jueves, 30 de agosto de 2007

CSNY y lo mejor de la vida

Una de las canciones de mi vida, de cuando Dios era, de manera tan elemental como notable, Uno y Cuádruple y yo justo había cumplido 19 años. Aquí estoy, oyéndola una y otra vez, mientras el tren que trae a mi mujer desde Pamplona llega a la estación de Sants (aventura que, tal como están las cosas, no carece de riesgos):


CSNY - Ohio '74

"Se sentirá desgraciado hasta que descubra que lo mejor de la vida es aquella taza de hierbaluisa que bebe junto a la chimenea encendida en compañía de la persona estimada mientras en el jardín las hojas muertas se arremolinan con el viento del otoño" (De "Incerta glòria", claro).

21 comentarios:

  1. Y si para alguién el momento más feliz de la vida es un dia que se emborracho y se enganchó a la cocaína. ¿Vale también un momento que en un futuro te puede destruir?

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  2. Vaya por donde! Esta canción ha sonado hoy en un magnífico reportage de C33, sobre la historia de la música protesta, o música política; la poli se cargó cuatro chavales en una universidad de Ohio, ¿no es así?

    La mejor canción protesta es, sin duda, la deconstrucción del himno norteamericano a cargo de Hendrix.

    Tantas veces he escuchado ese tema y visto el vídeo, pero la obviedad me había pasado inadvertida; el nergo tocando una guitarra blanca, para un público blanco...

    Tiene que confesarme que la letra se la podrían haber currado más. Fue culpa de Young.

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  3. reportage= esquizofrenia bilingüe.

    Las otras faltas, son auténticas, genuínas.

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  4. ¿Es el Sr. Gregorio un hombre reivindicativo?

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  5. Amigos, hasta yo tengo un pasado. No solamente reverenciaba a CSN&Y sino que pensaba que la "beat generation" representaba la cima insuperable de la literatura. ¡Y mira que era difícil conseguir las poesías de Corso, Ginsberg y los otros...! "ON the road" me parecía infinitamente superior a todo el boom latinoameticano, Cortazar incluido. En fin, que eso.
    Por cierto, no admito palmaditas en la espalda de condescendencia.

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  6. Lipe, no nos amargues la cita, ay.

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  7. ¿Condescendencia? ¿Quién habla de consdescendencia?
    Que nos quiten lo bailao. Fue divertidísimo, incluídas las drogas, que, por un día o dos, no enganchan a nadie.

    Lola

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  8. Glubs. Cómo desafinan.
    El espía de la cía

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  9. Cllaudio.

    Nada que ver. Por si interesa:

    http://www.chicagoreader.com/features/stories/leostrauss/

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  10. Luri, ahora me cae usted mucho mejor.
    On the Road...Los Subterráneos...Los Vagabundos del Dharma...
    Sabe usted que el teatro del Prat se llama Kaddish...?
    este pueblecito del otro lado del Llobregat tiene una relación especial con Ginsberg...

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  11. Lola: ¡Eso es lo jodido, que nos lo han quitado! (las canas han sido -en mi caso, por supuesto- las viles usurpadoras)

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  12. Anónimo espía de la CIA: ¿y no le hubiese dado igual, por una vez, decir que tienen una concepción muy personal del sentido de la armonía? La verdad es que hay por ahí videos con mejor sonido y menos desafinados, pero a pesar de todo debo reconocer que mi entusiasmo juvenil no se entretenía en esas menudencias.

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  13. Claudio: Gracias, ¡por supuesto que me interesa!

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  14. Celia: He corrido a ver qué queda en mi biblioteca de aquella fiebre: sólo tres ruinas:
    - "Ángeles de desolación", de Jack Kerouac
    -"Nova Express" de William Burroughs
    - "Cartas del Yage" de Burroughs y Ginsberg.

    ¿Dónde está todo lo demás?

    Me imagino que una buena parte en la biblioteca de mi hijo (¡Dios Santo, qué herencia!) y otra buena parte en vete a saber dónde, pues cuando yo era buena persona dejaba los libros convencido de que para eso estaban.

    Para mí "On the Road" supuso el descubrimiento de la literatura. Había leído muchas cosas antes, pero ninguna me situó como lector crítico ante una obra literaria como lo hizo esta. Desde entonces mi devoción por Kerouac ha sido inmensa. Tanta que fui incapaz de escribir un post en el cincuentenario de la publicación de las andanzas de Dean Moriarty y Sal Paradise. No conocía la pasión beatnic de su pueblo. Cataluña está llena de sorpresas.
    Otra cosa: Siempre me parecieron los existencialistas franceses (excepto el gran Boris Vian) unos pedantes de tomo y lomo en comparación del existencialismo vital y vitalista de los beats.

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  15. Los poetas de la beat gen son de lo mejor que ha habido, y Neil Young tmb. Ah. te seleccioné para mi recomendación del BlogDay. Saludos.

    http://arellanos.blogspot.com/2007/08/blogday-2007.html

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  16. Juan, un ejemplo, del gran Lawrence Ferlinghetti:


    La gata
    se lame una pata y
    se recuesta
    en el hueco de la biblioteca
    yace allí
    largas horas
    imperturbable como una esfinge
    luego gira su cabeza
    hacia mí
    se incorpora
    estira su cuerpo
    me da la espalda
    nuevamente lame su pata
    como si el tiempo real
    no hubiera pasado
    Y no lo ha hecho
    y ella es una esfinge
    que posee los tiempos del mundo
    en el desierto de su tiempo
    Ella
    sabe dónde mueren las moscas
    puede ver fantasmas
    en las partículas del aire
    percibir sombras
    en un rayo de sol
    Ella oye
    la música de las esferas
    los sonidos que transmiten
    los cables
    en las casas
    y también el zumbido
    del universo
    en el espacio interestelar
    pero siempre
    prefiere los rincones hogareños
    y el ronroneo de la estufa


    (ahora que pienso, se lo voy a dedicar a Celia en su blog)

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  17. Pues yo propondría rendir un homenaje grande, un patético homenaje lleno de nostalgia, esta vez si, al enorme, fantástico y colosal (por adjetivos que no se quede corto el lamento) del AULLIDO de Allen Ginsberg. Renuncio a copiarlo aquí porque excede cualquier espacio, pero es uno de los pocos textos a los que me asomo sin red de vez en cuando.

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  18. Luis, hagámoslo también con la voz de Ferlinghetti, que leyó este poema suyo en el funeral de su amigo Allen Ginsberg

    "Allen Ginsberg se está muriendo
    dicen los periódicos
    los noticiarios
    Un gran poeta está muriendo
    Pero su voz
    no morirá
    Su voz está en la tierra
    En Lower Manhattan
    en su propia cama
    está muriendo
    No podemos
    hacer nada
    Está muriendo la muerte que todos mueren
    Está muriendo la muerte que mueren los poetas
    tiene un teléfono en la mano
    y desde su cama en Lower Manhattan
    llama a todos
    Tarde en la noche
    en todos los lugares del mundo
    el teléfono suena
    “Habla Allen”
    dice la voz
    “Habla Allen Ginsberg”
    Cuántas veces han escuchado esa voz
    en todos estos grandes años
    No tendría que decir “Ginsberg”
    En todo el mundo
    en el mundo de los poetas
    solamente hay un Allen
    “Quería decirte” dice
    Les dice lo que sucede
    lo que se le viene
    encima
    La muerte la amante oscura
    se le viene encima
    Su voz viaja vía satélite
    sobre la tierra
    sobre el mar de Japón
    donde un día él se alzó desnudo
    tridente en mano
    un hombre joven de barba negra
    como un joven Neptuno
    de pie en una playa de piedras
    Hay marea alta y las aves marinas lloran
    Las olas rompen contra él
    y las aves marinas lloran
    en la costa de San Francisco
    Sopla un viento fuerte
    hay olas enormes
    azotando el Embarcadero
    Allen está en el teléfono
    su voz está en las olas
    Yo leo un libro de poesía griega
    en donde está el mar
    y los caballos lloran
    donde los caballos de Aquiles
    lloran
    aquí junto al mar
    en San Francisco
    donde las olas lloran
    Hacen un sonido silbante
    profético
    Allen
    susurran
    Allen

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  19. ¡Lo qué no se perdona con la excusa del entusiasmo juvenil! Suerte que esta enfermedad pasa. La perfección no es necesariamente un bien, pero desafinar cantando es cómo querer hacer huevos estrellados y que lleguen enteros al plato. No.
    El espía de la CIA

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  20. Sr Espía de la CIA: Dejo en primer lugar claro que considero un alto honor su presencia por el Café de Ocata, que le da un aire novelesco y acorta un poquito las infinitas distancias entre Ocata y Casablanca.
    Dicho esto, le aseguro que yo no pretendía justificar a los músicos, que como usted bien sugiere, o son músicos o desafinan, sino a mi oído.

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