miércoles, 27 de junio de 2007

Mito y fe



Allá por mi adolescencia, andaba yo pensando que estaba perdiendo la fe y, de repente, descubrí a Led Zeppelin. Y entonces me di cuenta que no se puede vivir ni sin fe ni sin esperanza (de la caridad es más fácil prescindir, perdonad el cinismo). Es decir: que no se puede vivir sin dioses y sin conciencia del pecado. Y, por supuesto, tampoco va mal un poco de racionalidad. Ya se sabe: somos hijos de Jerusalén y Atenas.

Ayer, en Valencia

Magnífico día, el de ayer en Valencia. Creo que esta es una ciudad en la que podría vivir. Cordialidad y agotamiento, pero ese agotamie...