  • Yo: Creo que voy a hacer un post con esta conversación, si no le importa
  • Jean Pierre Vaudenay: Pero por supuesto. Estoy honrado
  • Yo: Pues gracias y hasta otra
  • Jean Pierre Vaudenay: Hasta entonces

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