lunes, 30 de abril de 2007

Holy Holes

Holy Holes

Por David Brandt Berg

Where would we be without holes? Where would people be without seven holes in their heads? (Count 'em!) If it weren't for your seven holes you couldn't eat or taste or smell or hear or see or even breathe. And actually, you've got lots more holes than that, because every little pore in your skin is a hole. Without those little pores, your skin couldn't breathe and you couldn't sweat. Without holes, you wouldn't have any hair either, because every hair grows in a little hole called a follicle.

Holes are an almost endless subject because there are so many of them! It seems like everything is composed of holes. Your whole body is full of holes. Your blood vessels are holes, your lungs are holes, your heart's got big holes in it for the blood to flow in and out, and your navel is a hole without which you couldn't have been born. Wow! There are so many important holes! We're really full of holes!

Just think, if it weren't for a hole, a 10 would only be a 1. And if you think a hole is really nothing, it really isn't so, because if you add another hole, it makes the 10 a 100! And if you add another zero hole, it turns the 100 into a 1,000! Add three more holes and it makes 1,000,000! So just an insignificant little old 1 can be a whole 1,000,000 if you just add six holes. As you can see, holes are very important and useful. God must really like holes, He made so many of them!

The whole world is full of holes! If it weren't for holes, there wouldn't be any pretty trees or flowers or vegetables or fruit, because they all grow in holes in the ground and they're full of holes: The sap in the trees flows through holes, and the juice in the leaves flows through holes.

What is a house but a hole in which you live? And if your house didn't have window holes, you couldn't look out or let the light and air in. Without holes there wouldn't be any taps for water and you'd get awfully thirsty. And worst of all, the house wouldn't even have a door, so you couldn't get into it in the first place--or if you were inside, you couldn't get out! How many other useful holes can you think of?


Los interesados en saber más sobre "agujeros santos":

Aquí

domingo, 29 de abril de 2007

Ontología del Emmental

I

El principal responsable de todo esto es Tumbaíto, que el 11 de abril publicó en su blog el siguiente post: “Un queso emmental nos plantea una tremenda disyuntiva. O los agujeros del queso son emmental o no lo son. Si usted se inclina por la primera posibilidad es usted platónico y si por la segunda, aristotélico. Si se inclina por la segunda, ¿el queso emmental tiene agujeros?

II

Y como hay cebos irresistibles, piqué con esta pregunta: “Respecto al Emmental: si afirmamos que tiene agujeros, ¿podemos deducir que cuántos más agujeros, más queso?"

III

Tumbaíto me contestó con un post (27 de abril): “El Sr. Gregorio Luri se preguntaba si podemos deducir de que un queso emmental tenga más agujeros, que ese queso existe más. Pues bien, yo soy de la opinión de que sí; o sea, que mientras menos abarque un emmental a sus agujeros menos emmental será. Supongo que por eso durante su maduración, decimos que el queso se está haciendo”.

IV

Renton dijo: “Hmm... un agujero de queso emmental engorda lo mismo que un trozo cualquiera tierno, jugoso y grasiento...?

V

Yo a mi vez añadí: “El agujero no es en el Emmental nada semejante a una deficiencia, sino que forma parte de la consistencia de este queso. Ser emmental es poseer, entre otras propiedades definitorias, agujeros. Por lo tanto si hacemos un reparto de un trozo de queso emmental entre dos personas y a uno le tocan agujeros y a otro la masa compacta, a ninguno de los dos le hemos dado un trozo de queso emmental. ¿O sí?

VI

Tumbaíto salió al quite con este comentario: “¿Y si la respuesta es sí y no? No podemos conseguir ningún agujero del emmental que no tenga queso. Y no podemos dar ningún trozo de enmental que no abarque agujeros. Ahora bien... Aquí estamos entrando en un terreno muy muy peligroso. Lo que en lógica se conoce como principio de extensionalidad".

VII

Mi réplica a Tumbaíto:

No me convence su respuesta, Señor Tumbaíto.

Dice usted:
1. "No podemos conseguir ningún agujero del emmental que no tenga queso".
2. " Y no podemos dar ningún trozo de emmental que no abarque agujeros".

Respecto a 1: ¿Quiere usted decir que el queso emmemtal es queso sólo hasta el límite del agujero? ¿Pero el límite es límite del queso o del agujero? Si no es límite del agujero, entonces el agujero es ilimitado y, por lo tanto, no hay queso. Si es límite del queso, es absurdo hacerse un queso con agujeros, pues el agujero es el no-queso.

Respecto a 2: ¿Si no podemos dar ningún trozo de emmental que no abarque agujeros, es cierto también que no podemos dar ningún agujero (de emmental) que no esté abarcado por queso?

IX

Contra-réplica de Tumbaíto:

El queso enmental no solo tiene las propiedades A, B, C... sino también las de no ser A, B, C...

En concreto: el queso emmental no sólo tiene la propiedad de ser graso sino también la de no ser graso. (45% la primera y 55% la segunda)

Y de ahí nace la perplejidad. El queso emmental tiene la propiedad de no ser él mismo.

O sea, imagínese que decimos: el queso emmental es graso. Entonces el queso emmental se autodistingue de sí mismo porque no es graso.

¿Y eso por qué? Pues por el principio de indentidad leibniciano; o sea, porque dos cosas son la misma si tienen los mismos predicados.

Pues bien, por qué los agujeros del emmental pueden ser queso si no son grasientos, ni hechos con leche, ni han fermentado, ni...

Pues porque el emmental se autodistingue de sí mismo.

X

La verdad verdadera es que hoy tenía pensado hablar de Maragall y sus (pen)últimas declaraciones, pero finalmente me he decidido por el queso emmental, me parece más consistente. No sé qué pensaréis vosotros.

sábado, 28 de abril de 2007

John Cage, 1960

Para los amantes de lo insólito: John Cage representando "Water Walk" en enero de 1960 en un popular programa de televisión.



En ese momento Cage era profesor de composición experimental en la New York City's New School.

viernes, 27 de abril de 2007

El arte de escuchar

Me ha costado mucho tiempo entender que la virtud que una mujer más aprecia en un hombre es que sepa escuchar. Los hombres que saben escuchar de manera verosímil son más y mejor amados. Es así de simple. A mis años, ya no tengo ninguna duda. He visto de cerca a grandes depredadores escuchar banalidades con un interés monstruosamente bien fingido, manejándolo como el pescador el cebo. Por otra parte me parece que una mujer está dispuesta a perdonar todo menos que no la escuchen.

Giacomo Casanova, por ejemplo, se pasó toda la infancia aprendiendo a escuchar. Si algo aprendió es a escuchar con completa atención. Quien lea sus memorias descubrirá inmediatamente su oído, tan fino.

Creían –cuenta en La historia de mi vida - que yo estaba aquí de paso, que era una carga pasajera. Ni mi padre ni mi madre me hablaron nunca. En cuanto se murió mi padre, mi madre me abandonó. Así se libró de mí. Todo esto no me producía ni felicidad ni infelicidad, ni alegría ni tristeza. No sabía qué era el miedo, la angustia, la curiosidad, ni conocía ninguna especie de esperanza. Yo solamente escuchaba.”

“Mi primer recuerdo es de comienzos de agosto de 1773, cuando tenía ocho años y cuatro meses. Se trata de la primera imagen de mi vida. Yo estoy de pie en un rincón de un cuarto, inclinado hacia adelante, con los ojos clavados en el charco de sangre que se estaba formando en el suelo con la sangre que manaba de mi nariz. Marzia, mi abuela, viene hacia mí con un cubo para lavarme la cara con agua fresca, y a escondidas de todos me saca de casa, me monta con ella en una góndola y me lleva hasta Murano. Al bajar de la góndola entramos en un cuchitril donde encontramos una anciana curandera sentada sobre un jergón. Tenía entre los brazos un gato negro y cinco o seis más andaban alrededor de ella. Las dos mujeres cuchichearon durante un buen rato sobre mi. Finalmente mi abuela le entregó un ducado de plata. La mujer me cogió entre sus brazos y me llevó hacia adentro mientras me decía que no tuviera miedo. ¿Miedo? ¿A qué? Yo sólo escuchaba.”

jueves, 26 de abril de 2007

Africa II

I

David Livingstone nunca comprendió a las mujeres. “Yo no estoy bien informado –escribió en una carta- de los sentimientos de esos seres que han sido femeninos toda su vida”. Tras aceptar que estaba destinado a vivir sin amor, decidió dedicar su vida a una pasión. En diciembre de 1840, a la edad de 28 años, zarpó de Inglaterra, rumbo a África, donde pasó los 30 años restantes de su vida.

II

Imaginémoslo hundido hasta la cintura en el barro de las marismas tropicales. Envuelto en vapores densos y nubes de mosquitos; con los pies ulcerados y la sangre emponzoñada por el paludismo, la tuberculosis y el escorbuto. Imaginemos también su tozudez. Nunca se da por vencido. En algún lugar no muy lejano le esperan las fuentes del Nilo, y con ellas, la gloria inmortal.

III

El primero de enero de 1854 alcanzó exhausto el paso de los Mambaris, donde esperaba encontrar inéditas maravillas que recompensaran todos sus sufrimientos. Pero sólo halló un fragmento de acero de una cadena de reloj, posiblemente fabricado en su propia patria. Lo contempló un rato en silencio y se lo guardó en el bolsillo. En su diario pasó por alto la frustración para narrar con todo detalle que a eso de las once entró en la aldea Chikondo, situada en las orillas del Loncoyé, y que regaló a las mujeres del jefe manteca para que se ungieran la cabeza y los pies y que después pasó al país de la reina Pyemoena, quien confundió su cabellera rubia de inglés orgulloso con la melena de un león.

IV

Antes de embarcar para África ya tenía pensado el texto que escribiría a las autoridades del Imperio Británico para comunicarles su descubrimiento de las fuentes del Nilo. Creía ciegamente en las descripciones Herodoto y buscaba cuatro fuentes y una montaña de dos cabezas de donde manaban las fuentes de todos los ríos de África.

V

Después de circunvalar el lago Tanganica se vio obligado a reconocer que el Nilo tenía incontables fuentes, tantas que era imposible señalar las cuatro de Herodoto y proclamar con orgullo que allí nacía el río de los faraones.

VI

Le entregó sus cuadernos de notas a Stanley, tras su famoso encuentro el 3 de noviembre de 1871. En ellos confesaba que prefería vivir entre los negros de África que entre los miembros de la Sociedad de Antropología de Londres. Murió dos años después, el primero de mayo de 1873, rodeado de negros, que llevaron su cuerpo a lo largo de diez meses hasta la costa.

VII

Stanley. Henry Morton Stanley nació en la País de Gales, pero sin apellido. Su madre, incapaz de saber quién la había dejado preñada, le compró el apellido a un borracho. El borracho tampoco se apellidaba Stanley, sino Rowlands. Henry pasó a apellidarse Stanley cuando estuvo en condiciones de inventarse un pasado y de galés se convirtió en americano. Los lectores británicos nunca apreciaron mucho sus crónicas africanas para el New York Herald, ni tan siquiera la de su encuentro con Livingstone. Siempre lo tuvieron por un trivial periodista americano.

VIII

Cuando J.H. Speke relató su descubrimiento de las fuentes del Nilo comenzó recordando sus esfuerzos que “fueron recompensados con creces”. Sin embargo un poco más adelante matiza: “Aunque era bellísimo aquel paisaje no resultó exactamente lo que había esperado”.

miércoles, 25 de abril de 2007

Montserrat Roig, Bataille y el anillo de Giges

De vuelta del otorrino he pasado por la librería de viejo que suelo visitar de vez en cuando. No es raro que encuentre alguna cosa interesante que se les ha pasado de largo a los propietarios. Por supuesto no pienso revelaros dónde está. Hoy la sorpresa ha sido considerable. Entre un montón desordenado de viejos libros estaba la “Breve historia del erotismo” de Georges Bataille. El libro tiene su interés, pero no lo hubiese comprado de no hallar en la primera página el nombre de la que fue su propietaria: Montserrat Roig. Evidentemente he regateado cuanto he podido y por cinco euros me lo he metido en la mochila. Nada más sentarme en el tren lo he abierto y nada más abrirlo he comenzado a sentirme como un intruso en la intimidad ajena. No es que haya nada especial. La mano de la novelista catalana está presente en algunos párrafos subrayados con un bolígrafo negro, algunas señales en los márgenes y un par de observaciones. Pero en cada marca veo su imagen y eso me provoca una cierta desazón.

Os pondré un ejemplo. A caballo entre las páginas 46 y 47 está marcado este texto: “Pero si lo hacemos en secreto la prohibición transfigura, ilumina lo que prohíbe con un resplandor siniestro y divino: ilumina, en una palabra con un resplandor religioso.” Justo al lado está la observación personal de Montserrat Roig, en catalán, que no os transcribiré.

¿Conocéis el mito platónico del anillo de Giges?

Se encuentra en el libro II de la República. Lo cuenta Sócrates más o menos de la siguiente manera:

Giges era un pastor a servicio del rey de Lidia. Cierto día en el lugar que apacentaba los rebaños se abrió una inmensa grieta en el suelo a causa de un terremoto y al fondo de la misma pudo ver un caballo de bronce. Bajó y descubrió que en su interior había un cadáver con una sortija de oro en la mano. Se la quitó y salió. Al anochecer, como tenían por costumbre, se reunieron todos los pastores en torno a un gran fuego. Y entre ellos Giges comprobó que si giraba la sortija del anillo para la palma de la mano se volvía invisible. Dándose cuenta del inmenso poder que tenía a su disposición, consiguió llegar a palacio, seducir a la reina, matar al rey y apoderarse del reino.

La cuestión es: ¿Si tuviese yo esta sortija qué haría? ¿La tiraría inmediatamente al mar para librarme de ella y de mis tentaciones o la guardaría por si acaso…? Claro que si la guardo es porque considero que si tuviera la certeza absoluta de actuar impunemente, mi comportamiento sería diferente al que es cotidianamente. Es decir, que igual mis virtudes se deben, simple y llanamente, al hecho de que no tengo poder suficiente para ser un criminal. Y entonces, ¿dónde queda mi moralidad?

No quería ponerme tan trascendente, pero una cosa me ha llevado a la otra. Sólo quería confesaros que con este libro entre las manos me siento un poco como Giges. Por supuesto lo tengo aquí al lado, junto al ordenador, sobre mi mesa de trabajo.

martes, 24 de abril de 2007

Africa


No soy de los convencidos de que una imagen valga más que mil palabras. Más bien tiendo a pensar lo contrario, ¿pero no os parece que ésta es una tesis doctoral sobre África? Todo lo que sé es que se trata de una mujer de la tribu Mursi, del sur de Etiopía. Pero no hace falta saber mucho más para comprender.

No hace mucho le oí contar a un embajador la visión de Alan Greenspan, el ex presidente de la reserva federal de los Estados Unidos, sobre el inmediato futuro del mundo. Veía a Asia como la zona industrial; América del Norte como el laboratorio y centro de investigación; América del Sur sería el jardín; Europa el museo y África el cementerio.

Sabbatai Zevi II

El 6 de agosto del año pasado dediqué un post a la atópica figura de Sabbatai Zevi que fue completado con una información sorprendente de Fum i estalzí. Desde entonces este singular mesías judío me ha ido apareciendo y desapareciendo, como un Guadiana, entre las páginas de diversas lecturas, pero lo tenía un poco apartado de mis intereses inmediatos, hasta que ayer un visitante anónimo de El Café de Ocata dejó un enlace con el autodenominado Turkish Sabbatean Chief Rabbinate. Si os interesa este personaje, os recomiendo fisgonear un poco.

lunes, 23 de abril de 2007

Futesas sobre un aforismo

I

"Si te han de traicionar, al menos que sea con un beso".

II

Iba a escribir este aforismo en el post del domingo, pero finalmente me decidí por este otro: “La gente educada sólo se mata por la espalda”.

III

Y fue este otro el que mereció el siguiente comentario de Grifo: “Las escenas violentas, y la sangre, son cosa muy ordinaria (adiós a las pistolas y armas blancas). Lo más educado es el veneno (lo vengo yo diciendo...)”.

IV

Sabía una anécdota que podía darle la réplica a Grifo, pero no conseguía recordar ni los detalles ni el lugar en el que aparecía. Hasta que esta tarde, sin más ni más, he caído en la cuenta. Se encuentra en el "Viaje a España en 1679", de Madame d'Alnoy: “Una alta dama, teniendo quejas de su amante, le presentó un puñal y una taza de chocolate envenenado, dejándole escoger el género de muerte. El amante se bebió el chocolate y dijo: Hubiera estado mejor con un poco de azúcar, pues el veneno lo pone amargo.

V

Y, ya puestos, ¿cómo no rememorar la famosa anécdota entre Churchill y Lady Astor? Hay varias versiones de la misma. La más conocida cuenta que ambos políticos estaban invitados en el Castillo de Blenheim, donde había nacido Churchill y que en aquel momento era propiedad de su primo, el Duque de Malborough. Anduvieron permanente enzarzados en discusiones. En un momento acalorado Lady Astor le lanzó esta puya:

- Winston, si estuviera casada contigo, pondría veneno en tu café.

- Nancy, si estuviera casado contigo, me lo bebería – le contestó él.

VI

Sir Martin Gilbert, biógrafo de Churchill sostenía que los protagonistas de este cruce de palabras fueron Lady Astor y F.E. Smith; mientras que Christopher Sykes, biógrafo de Lady Astor tenía la anécdota por verídica. Hay quien no cree a ninguno, alegando que en el año 1900 apareció en “The Chicago Tribune” un chiste con este mismo diálogo.

Sant Jordi

Día del Libro o, según algunos, Día de la Bibliodiversidad. Hoy Cataluña, se mira a sí misma y se inflama de autocomplacencia. Es Sant Jordi. Regalaremos libros –el fetiche culto por excelencia- y rosas de Holanda. Cuando yo llegué a Ocata, hace ya casi treinta años, las rosas de este día se cultivaban en el Maresme, en esta comarca que fue, si hacemos caso a Pla, un milagro de armonía marítima y agrícola, pero que ahora se ha pasado al monocultivo intensivo de urbanizaciones. Cataluña ama este día porque saca a relucir lo mejor de sí misma y se saborea con deleite, encantada de haberse conocido.

En cuanto a mi, he decidido colgar junto a la cafetera un poema del gran poeta mexicano Homero Aridjis, titulado “Autorretrato a los cincuenta y cuatro años". Allá donde pone Homero Aridjis, podéis poner Gregorio Luri, restáis tres años a sus 54, hacéis que una de las hijas sea hijo, cambiáis Contepec por Azagra y Michoacán por Navarra y el resultado soy yo.

Soy Homero Aridjis
nací en Contepec, Michoacán,
tengo cincuenta y cuatro años,
esposa y dos hijas.

En el comedor de mi casa
tuve mis primeros amores:
Dickens, Cervantes, Shakespeare
y el otro Homero.

Un domingo en la tarde,
Frankenstein salió del cine del pueblo
y a la orilla de un arroyo
le dio la mano a un niño, que era yo.

El Prometeo formado con retazos humanos
siguió su camino, pero desde entonces,
por ese encuentro con el monstruo,
el verbo y el horror son míos.

domingo, 22 de abril de 2007

Aforismos de las 10:04

I

En las arrugas del rostro es imposible distinguir si son huellas de éxitos o fracasos.

II

Estás sólo cuando a nadie ves; cuando no puedes ver a nadie, estás perdido; cuando nadie quiere verte, abandonado.

III

Anteponiéndole a Dios la partícula privativa "a-", la palabra resultante es una despedida.

IV

La vida, para vengarse de quienes se pasan el día lamentándose de su inconsistencia y sinsentido, los obliga de vez en cuando a ir al lavabo.

V

Para saber amar uno debe estar seguro de que merece ser amado.

VI

Todo lo relevante acontece en un instante, desde el primero al último suspiro. Sólo lo intrascendente parece capaz de flotar sobre el fluir del tiempo.

VII

La gente educada sólo se mata por la espalda.

VIII

¡Cómo no admirar la razón, siendo un bien tan escaso!

IX

Era tan tonto que no encontraba la manera de perderse.

X

Cuando el aristotélico Ludovico delle Colombe se negó a mirar por el telescopio de Galileo lo hizo por motivos racionales: Para no verse obligado a despreciar un hecho.

XI

Nada teme más el escéptico que ser ejemplo para alguien.

XII

Es sabio aquel que elige sus prejuicios.

XIII

Si la mona se viste de seda, más futuro para las escuelas de diseño.

XIV

Rectificar es de ignorantes con sentido de la vergüenza.

sábado, 21 de abril de 2007

Rent a wife

Atestado

Ha tenido entrada en el Café de Ocata en el día de hoy una copia de un atestado policial que no me puedo resistir a poner en vuestro conocimiento. El atestado, debidamente purgado de referencias directas, dice así:

COMPARECENCIA.- En........ y en el Grupo de Extranjería y Documentación de su Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía siendo las horas del día ** de ********* , ante los funcionarios del mencionado Cuerpo titulares de los carnés profesionales números *******, que actúan como Instructor y Secretario respectivamente para la práctica de las presentes,

COMPARECEN:

--- Los Policías ***********, adscritos al Ayuntamiento de *******, titulares de los carnés profesionales números ********, quienes PRESENTAN DOS PARTES DE LESIONES, en los que consta haber asistido a: --- W., de 23 años, nacido en C., Colombia, hijo de ***************************, domiciliado en la calle ********** de ***************, Madrid, de las siguientes LESIONES:

HERIDA EN LA BASE DEL PENE, PRODUCIDA POR MORDEDURA, DE SIETE CENTÍMETROS DE LONGITUD Y DOS CENTÍMETROS DE PROFUNDIDAD, CON PERDIDA DE DERMIS Y EPIDERMIS DE PRONOSTICO GRAVE.-------------------------------------------------------------

J. ****************, de 32 años, nacida en B., Colombia,domiciliada en la calle ******* de **************, la cual ha sido asistida de las siguientes LESIONES: HERIDA CONTUSA EN LA BASE OPCIPITAL DERECHA DEL CRANEO, PRECISANDO TREINTA Y CINCO PUNTOS DE SUTURA, Y ESCALPADO DEL CUERO CABELLUDO EN LA MITAD DEL CRANEO DE PRONOSTICO GRAVE.----------------------------------------------------------------

Y en relación con dicha presentación MANIFIESTAN:
--- Que sobre las quince horas del día de la fecha, cuando patrullaban por la calle ****** de esta localidad, concretamente a la altura del número***, oyeron unos gemidos así como sollozos, que salían de la vivienda citada, por lo que procedieron a acercarse a la misma y acercando la oreja a la puerta, alguien con voz débil, gemía y con voz débil y entrecortada pedía auxilio, por lo que ante tal petición, el compareciente opto por pegar una patada a la puerta y tras derribarla penetraron en el interior de la morada, al llegar a la cocina, observaron a una mujer tendida en el suelo, la cual presentada una gran brecha en la cabeza, y junto a ella, un barón en posición de cubito supino, el cual se sujetaba el pene con una servilleta, ya que por el mismo le manaba una gran cantidad de sangre Que ante tales hechos, y ante la gravedad de las heridas concretamente la del varón, ya que no se le podía hacer un torniquete, pues la herida estaba en el prepucio, el dicente opto por introducir a los dos heridos en el vehículo policial, para trasladados urgentemente al Hospital ************* de *********, Madrid.

Que como quiera que la mujer había recobrado la conciencia y podía hablar, se le pregunto, que había ocurrido en su domicilio, y quien o quienes le habían producido las heridas a ella y al hombre que se encontraba en la vivienda no contestando a dicha pregunta, el policía actuante insiste en que manifieste lo ocurrido y entre sollozos y tapándose la cara con ambas manos

DICE:-------------------------------------------------------------- Que trabaja como empleada del hogar en el domicilio citado.------------------------------------ Que sobre las doce hora del día de hoy, se ha personado el técnico de la televisión al objeto de reparar un video que la señora tenia estropeado.-------------------------------------------- Que el técnico ha empezado a arreglar el aparato y ha empezado a practicar con ella de diversos temas observando que le miraba los pechos de una forma especial-------------------- --- , Que como quiera que se encontraba haciendo la comida de los señores, concretamente una tortilla de patatas, le ha dicho al técnico que el siguiera trabajando y que si la necesitaba le llamara.

Que momentos después el chico se ha presentado en la cocina y le dice que haces, contestándole una tortilla, y este con mirada libidinosa y palabras bonitas le dice en voz baja en el oído. Cariño por que, mientras yo vigilo la tortilla que tu estas haciendo, me haces una felación, que ante tal petición ella se ruborizó, pero como el chico le atraía accedió a ello, poniéndose de rodillas y sacándole el pene empezó a mamarsela, mientras este movía la sartén con las patatas.-----------------------------------------------------------

Que en el momento que eyaculaba el muchacho y debido al gusto, parte de las patatas y aceite, se le cayeron encima de su cabeza, y al sentir el quemazón, instintivamente cerro fuertemente su boca, por lo que el chico al sentir el mordisco, y debido al dolor, empezó a golpearla con la sartén en la cabeza, y ese es el motivo de las lesiones que presentamos, y que no queremos presentar denuncia de los hechos, ya que yo, no tengo papeles en regla y el chico, se casa el mes que viene y no quiere que se entere su novia.------------------------------- Que no tienen nada mas que manifestar, por lo que leída y conforme la firma en unión del nstructor, de lo que CERTIFICO.-

Y nada más. ¡Cosas de la vida, ya se sabe!

viernes, 20 de abril de 2007

El hombre que mide las nubes

El hombre que mide las nubes” es una escultura de Jan Fabre que representa a un hombre alzándose sobre el peldaño más alto de una escalera intentando medir las nubes. Inicialmente se colocó en el Museo de arte contemporáneo de Gante (1998), pero después el artista la ha ido reproduciendo en distintos lugares: Bruselas, Roma, Kanazawa, Amsterdam, San Francisco…

Según Fabre, la escultura está inspirada en “El hombre de Alcatraz” (1962), película en la que Burt Lancaster representa a un interno en la prisión de alta seguridad de la isla de Alcatraz. Cada día da un paseo en el patio de la cárcel, que dedica a observar el vuelo de las gaviotas con tal meticulosidad que acabará siendo un experto ornitólogo. Al salir de la prisión contesta estas palabras a quien se interesa sobre sus planes de futuro: “Voy a medir las nubes”.

Se acerca el día del libro y quiero aprovechar esta imagen para clamar en el desierto por la edición en español del libro de Günther Anders “Die Antiquiertheit des Menschen”, que podemos traducir por “La obsolescencia del hombre”.

La tesis de Anders es que ya no podemos creer con la confianza de Protágoras en que el hombre sea la medida de todas las cosas. Hoy, en realidad, el hombre está siendo medido por sus propias máquinas. A este fenómeno le da Anders el nombre de “vergüenza prometeica”. El Prometeo moderno está encadenado a su mismo orgullo. Ha dado de sí una tecnología que lo supera y ante la cual cada vez se siente más perplejo. Comparado con sus productos tecnológicos, el hombre ha dejado de dar la talla. Incluso la talla moral, porque ya no es capaz de controlar las consecuencias éticas de lo que pone en el mercado. Lo que produce supera su capacidad de representación y, por lo tanto, su responsabilidad.

El libro de Anders me parece fundamental, precisamente porque fue escrito hace ya 51 años.

jueves, 19 de abril de 2007

Tras Liviu Librescu, Aristóteles

Contestando algunos comentarios del post anterior he ido a recalar en Aristóteles, y en concreto a su Ética a Nicómaco (1152 a 35), donde recoge los siguientes versos del sofista Eveno de Paros:

fhmì polucro’nion meléthn e5menai, fi’le, kaì dh’

taúthn a1nqrw’poisi teleutwsan fúsin ei3nai

Se suelen traducir de la siguiente manera:

Afirmo, amigo, que el hábito no es sino larga práctica,

y que ésta acaba en los hombres por ser naturaleza.

Permitidme un comentario un poco pedante de estas palabras. Lo que están diciendo es que la apropiación (e5menai) del cuidado (meléthn ) de uno mismo de sí mismo (y en esto consiste la ética), si se realiza con el suficiente tiempo (polucro’nion ), acaba convirtiéndose (teleutw) en la naturaleza (fúsin) del hombre.

O, lo que es lo mismo: La naturaleza ética del hombre se forma en la tensión del mantenimiento del cuidado de sí.

Para que el cuidado de uno mismo se realice en la dirección adecuada (que para Aristóteles no es otra que la que conduce hacia la felicidad) debemos prestar atención a los hombres cuya conducta es considerada modélica por nuestra comunidad. Si queremos saber, de verdad, qué valores dominan en una sociedad, fijémonos en los hombres que esa sociedad admira. Los valores siempre cotizan en bolsa.

miércoles, 18 de abril de 2007

El guardián de mi hermano.

I

Quiero escribir sobre Liviu Librescu, el profesor de Ingeniería Mecánica de la Universidad Virginia Tech que bloqueó con su propio cuerpo la entrada a su clase al darse cuenta de que tenía enfrente a un asesino. En lugar de pensar en salvarse (¿quién se lo hubiera reprochado?) decidió interponer su propia vida entre el asesino y sus alumnos para permitir que pudieran huir y escaparse de la muerte a la que los había condenado un perturbado. Me imagino que estáis perfectamente al tanto de lo ocurrido y no me voy a detener en detalles. Sólo quiero recordar a Liviu Librescu, que ha muerto a los 75 de manera tan honorable como excesiva para nuestro tiempo de verdades a medida y convicciones de temporada.

II

Anda la filosofía europea (al menos la continental) dolorida en su ser. Desde que Heidegger le encargara la sublime tarea de disponerse a oír el rumor del Ser más allá del fragor de los entes, no hay filósofo que no haya puesto la oreja en un momento u otro a ver si podía pillar algo. A veces, efectivamente, se oye como un mar de fondo, pero poco, porque el Ser es esquivo y le gusta ocultarse.

III

Sólo ha habido un filósofo que tras intentar por un tiempo entender algo del Ser se atrevió a darle un soberano desplante. Y mientras sus contemporáneos andaban en busca de otorrinos cualificados, él le dio una estocada ética. Me refiero al judío Levinas. Comprendió que al Ser se lo oye poco y mal. Pero eso no es lo más grave. Lo auténticamente escandaloso es que si se lo interroga, no responde. El Ser, con toda su inmensidad y trascendencia, no se digna a responder.

IV

El ser no responde.

V

Y claro un Ser así es incapaz de orientar la conducta del hombre.

VI

¿Cómo se pasa de la actitud de pastor del ser, propugnada por Heidegger, a la de guardián de mi hermano, con la que se abre la Biblia? La filosofía contemporánea no nos dice ni pío sobre esta cuestión. Pasa por ella a hurtadillas, mirando para otro lado.

VII

Ser “guardián de mi hermano” significa que, llegado el caso, estoy dispuesto a actuar como Liviu Librescu. Sin pensar en otra cosa que en el mandato que me precede. Que precede, de hecho a toda reflexión filosófica. Y que me obliga a ser guardián de mi hermano. La filosofía es incapaz de mandar nada antes de reflexionar. Y la filosofía actual ha decidido que no tiene respuestas absolutas. Es aquí donde la fe presenta toda su dimensión, asombrosa, arrolladora, que pasa por encima del Ser sin mirarlo y acude con la vida, dispuesta al sacrificio por el hermano.

VIII

Y pensando en Liviu Librescu quiero rendir un homenaje a su religión, la judía, tan poco católica, tan nulamente apostólica, tan escasamente romana. No me fío de los apóstoles del absoluto. El judaísmo es lo suficientemente orgulloso para ahorrarse el esfuerzo misionero. El que quiera entrar al club del pueblo elegido, que se apunte, pero nada de ir puerta por puerta expandiendo buenas nuevas. Añadiré que conozco unos cuantos cristianos de este temple.

IX

Una cosa más. Quien tras leer esto sienta que le hierve la sangre de indignación y esté pensando en contestarme señalando las maldades de otros judíos, que no se moleste. O sí, que se moleste: ¡Que le den! Ya me perdonaréis el exabrupto, pero es que yo ando fatal de fe.

X

¿Acaso soy yo el guardián de mi hermano?”. Estas fue la respuesta de Caín cuando Dios le preguntó por el paradero de Abel, al que acababa de matar.

Tratado de antropología general

martes, 17 de abril de 2007

Candidato o candor

Sigo, con cierta desgana que me produce una ligera mala conciencia la campaña electoral francesa mientras veo colgar de las farolas los primeros carteles de la inmediata campaña electoral de nuestras municipales. Y mira por dónde he ido a tropezar en la palabra "candidato".

Es que, como veréis, esta palabra tiene su qué. Procede del latín “candidatus”, que significaba “vestido de blanco”, porque en la antigua Roma quienes se postulaban para ejercer un cargo de responsabilidad pública debían llevar una toga blanca, para representar con ella la pulcritud de su trayectoria. El color blanco (“candor”), por sí mismo, simbolizaba la lealtad, la integridad, la falta de afectación pero además, en el caso del candidato, debía permitir transparentar sus cicatrices, símbolo de su arrojo en la defensa de la patria.

En resumen: Ser candidato significa, etimológicamente, ser inmaculado.

El término “candor” (blanco) procede de la raíz indoeuropea “kand”, que significaba “brillar”. Esta raíz tiene una curiosa descendencia en castellano, pues ha dado luz a "candelabro", "candente", "candela", "cándido", "incandescente" o "incendio". En nuestro actual "candor" perdura la huella de su origen, puesto que significa “sinceridad”, “sencillez”, “ingenuidad” y “pureza del ánimo” (RAE).

Y ahora ya puedo seguir con mi desgana, pero sin mala conciencia. También la etimología tiene su briznita de opio.

Espira









Me voy a limitar al recorta y pega:

ESPIRA is a London based visual artist who triumphantly mixes fashion,costume and uniform with the mundane and commonplace of modern life, resulting in a supermarket assault on the senses.

Born in the UK, he was raised as a strict Mormon, developing strong visual interpretations of symbolism and iconography .This acclaimed Underground artist creates his work with a computer, using his own photographs of objects and models as reference.He still spends time in church with the irreverent satirical cult The Church of the SubGenius,was part of the notorious Mark Thomas Nazi Coke Adverts show,and has exhibited his work worldwide.

Vía: Espira


lunes, 16 de abril de 2007

David Hume

David Hume publicó los tres volúmenes del Tratado de la naturaleza humana durante los años 1739 y 1740. La aparición del primer volumen coincide con la tercera edición de Robinson Crusoe. No muchos años antes, en 1726, habían visto la luz Los Viajes de Gulliver. En este periodo los ingleses estaban comenzando a mirar con voracidad a todos los mares. Las librerías se llenaban con historias de naufragios, como The Voyages and Adventures of Captain Rober Voyle. Y, por supuesto, a los puertos llegaban mezcladas historias de descubrimientos fabulosos y de dolorosos fracasos. Quizás alguno de vosotros se estará preguntando qué demonios tiene que ver todo esto con la filosofía de Hume. Os voy a proponer una hipótesis que, al menos que yo sepa, aún no ha sido explorada por ningún historiador de la filosofía. Consiste en leer el Tratado empapado del aroma del salitre. Veamos:
Me siento -escribe Hume- como alguien que, habiendo embarrancado en los escollos y escapado con grandes apuros del naufragio gracias a haber logrado atravesar un angosto y difícil paso, tiene sin embargo la temeridad de lanzarse a mar en la misma embarcación agrietada y batida por las olas, y lleva además tan lejos su ambición que piensa dar la vuelta al mundo bajo estas circunstancias tan adversas.
Hagamos aquí un alto y recordemos el naufragio del Sussex,
en 1738, en el Cabo de Buena Esperanza. Lo curioso de este naufragio es que el capitán abandonó inmediatamente el barco, a las primeras señales de peligro, para refugiarse en un mercante que acudió en su ayuda, mientras los marineros se empeñaban en permanecer a bordo convencidos de la posibilidad de mantenerlo a flote. A punto estuvieron de lograrlo. Sigue Hume:
La memoria que guardo de errores y condiciones pasadas me hace desconfiar del futuro. La mezquina condición, debilidad y desorden de las facultades que debo emplear en mis investigaciones aumentan mi aprensión. Y la imposibilidad de enmendar o corregir estas facultades me reduce casi a la desesperación, y me induce más a entregarme a morir en la estéril roca en que ahora me encuentro que en aventurarme por ese océano ilimitado que se pierde en la inmensidad. Esta repentina visión del peligro me llena de melancolía.
Los marineros consiguieron llevar el Sussex hasta una cala, donde lo repararon lo mejor que pudieron y se hicieron de nuevo a la mar, pero desgraciadamente encallaron en unos arrecifes y tuvieron que abandonarlo. Tardaron diecisiete días en alcanzar tierra firme. Pero, claro, Hume está hablando de la razón y de sus límites y la razón no sabe a salitre (¿o sí?). Un extracto del primer libro del Tratado fue editado en Alemania con el título de Pensamientos nocturnos de un escéptico. Concluía con estas palabras que he recogido. Sabemos que conmovieron tanto a Kant que lo despertaron de su sueño dogmático.
Cuando en Los prolegómenos a toda metafísica futura Kant recuerda su deuda con Hume, compara a éste con un marinero que hubiera descubierto en la lejanía los perfiles de un nuevo continente al que, sin embargo, fue incapaz de llegar. Esa misión se la reservaba Kant para sí mismo.

Madrid

I

Me gusta Madrid. Mucho.

II

Tintoretto en el Prado; Lichtenstein en la Juan March; el arqueológico, inevitable; la ampliación del Reina Sofía.

Madrid. Pintada frente al Reina Sofía. A mi me parece puro arte conceptual.

III

Me encuentro en la Escuela de relaciones laborales con Luis, que ha dejado su bosque para acercarse a oírme, y con Joseph T, que ya me había advertido de su presencia. Me alegro mucho, sinceramente, de verlos. Las circunstancias impiden que podamos hablar despacio. ¿Qué demonios les habrá parecido mi incontinencia verbal? No esperaba yo al iniciarla que esta singladura en Ocata me proporcionara alegrías como esta. Bien venidas sean, evidentemente. ¡Gracias a los dos!

IV

Sábado. 12 y pico de la noche. Madrid hierve de vida. Mi mujer y yo cruzamos la Plaza Vázquez de Mella. De repente, al doblar una esquina nos encontramos a un muchachón que porta un crucifijo plateado de dos metros de alto. Detrás de él vienen cantando, acompañándose con guitarras y panderetas: “Resucitooooó, resucitooooó….”. Nos cuesta entender lo que está ocurriendo. A los de las guitarras les siguen un grupo, muy numeroso de jóvenes y todos cantan entusiasmados: “Decidles a mis hermanooooos que vayan a Galilea…”. Van al centro de la plaza y forman un círculo en torno al de cruz. Siguen cantando. Chueca, inmutable. Son las 12 y media.

IV

Javier López intenta reconciliarme con Jacques Derrida. Leo, despacio, “Canallas” (Trotta, 2005), especialmente el ensayo titulado “El ‘mundo’ de las Luces por venir”. ¡Toda una sorpresa! Derrida defiende la necesidad de “salvar el honor de la razón” recurriendo al que para mí es uno de los textos más imprescindibles del siglo XX, la conferencia de Husserl en Viena, de 1935. Leo con atención creciente, subrayando, anotando, comentando… Que Derrida haga suya la llamada de Husserl al heroísmo de la razón me sorprende y me descoloca. ¿Lo he entendido bien? ¿Y, si lo he entendido bien, he entendido algo de Derrida?

V

Hay un párrafo de este libro en el que he anotado al margen: “Para el Café de Ocata”. Es este:

… si los revolucionarios de 1789 dudaron tanto tiempo en inscribir en el lema republicano la palabra “fraternidad”, que no aparece ni en la Declaración de los derechos del hombre, ni en la Constitución de 1793, ni en la Carta de 1830, sino únicamente en un añadido a la Constitución de 1791, es debido a la connotación fuertemente cristiana de dicha palabra. (…) Francis Furet y Mona Ozouf dicen que es el “parentesco entre el cristianismo y la revolución el que explica la aparición de la fraternidad junto a la libertad y a la igualdad, para completar aquello que ya se sentía como una Trinidad diferente”.

Curiosamente ahora no entiendo por qué este texto tiene que estar presente en El Café de Ocata. Tengo que deciros que lo leí en la habitación del hotel, a altísimas horas de la noche, tras la inmersión de surrealismo cristiano en el barrio de Chueca. Hay cosas de la razón desvelada que la razón descansada no entiende.

jueves, 12 de abril de 2007

Platón

El viernes 13 de abril (mañana, u hoy, según cuando leas esto), me voy a Madrid, a discutir de Platón en la Escuela de Relaciones Laborales. La entrada es libre. Si os queréis acercar, seréis bienvenidos. A las 18 h, en el aula escalonada.

Al Qaeda y el onanismo

He encontrado las dos noticias a la par. La primera es que “Al Qaeda se compromete a liberar la tierra del Islam "de Jerusalén a Al Andalus" y la segunda que “Beckham le regala a Victoria un vibrador de dos millones de dólares”. Ambos conforman la vanguardia de la actualidad, nuestro inmediato presente. Yo quería comentar la primera, subrayando que estos sufridos chicos de Al Qaeda no tienen ninguna consideración ante las distintas naciones del Estado español cuando se atreven a proclamar tan groseramente que no descansarán hasta liberar "la tierra del Islam desde Jerusalén hasta Al Andalus". A todos nos igualan, no sé si como apóstatas o como cruzados, pero sí como andalusís. Quizás haya quien recuerde la heroica resistencia de la Barcelona musulmana ante el imperialismo de los francos. ¡Qué lío, la historia! Pero frente a la historia el presente: “han llegado ya los jóvenes del Islam que buscan la muerte y el martirio como buscáis la vida los alborotadores e insolentes".

Respecto a Beckham, ¡qué queréis que os diga! Desde mi punto de vista la auténtica noticia del día será ver qué tanto por ciento de la audiencia está interesada por una u otra efeméride. Pero permitidme que os susurre que veo aquí, en lo de Beckham, como la insinuación de una metáfora del onanismo europeo.

martes, 10 de abril de 2007

Cuando Eugeni d'Ors ensalzaba a Lenin

Magníficas fotografías de la Rusia de los primeros años 80. Vía English-Russia

Por pura casualidad he llegado a estas fotos mientras preparaba unas notas sobre Eugeni d'Ors, del que tengo que hablar esta tarde. A finales de 1919 tras apropiarse de “las alas del castellano, avezado a volar entre continentes”, d'Ors inició un vuelo que lo conducirá a admirar a Salazar y Mussolini, a apoyar al gobierno de Burgos y a ingresar, en 1937, en Falange Española. Pero en 1919 se encontraba deslumbrado por la revolución rusa. Creía estar asistiendo al nacimiento de un nuevo sujeto histórico, el trabajador, que aplastaría de un manotazo cualquier intento de la burguesía de apropiarse de la marcha de la historia. Este mismo año presentó un embrión de sus ideas en la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación en una conferencia titulada "Posibilidades de una civilización sindicalista". Andaba en esos momentos escribiendo cosas como esta: “Muden de esposas nuestras muñecas; Lenin, pon tu hierro joven aquí, donde aún es bermeja la marca de las argollas de Creso”. Recordaba también, mientras veía las fotos, que d’Ors fue generosamente loado por figuras tan singulares como José Luis L. Aranguren o José María Valverde. Ver Ínsula, 106, 15, octubre de 1954. Añadiré que soy admirador de su Dietari.

lunes, 9 de abril de 2007

El hombre que rió dos veces en su vida

"Los viajes de Gulliver" fue publicado anónimamente en 1726. Consta de cuatro libros, pero el último, "Gulliver en el país de los Houyhnhnms", no suele incluirse en las ediciones infantiles porque asusta un poco la mordacidad del autor, que parece preferir la compañía de los caballos a la de los humanos.

“Viaje al país de los Houyhnhnms”:

“Gozaba perfecta salud del cuerpo y tranquilidad de espíritu; no experimentaba la traición o la inconstancia de amigo ninguno, ni los agravios de un enemigo disimulado o descubierto. No tenía ocasión de sobornar ni adular para conseguir el favor de personaje ninguno ni de su valido. No necesitaba defensa contra el fraude ni la opresión; no había allí médico que destruyese mi cuerpo, ni abogado que arruinase mi fortuna, ni espía que acechase mis palabras y mis actos o forjara cargos contra mí por un salario; no había allí escarnecedores, censuradores, murmuradores, rateros, salteadores, escaladores, procuradores, bufones, tahúres, políticos, ingenieros, melancólicos, habladores importunos, discutidores, asesinos, ladrones, ni virtuosi, ni adalides, ni secuaces de partido, ni facciones, ni incitadores al vicio con la seducción o con el ejemplo, ni calabozos, hachas, horcas, columnas de azotar ni picotas, ni tenderos, tramposos, ni maquinaria, ni orgullo, ni vanidad, ni afectación, ni petimetres, espadachines, borrachos, ni rameras trotacalles, ni mal gálico, ni esposas caras y despepitadas, ni estúpidos pedantes orgullosos, ni compañeros importunos, cansados, quimeristas, turbulentos, alborotadores, ignorantes, vanagloriosos, juradores, ni pícaros elevados del polvo en pago de sus vicios, ni nobleza arrojada a él en pago de sus virtudes, ni lores, violinistas, jueces, ni maestros de baile”.

El pobre loco de Jonathan Swift, autor de esta utopía, no hacía más que huir de los demás perdiéndose en los rincones de sí mismo. Algo encontraría en ellos porque por dos veces –por dos únicas veces en su vida- halló motivos para la carcajada. Y en las dos estaba solo. No soportaba otra compañía que la de su soledad y sólo en ella encontraba inspiración para su pluma. Sufrió, como sufro yo, frecuentes ataques de vértigo.

domingo, 8 de abril de 2007

Aforismos de las 22:49

I
Se lo dije a Luis hace unos días: "Nación es igual a comunidad de prejuicios" (puedes añadir, si quieres, la coletilla joseantoniana de 'en lo universal')".

II
Era tan ateo que ningún dios creía en él.

III
La hipocresía en las relaciones sociales es lo que la higiene a la salud. La sinceridad tiende a infectarse.

IV
La realidad: Lo que no hay manera de desprenderse de la suela del zapato.

V
Los santos que nunca tuvieron ocasión de pecar son recibidos en el cielo con un poco de lástima.

VI
Me miro en el que era en esa foto de hace diez años. La señalo y digo: “Yo”. El código penal se fundamenta en la confianza de que sé lo que he dicho.

VII
Cada vez que tiramos la realidad por la borda es que nos hemos olvidado que la llevamos atada al cuello.

VIII
¿Belleza interior? Consuelo de provinciana culta sin dinero para ir al cirujano plástico.

IX
¿Dónde radica el valor de "nuestros valores", en ser "nuestros" o en ser "valores"? ¿Y la inconsistencia de "sus prejuicios"?


Corrección 1 (lunes a las 8:15): Mi mujer me ha echado la bronca. El aforismo VIII no le gusta nada. Le parece machista y despectivo. No tengo inconveniente en reformularlo y aplicarlo al provinciano culto.

Corrección 2 (lunes 17:00): Comienzo a comprender por qué la mayoría de los filósofos importantes permanecieron solteros.

Corrección 3 (lunes 17:07): Observen ustedes esta foto y díganme, con sinceridad, si no sería de agradecer que este señor fuera un poco más hipócrita y dejara de insistir en mostrarnos su belleza interior de manera tan sincera.


Corrección 4 (inmediatamente después de las anteriores): Me temo que me va a caer otra.

Este no es un cuento para niños




Vía: Runwrake

sábado, 7 de abril de 2007

viernes, 6 de abril de 2007

Viernes Santo


Via: Kutev

Olor y culpabilidad

Hablaba en el último post del imperialismo político del totalitarismo. Como en esta cuestión conviene no ser frívolos, quiero poner hoy un ejemplo de auténtico imperialismo político: el practicado por la polícía secreta de la desaparecida República Democrática Alemana, la "Stasi", que últimamente está de actualidad gracias a una magnífica película, "La vida de los otros".

Una de las actividades de la Stasi consistía en fichar los olores de los sospechosos. Utilizaba dos métodos para ello. Si el sospechoso era interrogado, se lo obligaba a sentarse en unas sillas especiales con una especie de bayeta en su interior que se impregnaba con su olor. Si no se tenía esta oportunidad, pues se entraba en su casa y se robaba su ropa interior usada. Estas "fichas" se clasificaban posteriormente y se guardaban en tarros de vidrio, muchos de los cuales aún pueden verse en el Stasi Museum de Berlín.

jueves, 5 de abril de 2007

La felicidad me la dio tu amor

I

El Govern de la Generalitat de Cataluña quiere medir la felicidad de los catalanes. La idea proviene -¿lo sabrán en el tripartito?- del ala aristocrática del laborismo británico. El padre de la criatura es Richard Layard, es decir, Lord Layard of Highate, autor de “La felicidad. Lecciones de una nueva ciencia”. Su vida y milagros los encontraréis por google.

II

Hay quien para demostrar la inteligencia de Layard afirma que hasta el candidato conservador a primer ministro, David Cameron, que es un lince en esto de olfatear los vientos propicios, ha copiado sus ideas. Pero no es exactamente así. David Cameron, que tiene pintas de un híbrido maquiavélico de oveja y lobo, se ha llevado el agua de la felicidad a su molino y prefiere hablar de bienestar general, que no es lo mismo.

III

Layard parece convencido de la posibilidad de medir la felicidad de una población de una manera objetiva. Pero su teoría tiene letra pequeña. Viene con instrucciones de uso.

IV

En los países del Primer Mundo el incremento del PIB no va acompañado del de la felicidad. De hecho, sus niveles de felicidad parecen no haber progresado en los últimos 25 años. Y es que, según Layard, a partir de un cierto nivel de bienestar, lo que nos proporciona una sensación de felicidad no es tener más, sino, algo significativamente distinto: tener más que el vecino. Por lo tanto por mucho que el país se vaya enriqueciendo, si la igualdad entre los ciudadanos se mantiene, los niveles de felicidad se estancan. Dicho de otra manera: La socialdemocracia habría alcanzado los máximos niveles de felicidad que puede proporcionar a los ciudadanos europeos. Esta última conclusión es mía, no de Layard, pero me parece una deducción necesaria de sus premisas.

V

Parece que hay economistas dispuestos a estudiar la medición objetiva de la felicidad y a elaborar, incluso, una “teoría de la felicidad”. ¡Ah, si Nicómaco levantara la cabeza! La felicidad -dicen- debería convertirse en un objetivo político y el progreso de la felicidad nacional debería medirse y analizarse tan estrechamente como el crecimiento del PIB.

VI

Existe por ahí hasta una fórmula de la felicidad:

Felicidad = P + (5xE) + (3xN)

"P" representa las características personales, incluyendo filosofía de vida, capacidad de adaptación y resistencia.
"E", la variable más importante ya que se multiplica por un factor de cinco, representa la "existencia", que abarca la salud, estabilidad financiera y amistades.
"N", que vale por tres, representa las "necesidades prioritarias", y cubre la auto-estima, las expectativas que tenemos de nuestra vida, la ambición y el sentido del humor.

Evidentemente, si Layard tiene razón aquí falta algo importante. A esta fórmula le falta un divisor: el del nivel de igualdad alcanzado en un país.

VII

Volvamos al inicio. Nosotros somos europeos y nuestro tripartito es un poco laborista. No mucho, porque Blair es demasiado pro americano para ser modelo para nuestros progres, pero un poco sí. Quizás por eso los de CiU se han llevado las manos a la cabeza, lamentando el despilfarro que supondría semejante proyecto de medición de la felicidad de los catalanes.

VIII

Perdonadme la broma: ¿Y si los catalanes, como yo sospecho, resultan ser un poco masoquistas?

IX

A mi esto no me gusta. Me huele a imperialismo político. Y los ciudadanos deberíamos estar dispuestos a preservar algún ámbito de nuestra vida del dominio de la política. La politización completa de la vida ha sido siempre un proyecto totalitario. En nuestro caso se trataría de un totalitarismo beato, bienpensante, meapilas y políticamente correcto. Un totalitarismo de andar por casa, si se quiere, pero que no me gusta. No deberíamos mezclar el bienestar, que es algo que deben tener muy en cuenta los presupuestos generales, con la felicidad, que tiene que ver con los proyectos de vida de cada ciudadano. Y para que estos proyectos sean realmente efectivos debe estar garantizada su discrecionalidad.

X

Hoy voy a ser popperiano: ¿No tienen los gobiernos más que suficiente con dar respuesta a los motivos justificados del cotidiano malestar? ¿Por qué no medir los motivos del descontento? ¿Quizás porque esto le resta glamour prometeico a la política? Pero es que a mi parecer cuanto menos glamour prometeico tenga la política, más ganamos los ciudadanos de a pie.

XI

Al capitalismo se le puede pedir que nos proporcione bienestar e incluso que nos garantice la libertad para ser tan desgraciados como nos dé la gana. Pedirle más sería demasiado.

Sueños heroicos

Bayer Leverkusen 0 - C. A. Osasuna 3

Y porque fútbol es fútbol:

Los inquietantes efectos de la educación

Don Gumersindo de Azcárate, comentando el libro Monarchy and Democracy , del Duque de Somerset (1880), escribe estas inquietantes líneas, q...