martes, 31 de julio de 2007

A vueltas con la educación

A Claudio

Claudio me ha propuesto que comente el artículo de Rafael Sánchez Ferlosio, titulado “Educar e instruir”, que aparece en El País como respuesta a otro previo de Fernando Savater (“¿Ciudadanos o feligreses?”).

Diré para comenzar que tengo una extraña relación con este libre pensador que es Sánchez Ferlosio. Me gusta su prosa, me gusta su valentía para decir lo que piensa, pero me irrita que esa prosa y esa valentía no vaya siempre acompañada de la reflexión necesaria.

El texto de “Educar e instruir” es extenso y lleno de matices, por lo cual animo a quien esté interesado a leerlo despacio. Yo me voy a limitar a comentar alguna de sus ideas.

Hay una cuestión previa que no carece de relevancia: Sánchez Ferlosio, aunque no lo explicite, está defendiendo, en este y otros escritos de este tipo, la gran tradición de la Escuela Republicana Francesa, diseñada por dos figuras tan notables como Victor Cousin y Alain y que tiene como trasfondo, la defensa hegeliana de la enseñanza media y primaria como lugar intermedio entre la familia y la sociedad. Si en la familia se le trata al niño por ser quien es; la sociedad lo valorará por sus capacidades (por lo que sabe hacer). La escuela es la institución social que facilita el tránsito del niño de la familia a la sociedad, bajo la tutela del Estado, que garantiza los principios de igualdad e impersonalidad para la realización del gran principio revolucionario francés: el de abrir las carreras al talento. Y nada más alejado de este proyecto que la “enseñanza personalizada” o –en palabras de Sánchez Ferlosio- “la perturbadora intromisión de los papás y las mamás en las tareas de la enseñanza”.

La escuela postfranquista ha desarrollado un extraño modelo, al que podemos denominar “escuela pública” que nunca estuvo bien teorizado y que, en la actualidad, nadie parece saber muy bien en qué consiste ni para qué sirve. Prueba de ello es la sucesión de leyes de todo tipo, que sólo ponen de manifiesto la grave desorientación de los gobiernos estatales y autonómicos. Sin embargo cuanto más perdida parece, más se aferra a las grandes palabras. Contra ellas arremete con agudeza Sánchez Ferlosio. En primer lugar contra el principio del "espíritu crítico", respecto al cual dice una verdad de Perogrullo: “no puede ser materia de enseñanza, ni menos todavía de educación, sino que, por añadidura (…), es algo que sólo puede surgir precisamente de los contenidos.” Efectivamente. Circula por ahí la piadosa idea de que es posible enseñar “espíritu crítico”, “autonomía personal”, “creatividad” y virtudes semejantes como si constituyeran un casillero independiente de nuestra personalidad que bastara con llenar con la instrucción adecuada para conseguir su dominio por parte del alumno. Cualquiera que tenga experiencia educativa sabe que esto es una quimera. Pero limitándonos al “espíritu crítico”, quien quiera saber en qué consiste, le bastará pensar en su propia experiencia. Uno desarrolla el espíritu crítico cuando no se contenta con asimilar pasivamente contenidos que no concuerdan entre sí. Y para ello, obviamente, lo primero es disponer de contenidos.

En segundo lugar entra Sánchez Ferlosio a considerar una cuestión que está levantando todo tipo de polémicas cuando, a mi modo de ver, no las merece. Se trata de la famosa “Educación para la ciudadanía”. Miren ustedes, con esta materia el gobierno pretende decirnos que cumple sus deberes. Como bajo la perspectiva socialdemócrata los males sociales se combaten en primer lugar con la educación (recuerden aquello de Victor Hugo: "Una escuela que se abre es una cárcel que se cierra"), si se introduce una asignatura de educación para la ciudadanía, todos seremos mejores ciudadanos, viviremos felices y comeremos perdices. Si digo que no merece la pena entrar a discutir esta cuestión es por un motivo muy claro: los profes socialdemócratas, que son los que, por coherencia ideológica, deberían dar un paso adelante para impartir esta materia, se escabullirán todo lo que puedan, exactamente como el resto de sus compañeros, así que impartirá esta asignatura un profesorado desconfiado a un alumnado escéptico. Tendremos así una nueva “maría” que dará motivo para organizar debates, ver películas y elaborar murales y cualesquiera otras actividades capaces de rellenar el interminable espacio de una hora mariana. ¿Qué recuerdan ustedes de sus clases de ética? ¡Pues eso!

La escuela no es una isla, sino que tiene puertas y ventanas que dan a la calle, en primer lugar, pero también a los medios de comunicación, a la publicidad y las modas varias. Digamos que está rodeada por un ambiente en el que las formas (los antiguos buenos modales) se cotizan poco, muy poco; el “usted” casi ha pasado a ser una palabra arcaica (por eso yo la he apadrinado en este Café de Ocata), la prohibición (sea la que sea) es una conducta fascista y el mercado impone sus criterios amorales, mostrándonos al ser humano como una unidad de producción y consumo. Y ante esta realidad el profesor está… pues como está. Hablen ustedes con ellos. “¿Qué va a hacer el profesor contra la fuerza educativa de las actuales formas de ocio y diversión, contra la constricción del grupo, dotado de un poder de convicción y de una autoridad incomparable?

Respecto a la prohibición, dice Sánchez Ferlosio otra perogrullada, pero casi clandestina: “Las democracias de hoy muestran enormes resistencias frente a la sola idea de "prohibir". Con todo, prohibir me parece un punto más democrático que "impedir": el que impide pone un obstáculo en las cosas, el que prohíbe apela a la persona, aunque sea bajo amenaza de castigo". Un poco más adelante completa esta idea con la misma rotundidad, pero refiriéndose a la censura: “El mercado es ya naturaleza del mismo orden de necesidad que el hambre misma. La publicidad, que hoy ya le es absolutamente imprescindible, se defiende con el que es uno de los máximos tabús de prohibición de la llamada democracia: el tabú de la censura. La censura es totalitaria. La democracia vive de la ilusión de libertad que le produce la execración del totalitarismo”.

Alguna vez he defendido públicamente que si hay algo que salvar en el alumno, entonces hay algo que prohibir. Lo dejo así. Quien me quiere entender, me entiende. Y con eso me basta.

Adiós, Antonioni, adiós

¿Para qué ser redundante?

Memorias de un provinciano I

Miren si era yo no ya provinciano a mis 18 años, sino pueblerino, que cuando comencé a trabajar de camarero en el Roncesvalles, un bar de Pamplona, ya desaparecido, estaba encantado con las atenciones que me dedicaban las oficinistas de telefónica que se pasaban el día repartiendo su desbordante presencia de mesa en mesa. Hasta que me informaron que el hecho de que el edificio de Telefónica estuviese al lado nada tenía que ver con el oficio de aquellas encantadoras señoritas. Y se hizo la luz en mi alma y comprendí el mundo.

Miren si era yo provinciano que una de las fijaciones eróticas de mi vida procede de aquella post-adolescencia mía tan ignorante. Vivía en un piso cochambroso de la calle Descalzos de Pamplona. Tan cochambroso que un día que mi santa madre vino a verme, puso la mano en la barandilla de la escalera y se le quedó pegada. Temiéndose, con razón, lo peor, se negó a seguir para adelante. Otro día hablaré de este piso que compartía, entre otros –y J.C.O., si lee esto, no me dejará mentir-, con un exparacaídista que, según nos contaba, había tenido una novia japonesa. Sólo había –nos decía- una cosa más hermosa en esta vida que tener a una japonesa de 18 años desnuda, boca abajo, sobre las sábanas blancas de la cama común. Esa cosa, el súmmum de la belleza accesible a un humano, consistía en darle una buena palmada con la mano abierta en una nalga, para contemplar a continuación cómo se dibujaban los perfiles del gesto posesivo, con sus cinco dedos; cómo en primer lugar emergía el grabado lívido del manotazo que, poco a poco, a medida que fluía la sangre, se tornaba rojizo. El paracaidista se tomaba su tiempo para contarnos la variación de las tonalidades de la huella de su mano sobre la tersa piel amarilla sobre el blanco de las sábanas. Y nosotros lo escuchábamos con más pasión y excelsa beatitud de la que jamás de los jamases espectador alguno le dedicó a Bergman.

Continuará.

lunes, 30 de julio de 2007

Adiós, Bergman, adiós

Se nos viene encima una tormenta de necrológicas y hagiografías. Se ha muerto el director más beato de la historia del cine. Aquel al que todas las provincianas cultas acudían lacrimosas con su mantilla de progres, su reclinatorio existencialista y su incensario antiburgués. Así que el crítico que no se estruje los sesos para demostrar a sus lectores que sabe de Bergman más que nadie y que comprendió su cine mejor que lo que lo comprendió el mismísimo director sueco, está perdido.

Pero yo no pienso dedicarle ni una lágrima, porque a su cine le debo algunas de las horas más amargas, acomplejadas y patéticas de mi primera juventud.

A mí las que me gustaban, de verdad de verdad, eran la pelis de vaqueros, de romanos, de ciencia ficción y de miedo. Pero de un día para otro me enteré de que todo lo que me gustaba ni era cine, ni era nada intrínsecamente valioso, sino una correa de transmisión ideológica del capitalismo para eternizar mi alienación. Así que para purgar mis males, tenía que peregrinar a Bergman. Y “me levanté y me fui” a recorrer cineforums, donde, para mi sorpresa, encontré, levitando, a todos mis profes progres, a todos los jóvenes entendidos y rojeras, y, como he dicho antes, a todas las provincianas cultas. Bergman los entusiasmaba, en el sentido etimológico del término. De ahí sus levitaciones.

Después de asistir a varias sesiones de cineforum llegué a la conclusión (tendría entonces 19 o 20 años) de que una película era buena si y sólo si:

  • Primero y principal: yo no entendía absolutamente nada del guión.
  • El ritmo era pausado, muy pausado, las descripciones minuciosas, las miradas más importantes que las palabras.
  • Los personajes eran desgraciados y el final feliz imposible.
  • La tragedia tenía un peso relevante y la comedia apenas se insinuaba como broma intelectual para los muy, muy eruditos.
  • Las interpretaciones de la película eran diversas, pero ninguna tenía nada que ver con la mía.
  • Les gustaba a los marxistas y a los curas postconciliares.
  • Se podía hablar mucho del juego plano-contraplano y de las audacias de picados y contrapicados.

El arte, en definitiva, tenía que ser un sobrepeso sobre el peso existencial de la absurda existencia.

Por todas aquellas horas de cineforum, Bergman, pelmazo, y por todas las películas de vaqueros, de vampiros y de marcianos que me robaste, no pienso derramar ni una lágrima por tí. Aunque, para ser completamente sincero, no me importaría volver a ver “Gritos y susurros” y, si me apuráis, alguna más.

domingo, 29 de julio de 2007

Melancolías de la luna llena de julio

¿Qué es realmente una vida larga?”, se pregunta Cicerón en sus Tusculanas. Como si no quisiera enfrentarse directamente a la cuestión, da un rodeo y se detiene en estos desoladores versos de un anónimo poeta:

“¿Acaso a los que hace poco eran niños o jóvenes
persiguiéndolos por la espalda en su carrera,
no les ha alcanzado la vejez sin notarlo?”

A continuación, recurriendo al Protréptico de Aristóteles cuenta lo siguiente:

“Junto al río Hispanis, que desemboca en el Ponto desde la parte de Europa, nacen ciertos animalillos que viven un solo día. Por lo tanto, el que entre ellos muere a la hora octava, muere a edad avanzada; mas el que muere a la caída del sol, lo hace a edad decrepita, sobre todo si se trata de un día de solsticio”.


Esta mañana, tomando un granizado de limón, ha caído sobre la mesa, una hoja amarillenta de un plátano. Es el primer anuncio del otoño cuando aún no hemos llegado al umbral de agosto.

Prótesis y cerillas

Acabo de leer que un dedo artificial encontrado en una momia egipcia puede ser la prótesis más antigua hallada hasta ahora. Esta prótesis, construida con cuero y madera, está datada en un periodo comprendido entre el 1069 y el 664 a.C.
Ya sabéis que a mi estas cosas de las prótesis me tienen preocupado (por lo de que el hombre es un dios con prótesis, que ya hemos tratado otras veces), así que le he prestado a la noticia toda mi atención. Mi conclusión es que no. Esta no es la prótesis más antigua. ¡Ni mucho menos!

La prótesis más antigua que conozco yo data del 4.500 a.C. y se halló en una tumba de la necrópolis calcolítica de Varna, en Bulgaria. En esta tumba, perteneciente, sin duda a un jerarca, se encontraron objetos muy diversos y de un valor extraordinario, entre ellos el que, como puede verse, el esqueleto (reconstruido) del difunto lleva entre las piernas. Se trata de un falo de oro.

La cosa da para pensar, cosa que haría si no estuviera abducido por este torrido julio. Llevo las tres últimas noches soñando que llueve.

Y ahora paso a un tema más relevante: Ayer pasaron por la Plaza de Ocata la Gran Celia (de Japanízeme), que aunque dice que no está, yo la encuentro magnífica, y el Gran Arrebatos que me regaló sus "Arrelatos" (sin dedicatoria). Ella va encendiendo cerillas (prótesis dulcemente envenenadas) y en cuanto se ilumina su cara con el fulgor de la luz fosforescente, él se sube a sus propios hombros y otea impaciente el horizonte en busca de un taxi. No tuvimos mucho tiempo para hablar pero al despedirnos se disponían a comer en el Mas Vell una sopa fría de calabaza con helado de roquefort. ¡Buena gente!

sábado, 28 de julio de 2007

La nada testicular o ¡Cuánta razón tenía Heidegger!

Esta, ya lo advierto, será una erudita historia triste. Ya lo dice el Eclesiastés (creo): “Quien acumula ciencia, acumula infelicidad”. Quizás convendría añadir que tampoco es una historia apta para varones muy apegados a sus atributos viriles.

No hace mucho recordaba aquí la triste etimología de las palabras “nadie” y “nada”, que proceden de dos formas distintas del participio pasivo del verbo latino “nasci”, que significa “nacer”. A mi, con solo llegar hasta aquí ya se me encoge el alma. Pero sigo. “Nadie” deriva del participio plural “nati”, y “nada”, del femenino singular “nata”.

Es decir que cuando decimos, por ejemplo, “no somos nadie” o “no somos nada” en realidad estamos diciendo que hemos “nacido”. ¡Y después dicen que Calderón era pesimista!

“Nadie” pasó al español directamente de la locución latina “homines nati non fecerunt”, que significa “personas nacidas no lo hicieron” o, si se quiere, “no lo hizo ningún nacido”. “Nada”, a su vez procede directamente de la expresión “res nata”, es decir, “cosa nacida”.

Amigos: ¿Cómo se puede hablar español y no desvanecerse en el intento?

No sé lo que ocurre con las mujeres hispano hablantes. Desconozco qué fuerza extraña las empuja a seguir viviendo y hablando español hasta grandísimas edades. Pero sí conozco de cerca el triste sino de la condición masculina, que lleva en los testículos el testimonio de su inanidad. Pues “testículo”, amigos (aquí dejo a las mujeres aparte y me dirijo por solidaridad a los de mi sexo) no significa otra cosa que “pequeño testigo”, ya que es el diminutivo de “testis” (testigo). ¿Y qué es lo que testimonian los “pequeños testigos”? ¡Pues la condición viril del recién nacido. Es decir, del nacido. O sea, de nadie.

Me retiro a llorar la pena de mi inanidad, cuyo testimonio indeleble llevo colgando desde mi nacimiento.

He dicho. Me voy a leer "Ser y tiempo".

Añadido de las 12:07:
Acabo de llegar del mercado, a donde he acudido, solícito, con mi carrito a hacer la compra. Y mientras venía para casa he caído en la cuenta de que de la expresión “res nata”, el castellano toma "nata" y el catalán "res" para construir su respectiva nada. No tengo ninguna conclusión a mano, simplemente os transmito mi pobre lucubración propia del calor de este día, de lo despiadado de la hora y del peso de las viandas corruptibles que arrastraba.

viernes, 27 de julio de 2007

Conociendo a Júlia...

Conociendo a Júlia, la de La Panxa del Bou, no puedo negarme. ¡Ya veis: soy un hombre fácil! Me propone elegir mis cinco blogs favoritos. Desde luego Júlia se merece toda mi cortesía. ¡Pero me lo pone demasiado difícil! ¡Es que soy tan sentimental que tengo debilidad por un montón de blogs y de blogueros! ¿A quién elimino yo de mis blogadicciones varias?

Voy a hacer otra cosa, Júlia, y espero que no le sepa a usted mal. Voy a seleccionar cinco direcciones que creo que merece la pena que sean conocidas por los amigos de El Café de Ocata por muy diferentes razones:

1) Lady Filstrup:

Motivo: Por camaradería un poco mafiosilla con mi amigo Javier Pérez Andújar, de quien he aprendido mucho más de lo que él nunca podrá imaginarse. Por ejemplo: que todo lo que rima es verdadero y que es charnego todo aquel que no ha ido a la escuela con alguien. ¡Ahí queda eso! Por cierto, Javier está a punto de publicar una novela con una editorial de renombre que va a ser todo un bombazo. ¡Ya veréis! Os daré más información cuando él me lo autorice. Pero ya os avanzo que desde mi punto de vista la prosa de Javier es grande, grande, grande. Y rima toda. Los que sigáis sus crónicas en El País de Cataluña seguro que estaréis conmigo. En su momento la presentaremos en Ocata.

2) The Mind is a Metaphor:

Motivo: Una joya. A quien no os interese, abandonadla enseguida, pero si caéis en sus redes, estáis perdidos.

3) LP Cover Lover:

Motivo: Lo que su nombre indica. Las cubiertas de los discos son documentos históricos. Y, desde luego, las hay que espantan por lo que tienen de guillotina estética. Pero así fuimos. Según como se miren son un auténtico guantazo para nuestro narcisismo retrospectivo.

4) Paleo future:

Motivo: ¿Cómo se imaginaron el futuro en el pasado? Propongo visitar este blog acompañado de la música de aquellos lejanos “Días del futuro pasado” de The Moody Blues.

5) Videos with Bibi:

Motivo: Obvio.

Y uno extra:

6) PCL LinkDump :

Motivo: Porque estoy enganchado a este blog y espero que alguno de vosotros me explique el motivo.

Evidentemente esto no es un meme, lo cual no es óbice para que quien quiera continuar la cadena tire de ella.

jueves, 26 de julio de 2007

De un filósofo desconocido

Hay un filósofo al que vuelvo una y otra vez para redescubrir en su textos varias veces leídos, nuevas sorpresas. Es un filósofo al que todo el mundo cree conocer, y, sin embargo quizá sea también el filósofo peor leído de toda la historia de la filosofía. Os pondré un ejemplo con el que me he encontrado esta tarde cuando estaba buscando otra cosa.

Hablando de cómo la “naturaleza mortal” se las arregla para perpetuar la especie más allá del individuo por medio de la procreación, este filósofo añade que "la sustitución de lo viejo por lo nuevo es lo permanentemente constatable en todos los seres vivos. Aunque decimos que un hombre es el mismo desde la infancia a la vejez, la verdad es que siempre está cambiando, renovándose constantemente en todo su cuerpo (cabellos, carne, huesos, sangre).

Y no es que renueve únicamente su cuerpo, sino que también renueva su alma. Porque al modificar un hombre sus costumbres, carácter, opiniones, deseos, placeres, tristezas y temores se modifica su alma. Nadie posee estas cosas de una manera estable, sino que unas nacen y otras desaparecen. Y ni tan siquiera por nuestros conocimientos somos siempre los mismos. Para mantenerlos en nosotros debemos estudiar continuamente, para evitar el éxodo del saber que es el olvido. Así implantamos recuerdos nuevos sustituyendo a los que nos van abandonando para salvar el conocimiento en su continuidad, pero no en su identidad. Con esta astucia (“mêkhanê” es el término original, pues el autor del que es hablo es griego) lo que es mortal comparte (“metékhei”) la inmortalidad tanto en lo referente al cuerpo como a todo el resto. Para lo que es inmortal las cosas suceden de otra manera".

El autor, amigos, es el gran Platón. Podéis comprobarlo consultando el Banquete 207d-208b. Hallaréis estas palabras en boca del Sócrates que rememora a Diotima. ¡Qué inmensa diferencia entre la filosofía de Platón y ese esquema frío y académico al que en los libros de texto se le da el nombre de platonismo! ¿Tendría alguna posibilidad de aprobar la filosofía de selectividad un alumno que dijese que la ontología fluida es característica del pensamiento de Platón? Evidentemente si queremos que nuestros alumnos de bachillerato aprueben la filosofía en selectividad debemos ocultarles el pensamiento auténtico de los filósofos para exigirles que memoricen lo que cuentan de ellos los manuales.

Nuestro tiempo


Vía: Static

miércoles, 25 de julio de 2007

Postales filosóficas: El dedo de Galileo

De los veinte dedos posibles, Anton Francesco Gori fue a elegir el dedo corazón de la mano derecha para exponerlo como una reliquia profana, la reliquia más orgullosamente profana, más provocativa y más irónica que conozco. Y no se puede alegar para dulcificar la cosa que Anton Francesco Gori no conocían el significado del gesto que estaba inmortalizando, pues es un gesto heredado de los romanos. Y ahí esta, el dedo corazón de la mano derecha de Galileo Galilei, riéndose del mundo, en el Istituto e Museo di Storia della Scienza de Florencia. Él, que creía que Dios había creado el mundo con el lenguaje de las matemáticas, que sería el auténtico verbo divino, va y nos deja de legado esta impertinencia postrera. Tanto poner en cuestión el geocentrismo, para acabar en el gesto más antropocéntrico y falócrata que uno pueda imaginarse.


Fue un 12 de marzo de 1737, 95 años después de la muerte de Galileo, cuando Anton Francesco Gori, decidió perpetrar esta fechoría arrancando este dedo impertinente de los restos del sabio difunto. Los optimistas interpretan que ese dedo simplemente está señalando el cielo, el cosmos al que tendía el afán científico de Galileo, pero es difícil reprimir la sospecha de que hay en él un desafío a la Iglesia. Ya he dicho anteriormente que ya los romanos alzaban el dedo corazón de la mano derecha, que reproduce un pene erecto, como gesto de afrenta.

martes, 24 de julio de 2007

La unión del alma y del cuerpo (versión gore)

Aristóteles, tratando de la unión del alma y del cuerpo en Protréptico 107, refuerza sus argumentos con un ejemplo ciertamente inquietante:
"Pues igual que afirman que los etruscos torturan muchas veces a los condenados atándoles de frente, cara a cara, un cadáver, quedando así ajustado miembro con miembro, así también el alma parece estar extendida y adherida a todos los miembros sensibles del cuerpo"
Agustín de Hipona, retomando la imagen aristotélica de su amado Cicerón, la reelabora de la siguiente manera (Contra Juliano, 4):
"Quizás sea verdad lo que está en Aristóteles, que sufrimos un suplicio semejante al de aquellos que en otro tiempo cuando caían a manos de piratas etruscos, eran asesinados con ingeniosa crueldad: sus cuerpos, los vivos con los muertos, eran atados dispuestos frente a frente lo más estrechamente posible; así nuestras almas, ligadas a sus cuerpos, son como vivos unidos a los muertos".
En el fondo tenemos aquí una variación más -una variación gore, si queréis- del mito platónico de la caverna. No sabemos muy bien qué pretendió exactamente Platón con su alegoría, pero sí que sabemos que con ella dio nacimiento a esa permanente tentación de la metafísica de escribir historias para no dormir.

Magia y tecnología

Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la magia” (Arthur C. Clarke).

Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de una demo trucada” (Andy Finkel, informático).

Vía: Microsiervos


Un ejemplo:


Vía: Zelfov

Postales filosóficas: Maimónides

Moshé ben Maymon o Musa ibn Maymun, también conocido como Maimónides ("hijo de Maimon") o Rambam (el acrónimo de sus iniciales en hebreo), nació en Córdoba en 1135 y murió en El Cairo en 1204. Fue filósofo, teólogo, rabino y médico. No amaba menos este arte que los otros sublimes saberes, en los que sobresalió por encima de sus contemporáneos. Prueba de ello es esta oración que escribió en su condición de médico:

Señor... Llena mi alma de amor por el arte de la medicina y tus criaturas.

No permitas que la sed de lucro y la ansiedad de gloria influyan en el ejercicio de mi profesión, pues como enemigos de la verdad y el amor al prójimo, fácilmente podrían alucinarme y apartarme del noble deber de hacer bien a tus hijos.

Sostén las fuerzas de mi corazón para que siempre se halle presto a servir a ricos y a pobres, a amigos y a enemigos, a buenos y a malvados.

Haz que yo no vea en quien sufre sino el prójimo, que mi espíritu permanezca siempre claro junto al lecho del paciente, sin pensamiento alguno extraño capaz de distraerlo para que recuerde todo cuanto la ciencia y la experiencia me hayan enseñado (…).

Induce a mis enfermos a confiar en mí y en mi profesión, a obedecer mis prescripciones y consejos.

Aleja de ellos la turba de charlatanes, de parientes y de intrusos, cuyas miles de opiniones, inspiradas por la vanidad y por la presunción de saberlo todo, los hacen casta peligrosa que, frecuentemente frustra las mejores intenciones de la medicina y, conduce hacia la muerte de tus criaturas.

Si los ignorantes me critican y se mofan hazme una coraza del amor de la medicina que me conserve invulnerable para perseverar en la verdad a despecho del prestigio, de la edad y de la fama de mis enemigos.

¡Dios Mío! concédeme paciencia e indulgencia ante los enfermos tercos y malcriados.

Hazme siempre moderado, insaciable solamente en el amor a mi ciencia.

Aleja de mí la pretensión de saber y de poderlo todo.

Dame fuerza, voluntad y ocasión para acrecentar incesantemente mis conocimientos y descubrir en mi saber los errores ayer no sospechados.

El caso es que no sé si entregarle una copia a algún médico que conozco y a alguna altiva paciente impaciente.

lunes, 23 de julio de 2007

Ética y relojería

Cada viernes recibo un mail de Michel Desgranges, “Président du Conseil de surveillance des Éditions Les Belles Lettres” en el que nos propone (a todos los destinatarios de su lista de correos) un paseo literario por alguna obra o algún autor singular. De esta manera conocí el viernes pasado la existencia de George Daniels (nacido en 1925), el mejor relojero del siglo XX, que acaba de publicar la segunda edición de su autobiografía titulada “All in good time. Reflections of a Watchmaker”.

Alguna vez os he hablado de mi absoluta inutilidad para el bricolage y cualquier actividad relacionada con la mecànica, por eso me ha llamado poderosamente la atención esta frase de George Daniel: “Poseía una afinidad natural con las leyes de la mecànica”. Sé lo que quiere decir, perfectamente.

Aprovechando esta “afinidad natural” se hizo relojero. Yo diría que no sólo eligió el reloj como objeto de su trabajo, sino que hizo de su oficio una ética. Solamente construía un reloj por año. Él mismo diseñaba y construía la totalidad de sus componentes. En cada reloj invertía exactamente tres mil horas de trabajo, que distribuía en cuarenta semanas de 75 horas. Así disponía de tiempo libre para reparar automóviles antiguos, tocar la armónica, aconsejar a Sotheby’s y recorrer el mundo en busca de relojes únicos. Además, como estaba convencido de que “escribir es un agradable pasatiempo cuando llueve”, escribió varias obras de relojería.

Nacido en una familia numerosa “en la pobreza más abyecta”, tuvo que esperar a ser llamado a filas para saber qué era dormir en una cama que no tenía que compartir con nadie.“ Por eso su vida es, como dice Michel Desgranges, un modelo de ‘success story’. Es una vida ejemplar en la medida en que merece ser presentada como ejemplo de lo que un hombre solo, pero armado de curiosidad, perseverancia, confianza en su propio trabajo y que, (no lo olvidemos) posee una afinidad natural con el objeto de este trabajo, es capaz de hacer.

Hay hombres –concluye Michel Desgranges- ante los cuales me siento minúsculo; nosotros, los humanos, no somos iguales entre nosotros”.

En épocas menos beatas que las nuestras no hacía falta hablar de "valores" precisamente porque no se tenía ningún complejo a la hora de señalar con nombres y apellidos a los hombres virtuosos cuyo ejemplo servía de referencia y guía para quien quisiera someterse a la ascesis de la virtud. Pero no nos equivoquemos, más allá de los discursos sobre los valores, cada sociedad se define por los modelos que tiene como referentes. Precisamente por esto duele tanto ver nuestras televisiones (autónomica o no).

España, José Antonio, no es una unidad de destino en lo universal, sino una unidad de imitación en lo particular de personajes nada ejemplares que son presentados impúdicamente por todos los medios como modelos de vida.

domingo, 22 de julio de 2007

Postales filosóficas: Seth Benardete

Seth Benardete no es, desde luego, un filósofo especialmente conocido entre nosotros, aunque sea un gran helenista y un pensador riguroso y sagaz. Eso sólo demuestra que cuanto más desconocemos a los filósofos norteamericanos más convencidos estamos de que en los Estados Unidos apenas hay pensamiento filosófico relevante. Pero no pretendo ponerme serio, sino transmitir una curiosa anécdota de Stanley Rosen que rememora los tiempos en que compartía con Benardete la condición de discípulo de Leo Strauss en Chicago.

Cuenta Rosen:

"En 1949 Seth Benardete era para mí un ser completamente exótico. Recuerdo vividamente una larga conversación que mantuvimos una noche en su dormitorio durante la cual me confesó que consideraba inmoral amar a seres humanos. Como yo era un joven con cierta proclividad a esta forma de inmoralidad, no acabé de creérmelo y le pregunté qué deberíamos amar. Me replicó con un tono magisterial: “¡La cerámica griega!”


Y como todos los caminos nos acaban llevando a cada uno a nuestra particular Roma, os presento la portada de uno de los libros de Benardete, ilustrada con un hermoso yelmo de plata tracio que se encuentra en el "Detroit Institute of Arts" (400 a.C.).


Historia mínima

Al "Petit Cafè" de la Plaza de Ocata

El “Petit cafè” se encuentra en el número 5 de la Plaza de Ocata, a pocos metros de mi casa, y de este ordenador que es (también) mi herramienta fundamental de trabajo. Arquitectónicamente no hay café más humilde que éste, pero tiene el más excelente café servido por los camareros más entrañables y una terraza perfecta en un rincón de la Plaza de Ocata. Al frente se encuentra la Calle Pintor Vila, que va a dar al mar, que es el horizonte remoto de la terraza.

La Plaza de Ocata nunca entrará a formar parte de las grandes maravillas del mundo, ni falta que le hace. Os aseguro que, cuando en las primeras mañanas de primavera el sol del Maresme cae como una bendición gratuita sobre esa plaza, filtrándose a través de las ramas de los plátanos, no hay mejor lugar para sentarse un rato a leer con parsimonia mientras se disfruta del aroma de un café, acompañando con su humeante lujuria una buena lectura. De hecho el Petit Café es mi biblioteca. Y el origen del nombre de este blog.

Permitidme el lujo de una hipérbole:

“Là, tout n'est qu'ordre et beauté,
Luxe, calme et volupté”

“Luxe, calme et volupté” de pueblo, nada exótica, pero no por ello menos entrañable. Por otra parte, ahora que lo pienso, tampoco Ocata está exenta de exotismo, ya que el origen de su nombre muy probablemente provenga de la diosa Écate, diosa lunar, como la forma de la bahía que va desde Premià hasta Montjuic y en cuyo centro se encuentra Montgat, es decir, el "Monte de Écate".

El 28 de julio, El Petit Café celebra sus primeros diez años de vida. ¡La de páginas que he leído en su terraza durante este tiempo! Son diez años de una historia mínima, pero entrañable, de la vida cotidiana de Ocata.

Esta mañana cuando el camarero nos ha comunicado a mi mujer y a mi, que estábamos leyendo la prensa de este domingo, la próxima celebración de este aniversario, nos hemos quedado un rato en silencio, sorprendidos por la voracidad del tiempo. Al levantarnos, mientras recogíamos las cosas, mi mujer ha dicho al tiempo que echaba una mirada a la terraza del Petit Cafè: “¡No da tiempo a disfrutar del tiempo!”.

sábado, 21 de julio de 2007

Postales filosóficas: Galeno

Hipócrates (izquierda) y Galeno (derecha), los dos grandes médicos de la antigüedad

El verdadero filósofo será rentista, o no será. Esta es la conclusión a la que he llegado tras la lectura de “El alma y sus pasiones” del médico-filósofo Galeno de Pérgamo (129-199).

Galeno no se contenta con ser médico del cuerpo. Quiere también proporcionarle la salud al alma y para ello nos anima a practicar la higiene anímica combatiendo sin descanso las dos formas del deseo: la insaciabilidad y la codicia.

El insaciable es el insatisfecho con la realización cualitativa de su deseo, todo lo que quiere le acaba sabiendo a poco. El codicioso siempre desea más de lo que tiene, su deseo es básicamente cuantitativo.

Por lo tanto, si la causa de las penas del hombre radican en el deseo de lo que no se posee (afirmación por otra parte tautológica) y la salud, como propugna Galeno, se halla en la satisfacción de lo que ya se posee, todo solucionado… es decir, todo solucionado si se es, como Galeno, un rentista que vive de las rentas heredadas de su padre arquitecto y se contenta con ir consumiéndolas al ritmo de su propia vida, sin que nunca le falte lo necesario.

Como Galeno acaba resumiendo toda su propuesta en la defensa de la justa medida y se pone a sí mismo como ejemplo, propongo sustituir la prueba de selectividad de filosofía por la presentación de la declaración de renta.

A Dios rogando...


viernes, 20 de julio de 2007

A contracorriente

A propósito de la crítica y la burla

Si la burla se identifica con la libertad de expresión y esta última se proclama, axiomáticamente, intocable, entonces no hay nada intocable: ni la burla, ni la libertad de expresión, ni derecho ni deber alguno. Los liberales a la violeta deberían hacer de la burla su bandera, porque señala el camino más corto hacia en anarco-capitalismo: No hay autoridad que se le resista.

A mi, que me considero de buen humor, no me suele gustar mucho el humor político, porque suele parecerme excesivamente obvio y demagógico, mera ideología ilustrada aliñada con sal gruesa y, a poco que se pueda, con una salpicadura de sexo. Pero es que, además, me da cierto miedo, porque la burla siempre triunfa. No hay argumento que se le pueda enfrentar con garantías de éxito.

La imagen de Narváez -por poner un ejemplo remoto- no pudo resistir al fantasma que corría por Madrid con su nombre y del que se decía que era el más firme sostén de la reina. Cuando comenzó a expandirse la coplilla compuesta por el sin duda insigne Ramón María del Valle-Inclán, que decía "Narváez, porque nunca se te afloja / te nombro Marqués de Loja", se convirtió en un cadáver político. Lo mismo le sucedió al cándido don Francisco de Asís cuando, de nuevo, Valle, tiró de su gracejo para proclamar donde se terciara que «en cuclillas hacía pis

Claro, evidentemente, nadie mete en la cárcel a un ocurrente y mucho menos le corta el cuello (que esta diferencia, no menor, separa mi defensa de las viñetas de Mahoma de mis suspicacias respecto a la gracieta de "El Jueves"). Pero no por ello debemos ignorar que la risa es un arma de muchos filos. Pocas conductas políticas hay menos inocuas que una lengua afilada si además es graciosa.

La burla es un arma eficaz cuando se trata de desacreditar al adversario y de satisfacer el narcisismo propio, pero es incapaz de construir nada. Evidentemente salvo de esta crítica a los grandes, Aristófanes en cabeza. Pero es que los grandes humoristas suelen ser grandísimos conservadores. De esto los ingleses saben mucho y los alemanes casi nada.

¡Jolines, otro meme!

Ahora es Batsceba, mi italiana preferida, la que me castiga a memazo limpio pidiéndome que enumere las 7 maravillas del mundo moderno.

A ver:

1. El papel higiénico. Los que nacimos en pueblos agrícolas, allá por la década de los cincuenta, siempre le estaremos agradecidos a su anónimo inventor. Nos aporta, además, un argumento consistente para afirmar que el progreso existe.

2. La ducha. En mi caso, sustituyó felizmente a aquel balde de latón en el que mi madre me quitaba la roña los domingos a primera hora, a base de jabón Chimbo –o Lagarto- y estropajo, ah, y champú, que podía ser de huevo o de brea.

3. El café descafeinado. Precursor del agua deshidratada, del aire contaminado, del azúcar desglucosada, de la fama efímera y de tanto oxímoron como adorna nuestra vida cotidiana: la actualidad, por ejemplo.

4. El top less. Podría aducir al menos dos razones de peso.

5. Internet, obviamente. Me permite consultar el Beazley Archive y comportarme como un filólogo griego en el Perseus Project, además de bloquear con vosotros e, incluso fisgonear por rincones inconfesables.

6. Los “Abanderado" de siempre, blancos, por supuesto.

7. La sopa fría de calabaza con helado de roquefort que mi amigo Ramón, del Mas Vell de El Masnou, se acaba de inventar.


Intentando no repetirle el castigo a nadie hoy le paso el testigo a: Rafael, Enrique Jimeno,Kahlo, Joseph T., El Varapalo e Ironman.

Meditación de cercanía

Barthélemy: El hombre absurdo es el que no cambia nunca.

jueves, 19 de julio de 2007

Futesas cotidianas


Lo confieso: Ni el bricolage, ni la mecánica, ni la electrónica ni ninguna de estas cosas tradicionalmente asociadas a las labores propias del sexo masculino son lo mío. Ya de adolescente me sorprendía que mis amigos abrieran el capot de un coche como quien abre un baúl de un tesoro y se quedaran entusiasmados contemplándole las tripas. Nunca he conseguido entender qué puede haber de interesante en el motor de un coche. Claro que esta ignorancia no sale gratis. Le debo a Ikea más de una discusión conyugal.

Hubo un tiempo en que a mi esto me parecía de lo más normal. Hubo un tiempo en que mi espalda podía soportar dormir semanas enteras sobre el duro suelo sin que se resintiera lo más mínimo ni la espalda ni la profundidad abisal del sueño. Hubo un tiempo en que los amigos sólo olían a amigos y los metros cuadrados eran fielmente einstenianos (es decir, tan relativos como el tiempo) y sólo era absoluto el apetito.

De esta imagen no digo nada. Si alguien se da por aludido, que aporte su comentario.

Via: Static

Del miedo y la esperanza

I

La filosofía se ha visto a veces sí misma como una terapia capaz de liberar al hombre del miedo. Este es el caso de Epicuro, que pretendió disolver en la nada el miedo a los dioses, a la muerte y a la fortuna.

II

Pero no es menos cierto que en otros casos se ha propuesto lo contrario: forzar la mirada del hombre hacia su propia inconsistencia y aceptar la angustia inapelable. Heidegger increpó a Cassirer en el famoso debate de Davos precisamente con esta cuestión: "¿A cuento de qué la filosofía ha de tener como fin liberar al hombre de la angustia?"

III

Para Séneca el miedo y esperanza hacían imposible la serenidad del alma. Para él –y en general para el estoicismo- el miedo y la esperanza distraen del gozo del presente.

IV

Al descubrir la relevancia del miedo y la esperanza, Spinoza y Goethe las entendieron como los grandes mecanismos del control político.

V

Para Spinoza el miedo y la esperanza forman una pareja inseparable. El miedo es una pasión hostil a la razón, y la esperanza una fuga del mundo. Son, en definitiva, instrumentos de resignación y de obediencia. Mientras duran, dominan el cuerpo, la mente y la imaginación del individuo, dejándolo a merced de la incertidumbre.

VI

Montesquieu: El miedo es típico de los gobiernos despóticos, mientras que la virtud lo es de los gobiernos republicanos. El miedo implica el predominio del puro arbitrio.

VII

Robespierre: "Quien tiene miedo y cualquiera que tiembla en este momento es culpable".

VIII

El Fausto de Goethe: "... el miedo y la esperanza, del consorcio civil yo los segrego".

IX

Los psicólogos acostumbran a entender el miedo como una emoción más primaria que la esperanza. Las emociones primarias (o innatas), que supuestamente dependen del sistema límbico, son para W. James, la felicidad, la tristeza, la ira, el miedo y el asco.

X

Precisamente porque el miedo es una emoción primaria, puede modelarse y orientarse, como demostró J.B. Watson con el experimento de Albert (probablemente la prueba más famosa del condicionamiento clásico): A Albert, un niño de nueve meses, le enseñó a tener miedo de una rata blanca asociando su presencia al ruido que producía un martillazo sobre una plancha de hierro.

XI

Un tema que se me escapa, pero que sin duda es de gran relevancia antropológica, es el de la atracción del miedo. No hace mucho vi por la tele a un grupo de monos que era incapaz de resistir la atracción (potencialmente fatal) de una serpiente que se había acercado hasta ellos en busca de una presa. Los monos, asustados, como es de suponer, se alejaban pero no tardaban en volver a contemplar a su enemiga mortal.

XII

Freud: Las necesidades religiosas derivan del desamparo infantil y de la nostalgia por el padre que aquél suscita

XIII

Freud: Los comunistas creen haber descubierto el camino hacia la redención del mal. Según ellos el hombre sería bueno de todo corazón, abrigaría las mejores intenciones para con el prójimo, pero la institución de la propiedad privada habría corrompido su naturaleza. Si se aboliera la propiedad privada desaparecería la malquerencia y la hostilidad entre los seres humanos. Puedo reconocer como vana ilusión esta hipótesis psicológica. El instinto agresivo no es una consecuencia de la propiedad. La agresividad la encontramos también en el primitivo o en el niño.

A quienes creen en los cuentos de hadas no les agrada oir mentar la innata inclinación del hombre hacia lo malo, a la agresión, a la destrucción y con ello también a la crueldad. Pero junto a Eros existe también el instinto de muerte. La tendencia agresiva es una disposición innata y autónoma del ser humano y constituye el mayor obstáculo con que tropieza la cultura.

XIV

la Rochefoucauld: En la mayor parte de los hombres el amor a la justicia no es más que miedo a sufrir la injusticia

XV

Publicidad y miedo


XVI

Cuando se paga por tener miedo...


miércoles, 18 de julio de 2007

Postales filosóficas: Nietzsche


I

Carta de Nietzsche a Carl Fuchs:

“No es necesario ni deseable que alguien tome partido por mi. Al contrario, una dosis de curiosidad, como la que nos inspira una planta extraña, acompañada de una resistencia irónica, me parecería una posición incomparablemente más inteligente en relación con mi persona”

II

La primera vez que Nietzsche utiliza la expresión “superhombre” es para caracterizar a Lord Byron, a quien llama “superhombre dominador de espíritus

III

En 1868, bajo el título de ‘La observación de uno mismo’, escribe las siguientes frases:

“Ésta engaña. / Conócete a ti mismo. / Mediante la acción, no mediante la contemplación/ (...) La observación coarta la energía: descompone y desmenuza. / El instinto es lo mejor.”

IV

Quienes leen a Nietzsche desde el reclinatorio deberían recordar que se manifestó contra la disminución de la jornada laboral cuando en Basilea los obreros reivindicaban su reducción de doce a once horas. Defendía también el trabajo de los niños, que en Basilea, a partir de los doce años de edad, podían trabajar hasta once horas diarias.

V

Los días que precedieron a su derrumbamiento espiritual en Turín, Nietzsche bailaba desnudo en su habitación. La propietaria de la casa en la que se albergaba no de perdía detalle, observándolo a través del ojo de la cerradura.”

VI

Nietzsche: “Yo sólo creería en un dios que supiera bailar

VII

Nietzsche: “Que se nos pierda el día en que no hayamos bailado ni una sola vez.

VIII

Pero Nietzsche no era Zaratustra. Nunca pudo hacer suya la soberana serenidad de Zaratustra.

IX

Zaratustra no quería tener discípulos, para no cargar con ellos como cadáveres sin vida. A quienes se acercaban a él les reclamaba espíritu de independencia y les exigía que lo abandonaran lo antes posible. Sin embargo Nietzsche se sintió profundamente ofendido cuando Lou Andreas decidió seguir su propio camino. Tras admitir que lo comprendía lo abandonó en busca de otros maestros. La herida narcisista que le ocasionó este desplante fue, probablemente, la más sangrante de su vida.

Postales literarias: Rainer Maria Rilke


...
Como rocío de la hierba matinal se esfuma
de nosotros lo que es nuestro, como el calor
de un plato caliente
...

La servidumbre y el miedo

Ando, amigos, con poco tiempo libre. En primer lugar porque la rehabilitación de mis ligamentos dañados requiere de prótesis sorprendentes que me proporcionan descargas eléctricas, microondas, fríos polares y ejercicios varios. He comprobado, para mi sorpresa, que esto de la rehabilitación es, de manera muy mayoritaria, una pasión femenina. Al menos la proporción entre hombres y mujeres es algo así como de 9 a 1 a favor de las mujeres. Sin embargo los terapeutas son mayoritariamente hombres. Me limito a constatarlo. En segundo lugar la falta de tiempo se debe a la visita de unos amigos de Pamplona, que andan quejosos, heridos, frustrados y un poco levantiscos contra la realidad a causa del resultado de las negociaciones para la formación del gobierno navarro. Ya se sabe que en esto de la política a cada uno le pica en un lugar específico del alma, al que se suele llamar, un poco pomposamente, ideología.

Pero como no quiero abandonar este café, y estoy empeñado en que la bollería al menos sea del día, aquí aparezco con una frase del Cicerón que acabo de leer (“Las paradojas de los estoicos V.40):

An non est omnis metus servitus?

Es decir (y aquí también se admiten traducciones alternativas): “¿Acaso no es servidumbre todo miedo?

Y, por cierto: Bienvenidos sean los buenos traductores, por ser recreadores sin miedo.

martes, 17 de julio de 2007

Cuando ames...

Vía: http://notsolomon.livejournal.com/

Publio Syro: "Cuando ames, no seas sensato, cuando seas sensato, no ames"

La imposible traducción de la palabra del poeta

En una nota a su traducción de la Ilíada de 1778, el poeta Friedrich Leopold von Stolberg se lamentaba de su obra con las siguientes palabras: "Querido lector, aprende griego y lanza mi traducción al fuego"

lunes, 16 de julio de 2007

Postales literarias: Ezra Pound

Notes for Canto CXX

I have tried to write Paradise

Do not move
Let the wind speak
that is paradise.

Let the Gods forgive what I
have made
Let those I love try to forgive
what I have made.



Propuesta de traducción (agradeceré propuestas alternativas):

He intentado escribir “Paraíso”.

No os mováis.
Dejad hablar al viento
eso es el paraíso.

Dejad que los dioses olviden cuanto
he realizado.
Dejad que los que amo intenten olvidar
cuanto he realizado.

Postales filosóficas: Derecho natural (e historia)

Los últimos hallazgos arqueológicos de Bulgaria

La historiadora búlgara Ruja Popova acaba de ofrecerme más información sobre los últimos hallazgos arqueológicos de Giorgi Kitov. Lo más relevante de los mismos os lo resumo a continuación:

  • Los objetos han aparecido en una tumba, sin construcción monumental, bajo un túmulo, en las proximidades de Sliven (sudeste de Bulgaria). El túmulo se encuentra a los pies lo que los búlgaros llaman actualmente “Stara planina”, los griegos antiguos “Hemus” y nosotros Cordillera balcánica.

  • Los restos del difunto estaban separados. El cráneo se ha encontrado junto al hueso ilíaco

Kitov con la máscara de oro

  • El cráneo está en un objeto que podría ser un escudo o un recipiente con forma de escudo. En el interior de este recipiente se ha hallado también la máscara de oro y un anillo de oro con su dedo, pero el resto de los dedos han aparecido en una bolsa de cuero. El resto del esqueleto está sobre tapas de lekanes.

Rhytón con protome de centauro

El otro rhytón. En él hay representada una escena de varios hombres vestidos con clámide.


  • Se han hallado dos rhytones de plata, dos phiales, un bocado de caballo, muchos apliques de plata, campanas pequeñitas. Uno de los rhytones es sorprendente porque su protome es el cuerpo de un centauro. No sé si existe algún otro semejante.
  • Hay también un yelmo de plata.
  • Junto a la tumba se enterraron dos caballos cuyas cabezas están separadas de sus respectivos cuerpos. Sus arneses están junto a los restos del difunto.
  • Ha aparecido también un lekythos con una figura femenina alada. Como los lekythos comenzaron a fabricarse en los primeros años del siglo IV, la datación de la tumba no puede ser posterior a estas fechas.

Ámforas

  • Por último hay 2 ánforas con sellos de Thasos.

domingo, 15 de julio de 2007

Antes aizkolari que practicante de taichi

Os presento un argumento, a mi modo de ver tan dialécticamente contundente como una pedrada en el entrecejo, que aclara mis preferencias por el denostado eurocentrismo. Hay veces en que me resulta imposible ponerme en la piel del Otro. Más aún: hay veces (este vídeo es un ejemplo) que la Otredad me provoca pesadillas. Sin duda de ningún tipo prefiero los arrebatos místicos de Teresa de Ávila e incluso los ejercicios ascéticos del "poberello de Asís" a esta moda anglo-zen que nos invade. Más aún: antes voy de aizkolari que de practicante de técnicas de relajación orientales. Por cierto, cuando los supuestamente expertos en medicina orientan defienden las virtudes de sus terapias, suelen reforzar sus argumentos con una coletilla de este tipo: "Una medicina con miles de años de antigüedad no puede estar equivocada". ¿Habrán oído hablar estos terapeutas a la violeta de Hipócrates? Bueno, aquí os dejo el documento, que habla por sí mismo. Os lo advierto: No se os ocurra imitarlo. Desde luego no me hago en absoluto responsable de los estropicios que el visionado de estas imágenes pueda ocasionar en vuestra conducta sexual.



No siempre lo peor es cierto

De nuevo, gracias, B.