sábado, 24 de julio de 2010

La incineración de Shelley


Percy Shelley murió ahogado en la bahía de Spezzia. Había intentado atravesarla, de manera imprudente, a bordo de una barquilla que él mismo había construido con mucho más entusiasmo que destreza y que no pudo resistir los embates de una tormenta. Llevaba consigo su traducción del Banquete de Platón, obra que había encontrado pocos días antes, después de haberla dado por perdida.

L. E. Fournier pintó, en 1889, la incineración de su cadáver en Viareggio, frente a las islas de Gorgona y Elba, en presencia de Edward John Trelawny y Lord Byron (Walker Art Gallery, Liverpool). El pintor prefirió resaltar la solemnidad del momento antes que trasmitirnos el dramatismo que envolvió al acontecimiento.

Una vez avivado el fuego, los presentes rociaron el cuerpo del poeta con abundante vino. "Con más vino -contó Trelawny- del que él [Shelley] había consumido durante toda su vida. El vino, sumado al aceite y a la sal, hacía que las llamas temblaran y crepitaran. El calor del sol y el fuego era tan intenso que el aire se torno trémulo. El cadáver se abrió por la mitad, dejando el corazón al descubierto.”

Para impedir que el corazón del poeta fuera pasto de las llamas, Byron lo arrancó del cuerpo y se lo entregó a la viuda, Mary Shelley.

Meses más tarde, Mary Shelley escribió en su diario: "¡Un corazón frío! ¿Es frío mi corazón? ¡Dios sabrá! / Pero nada ha de envidiar la helada región que este / corazón rodea. Y al menos las lágrimas son cálidas…".

Tras la incineración Byron partió en su barco, el Bolívar, hacia la Toscana. En la travesía se encontró indispuesto. "Me siento -le confesó a Trelawny- como ese pobre hombre encadenado a una roca mientras los buitres me sacan el estómago y otros órganos vitales, pues yo no tengo hígado."

Dicen que Mary Shelley conservó el corazón de su marido envuelto en un paño de lino y que cuando sintió próxima su muerte, exigió ser enterrada con él.

Ayer, en Valencia

Magnífico día, el de ayer en Valencia. Creo que esta es una ciudad en la que podría vivir. Cordialidad y agotamiento, pero ese agotamie...